Gustavo Cordera actuó en un Teatro Verdi que no lució lleno

El Pelado volvió “reversionado”

En la presentación de su último disco, con su mujer y su hija mayor de pilares para su voz, el excantante de Bersuit ofreció un repertorio acústico que fue subiendo de ritmo hasta terminar en fiesta
jueves, 12 de septiembre de 2024 · 08:35

El paso de los años y los vaivenes de su carrera como solista fueron gestando un nuevo Gustavo Cordera, según la expresión del show que brindó el martes por la noche, en el Teatro Verdi, en su regreso a la ciudad luego de un largo tiempo.

Más tranquilo y reflexivo, con frases de autocríticas permanentes, pero sin perder el sentido del humor, el Pelado ofreció un espectáculo de casi dos horas, ante un teatro que lució en un 70% de ocupación, pero que fue propicio para esos detalles musicales que solo este tipo de espacios aporta.

Sirvió el contexto para lo que terminó siendo un “concierto íntimo”, en formato acústico, donde Cordera plasmó su imagen reversionada, tal como también reversionó canciones clásicas, algunas de las cuales figuran en su último disco, “De la cabeza al corazón”.

 

Entre familia

Si bien la venta de entradas no era acelerada en la previa, quedó claro que la veraniega jornada de martes se fue complicando para la noche, con ráfagas de viento que superaron los 70 km/h, y eso tal vez conspiró para que los últimos que pensaran asistir al Verdi, tuvieran que arrepentirse. Sin embargo, en el teatro estaban los bersuiteros “de ley”, esos que afrontaron la convulsionada década del 90 como adolescentes, refugiándose en las letras de Cordera.

En ese sentido, la emoción del show tuvo permanentes sonrisas cómplices entre el escenario y la grada, como si todo fuese en familia.

Pero si de grupo familiar se trata, Cordera reveló que la gira es un viaje entre seres queridos que “todavía aguantan”. Y no es casualidad que sus coristas sean su mujer, Stella Céspedes (de la vieja guardia de su carrera como solista) y ahora su hija mayor, Yanela Cordera Céspedes, quien tuvo la oportunidad de lucir su voz en algunas canciones.

“La gente no me soporta. Las personas terminan cansándose de mí”, bromeó el Pelado cuando habló de los cambios en la  banda.

 

Del asiento al baile

Con su guitarra acústica, Cordera repasó la mayoría de los primeros temas, haciendo un combo completo del último disco, siguiéndolo al pie de la letra. De hecho, arrancó con “Canción para mi cabeza”, y luego pegó las dos versiones nuevas de clásicos bersuiteros:? “El Gordo Motoneta” y “La del Toro”, esa canción aflamencada con letra revolucionaria para la época.

Luego de una decena de temas de su última producción, Cordera fue subiendo la apuesta, dejó el asiento del acústico a un costado e hilvanó dos temazos de Bersuit:?“La soledad” y “Perro amor explota”. La siguió con canciones íntimas como “Hablándote”?y “Sencillamente” (en ritmo cumbia), y sobre el final se desató el movimiento de caderas.

“Que María salga de la Villa y venga a bailar”, tiró el Pelado, haciendo un juego de palabras con la ciudad a la que se mostró “contento de volver”.

Entonces sonaron “El baile de la gambeta”, “Asalto de cumbia”, “La bomba”, “Yo tomo”, “El estallido”?y “La bolsa”.

Con el éxtasis a full, el público pidió “una más” para no joder “más”, y Cordera finalizó con “Mi soberano”, donde canta:?“Yo soy, aún no soy mío y aunque quiera ser mi dueño/Envejezco y me hago grande y todavía no me tengo”.

Los aplausos finales, reconociendo el show, redondearon una noche musical que hacía falta.

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