Nota Nº 832 - Escribe: Jesús Chirino

La familia Lazos - Rosales - Cabral, de Villa Nueva

martes, 18 de febrero de 2025 · 08:30

Terribles y numerosos fueron los conflictos producidos en el marco de la disputa por la tierra donde unos, los pueblos autóctonos, eran despojados de las mismas mientras otros, los portadores de la cultura europea, avanzaban dándose títulos de propiedad sobre ellas. En ese contexto se produjo un ataque de pueblos ranquelinos a la zona de Villa Nueva, donde cautivaron a una familia

 

Villa Nueva y el mayor templo católico argentino

En una nota, publicada en este mismo espacio, escribí acerca de la ligazón que existe entre la construcción de uno de los templos católicos más importante del país, la "Basílica de Nuestra Señora de Luján" y la ciudad cordobesa de Villa Nueva. La imponente iglesia de estilo neogótico, erigida en Luján, provincia de Buenos Aires, está dedicada a la Virgen de Luján, considerada patrona de Argentina. Una de las advocaciones mediante la cual los católicos celebran a la Virgen María.

En 1873, el cura Jorge María Salvaire, prometió levantar un nuevo templo a la Virgen, sobre el antiguo del siglo XVIII que contaba con deficiencias serias en su construcción. La promesa de Salvaire fue realizada cuando estuvo en peligro en las tolderías Manuel Namuncurá, donde había viajado para rescatar "cristianos" y en especial a los integrantes de la familia Lazos que habían sido llevados desde la zona rural de Villa Nueva.  El sacerdote logró la liberación de estas personas y regresaron sanos y salvos, de allí que luego se dedicaría a cumplir con sus promesas, entre las cuales estaba la construcción del bello templo que es considerado el Santuario Nacional Argentino.

 

"Los Torromotes" o "Los Terremotos"

El entonces presbítero Mariano Antonio Espinosa, escribió que los cautivos que debían rescatar el cura era "Jacinta Rosales de Lazos, fue cautivada en Los Torromotes a cinco leguas de Villa Nueva el 16 de octubre de 1866, junto con sus cuatro hijos...".

El paraje Los Torromotes, según el historiador Juan Guillermo Durán, estaba ubicado en "las inmediaciones de la actual estación Ausonia". Si bien el lugar exacto donde se encontraba no ha sido ubicado con precisión, en una mensura judicial de 1887 figura entre la banda norte del curso de agua denominado Arroyo de Cabral y el camino a Villa Nueva. Allí se señala la existencia de dos chacras, una de Timoteo Casas (cerca del arroyo) y otra de José M. Calderón. Para entonces todo el terreno era propiedad de Calderón. Años después, en 1910, una mensura marca que el campo había disminuido sensiblemente su extensión y sus nuevos propietarios eran Antonio Bonadero y Silvio Seggiaro, pero la denominación del lugar aparece con una modificación,  pues se lo nombra como "Los Terremotos".

En los planos del trazado del ferrocarril Villa María Rufino, el terreno aparece referenciado a una legua y media de distancia de la estación de Ausonia, cuestión que sería confirmada por un plano del Instituto Geográfico Militar, de 1951, donde se menciona a Carlos Valinotto como dueño de un campo lindante, dato que ya aparecía en 1929. La vivienda de Jacinta estaba ubicada a orilla del camino que unía Cruz Alta con el núcleo urbano de Villa Nueva.

 

La familia

Según Juan Guillermo Durán, Francisco Lazos, el padre de los niños secuestrados, "debió radicarse en Villa Nueva hacia 1838, dedicado a tareas rurales". En el Archivo Parroquial de Villa Nueva existe registro que, el 16 de abril de 1838, fue padrino de bautismo del niño Manuel José Lazos, hijo de Juana Sosa y Rafael. 

Quien fuera esposo de Jacinta Rosales figura en el Registro Cívico de 1858 donde se lo anotó como "Francisco Lazos, 50 años. Labrador. Casado". Ese padrón registró 848 varones de la pedanía de Villa Nueva que entonces comprendía esta localidad y "Mojarras, Ballesteros -lo que actualmente es Ballesteros Sud-, San Gerónimo, Saladillo y Cruz Alta". En el mismo padrón figuran diez hombres más con el mismo apellido y también con el oficio de "labrador".

Francisco falleció el 12 de febrero de 1860, seis años antes de la incursión ranquelina de referencia. En el acta de defunción se escribió "... yo el cura, sepulté a Francisco Lazos; murió en los sacramentos; y marido de Jacinta Rosales; todos feligreses de este curato...". El documento cuenta con la firma de  "Dn J. Silvestre Ceballos". Fue enterrado en el cementerio parroquial.

El matrimonio Lazos-Rosales tuvo al menos seis hijos. El mayor de ellos, nacido en 1848, se llamó José Lorenzo, luego, en 1851, llegó Natalia, al año siguiente la familia se agrandó con el nacimiento de Cristina. En 1853 inició su vida Cándido del Rosario. En 1856 Valerio Francisco y José Bonifacio, en 1859 (falleció a los 4 meses de edad).

Muerto su primer marido, Jacinta, el 10 de marzo de 1866, contrajo segundas nupcias con Eleuterio Cabral. La unión matrimonial tuvo lugar ocho meses antes del 16/17 de octubre, fecha en la cual se produjo el ataque de los ranquelinos. Aquí existe un punto que debe destacarse, en el libro de Juan Durán el historiador se refiere a qué pasó con Eleuterio, pero se lo hace desde una especulación, pues el autor acerca del destino de este hombre escribió: "Posiblemente degollado por los indios, como era costumbre en tales circunstancias".   

Jacinta fue llevada junto a sus hijos Natalia, Cristina, Cándido y Valerio. En cuanto al hijo mayor, Lorenzo, el historiador Durán vuelve a especular señalando que quizás él mismo se había alistado en el Ejército para ir a combatir a la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay. Hasta el momento no se han encontrado registros para confirmar esta hipótesis. Incluso no se sabe si en el momento del ataque estaba en lugar y logró escapar.

En cuanto al segundo esposo de Jacinta, Eleuterio Cabral, no se encuentran muchos datos. Sí se puede consultar su acta de matrimonio del 10 de marzo de 1866, donde el cura escribió "... y uní en matrimonio por palabras de presente, expresado ante mí por ellos su mutuo consentimiento a: Eleuterio Cabral, hijo legítimo del finado Silverio Cabral y de María Quiñones; con Jacinta Rosales, viuda del finado Francisco Lazos; y fueron testigos Dn. Gabriel Obregón y Da. Eulogia Álvarez; todos feligreses de este curato; y para que conste, lo firmé. Dn. Silvestre Ceballos. Canónigo Honorario".

Jacinta Rosales, la mujer que estuvo cautiva hasta 1875, teniendo otro hijo llamado Benito Manuel Marcos, murió en 1880. Su entierro se realizó en el cementerio de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario en Villa Nueva. Su drama familiar une Villa Nueva con la Basílica de Luján.

Cargando más noticias
Cargar mas noticias