Fabricio Rodríguez se presentó, exitosamente, en el Teatro Verdi con un espectáculo distinto, titulado “Una armónica de película”
Un concierto... de películas
Fue acompañado por la Camerata Académica de Córdoba, y juntos interpretaron temas de legendarios filmes, a beneficio de la Escuela Juan Bautista AlberdiLa noche del sábado por la noche en el Teatro Verdi fue una noche muy especial. Ahí, sobre el histórico escenario de la calle Yrigoyen, la música y el cine se fusionaron para presentar un espectáculo diferente, ciertamente de película, provocando todo tipo de recuerdos y emociones entre los presentes que casi llenaron el recinto.
“Una armónica de película” fue el título de este original recital a beneficio de la Escuela Juan Bautista Alberdi, encabezado por el cantante, compositor, guitarrista y armonicista Fabricio Rodríguez, quien estuvo acompañado por la Camerata Académica de Córdoba, dirigida por Marcelo Conca, interpretando entre el músico y la pequeña orquesta clásica la música de legendarias películas del cine internacional.
La cita fue a las 21, y desde media hora antes la gente ya hacía fila para entrar con gran expectación a este show que se fue “craneando”, según confesó Rodríguez, “por ahí en marzo y abril”, después de que las maestras del Alberdi se contactaran con él. La idea era proponerle hacer un concierto solidario para la institución, y poder juntar plata para la construcción de un techo en el patio del colegio, donde en invierno las inclemencias del frío hacen difícil los días del alumnado, y en verano el sol y el calor a pleno hacen otro tanto. Así que a Fabricio se le ocurrió que él y su armónica, junto con una agrupación sinfónica de primer orden, interpretando una emotiva selección sonduntracks de inolvidables filmes, sería el plan perfecto para ayudar y dar algo distinto a su ciudad natal.
Clásicos y emoción
Cabe destacar la presencia de un público heterogéneo, donde además hubo bastantes chicos, y es que se había anunciado que entre los temas que se presentaría habría de producciones cinematográficas que también reconocen a la perfección los más pequeños.
Así, tras apagarse las luces, salió la Camerata y su director, quienes tomaron sus lugares y comenzaron a tocar, para segundo después salir Fabricio con su armónica, fusionándose sutilmente a la melodía de las muchas que interpretaron de manera excepcional, de memorables temas de películas que han quedado grabadas en la memoria de la gran mayoría.
Así, mientras en la pantalla dispuesta sobre el escenario se veían extractos o escenas memorables de aquellos filmes, se escuchó la música Cinema Paradiso y La Misión, del genio y compositor italiano Ennio Moriccone, o los temas de Star Wars o Indiana Jones, del legendario John Williams. Y entre otros, también de Titanic, Ghost, Perfume de mujer, Toy Story y Piratas del Caribe, esta última con la partitura de otro grande, Hans Zimmer.
Hay que destacar la calidad de la orquesta y los arreglos, las escenas de cada película proyectada, y qué decir de la manera de tocar la armónica de Fabricio Rodríguez, provocando los aplausos de un público muy emocionado entre tema y tema.
Darse el gusto
Si dicen que nadie es profeta en su tierra, no sería errado decir que Fabricio lo fue en su propia ciudad. Además, se dio el gusto de tocar tras la primera parte del recital con parte de sus músicos y otros invitados, entre amigos y familiares, todos locales y talentosos. Rodríguez ahí sí cantó con guitarra en mano, e incluso tocaron un tema de El Padrino. Y también habló, con buena onda y mucho humor, agradeciendo la oportunidad de ayudar a través de este recital y haciendo subir a las maestras de la Escuela Alberdi al escenario, quienes muy emocionadas le dieron un regalo, recordando a los presentes que el primer objetivo del concierto era poder recaudar fondos para el techo, pero claro, también, darle a los villamarienses, a su ciudad natal, un espectáculo que nunca antes se había visto.
Después, regresó de nuevo la Camerata al escenario, y junto con la banda, acompañaron con algunos temas más a Fabricio Rodríguez, de su autoría y de alguna peli más, y de una serie, como de La Casa de Papel, con el famoso Bella Ciao, tema popular italiano, un himno de la resistencia antifascista.
Al final, se tocaron dos temas más a pedido de la gente, que vivió una experiencia musical diferente y que, sin duda, dejó a todos por demás satisfechos.
Palabras de Fabricio
Tras el recital, el músico habló en exclusiva para elDiario sobre sus sensaciones: “Siento mucha gratitud por la gente que acompañó, fueron muchos los que estuvieron presentes y nos ayudaron a cumplir con este recital a beneficio. En lo musical y profesional fue una experiencia nueva, buenísima, es el segundo recital que hago con la Camerata, y para la ciudad también fue totalmente diferente, con un concierto sinfónico y teniendo a la armónica como protagonista. Y también me di el gusto de tocar algunos temas míos con la banda. Se ve que el público se fue muy feliz, y también la gente del Alberdi”.
