El director de la revista Exordio presentará su nuevo libro, “Pasajes de escritura. De lo privado a lo público”
Pasaje a la escritura del psicólogo César Mazza
El también miembro de la Asociación Mundial de Psicólogos, estará presentando su obra el próximo viernes en la Usina Cultural, a las 20, evento organizado por el Colegio de Psicólogos de?Villa MaríaIván Wielikosielek
ESPECIAL PARA ELDIARIO
Mezcla de diario íntimo y laboratorio de ideas, cada página de “Pasajes de escritura” semeja un apunte que, a fuerza de inevitable necesidad de profundización se ha vuelto social; es decir se ha vuelto libro. Algo así como empezar una confesión hasta darse cuenta de que se está escribiendo una “carta abierta”. Y quizás no sea otra la definición del pensamiento de César Mazza. Porque en este libro no hay solo comentarios a cuentos y novelas o conjeturas psicoanalíticas sino, también y sobre todo, el registro de “encuentros cercanos” en las plazas de Córdoba, pensamientos apuntados en servilletas y reflexiones en hoteles, el registro de charlas callejeras, la bitácora de pensamientos en voz alta. Un cóctel entre la experiencia y la escritura nada fácil de encontrar en el presente y que, por eso mismo, es un maravilloso certificado de salud intelectual; una invitación a romper grietas y silencios.
-¿Cómo definirías tu libro?
-Yo me imaginaba que este libro sería un agregado al anterior (“Palabras de ocasión” de 2018, entrevistas a su amigo y maestro Germán García); pero esa ilusión se desvaneció cuando entendí que quería escribir lo que verdaderamente estaba haciendo ahora; vale decir, mis intervenciones en la plaza pública.
-¿Te referís a contar tus experiencias profesionales?
-Y no solo profesionales sino todas… Y que, por cierto, no excluyen la lectura. Creo que meterse en los textos de Freud y Lacan, Filloy y Germán García, Masotta o Jacques-Alain Miller, es una experiencia afín a la de analizarse.
-¿Interpretar un texto es un modo de psicoanálisis?
-Es, por lo menos, una clave, ya que permite resignificar los hechos que marcaron una vida. Dicho de otro modo, la lectura es una continuación, aunque en otra escena, de lo que se produce en un análisis. En consecuencia, leer es crear las condiciones subjetivas para que se instale un deseo inédito, otra forma de vivir la pulsión.
-¿Los escritores argentinos pueden aportar a una disciplina nacida en Francia?
-El psicoanálisis se practica en la lengua en que se habla. En consecuencia, la lectura que hacemos de Freud o Lacan responde a la operación de traducción. El cuento “Pierre Menard autor del Quijote” de Borges, es una parodia a todo esto. Y además, si podemos considerar con mucho fundamento que Juan Filloy es el primer lector de Freud, el aporte argentino puede ser inmenso.
Desde Argentina hacia el universo
-¿Se puede ser un psicoanalista universal desde nuestro país?
-Eso casi que podría ser una pregunta de Borges… ¿Cómo apropiarnos del universo desde un suburbio del mundo? Pero, precisamente porque estamos en un suburbio, es que lo podemos hacer… En “El escritor argentino y la tradición”, Borges plantea que las literaturas secundarias cuentan con la licencia de la irreverencia. Y eso se puede concretar si alguien de aquí se autoriza a hacerlo. De lo contrario, solo tenemos la reverencia y el sometimiento a una cultura central, es decir al “mainstream”.
-¿Germán García se lo autorizó?
-¡Totalmente! Y por eso su legado es inmenso… Desde haber llevado, en acto, la posición del psicoanalista, hasta su formidable ética en la escritura; esa forma aforística de iluminar en una sola frase. Para Germán, el psicoanalista estaba fuera de la conversación social y cerca del propio deseo. Es decir, muy cerca del poeta maldito; algo que desde la publicación de “Nanina”, él nunca dejó de ser.
-¿Qué referencias tenés de Villa María?
-Para mí, es la ciudad de José “Pancho” Aricó, uno de los fundadores de la revista “Pasado y Presente”, la que publicó un artículo clave de Oscar Masotta sobre Jacques Lacan en 1964; la ciudad en la que Eduvim ha dejado un legado editorial inmenso, junto al legado poético de Edith Vera, Alejandro Schmidt y el enigmático actor de vanguardia, Jorge Bonino. Y ahora es, también, un caldo de cultivo para que el practicante de psicoanálisis se enriquezca con todo esto.
-¿Tu libro es para todo público o solo para especialistas?
-Al libro lo puede leer cualquiera que se deje tomar por alguna chispa; ya sea por el comentario de una lectura o por lo que ocurre en una plaza de Córdoba alguna tarde; por el testimonio de una detenida-desaparecida en La Perla, durante la última dictadura, o por las palabras de Macedonio Fernández o de Miquel Bassols, que me ha honrado con su prólogo. Y, por cierto, es también para los expertos en formación psicoanalítica…
Y entonces vuelvo a repasar la alquimia de la palabra: papeles personales que se vuelven públicos y libro que se vuelve una voz. Y luego esa voz que, junto a otras, se vuelve conversación, diálogo y encuentro. A todo eso nos invita este libro que, junto con su autor, se ha quedado hablando en las plazas del país; ese país que pide a gritos el fin de la discusión estéril y el insulto gratuito, el fin del insidioso silencio.
La presentación de libro “Pasajes de escritura. De lo privado a lo público” se realizará este viernes 20, a las 19, en la Usina Cultural de la ciudad.
