Argentinos que lucharon por Alemania
Del Molle, a morir por el Führer
El escritor e historiador, Julio Mutti, presentó “Nazis argentinos que lucharon en la Segunda Guerra Mundial”. Entre los nombres, se destaca el de Edmund Kraft, nacido en Pozo del MolleLa tragedia tienen muchas aristas y, muchas de ellas, se entrechocan y llegan a los lugares más insospechados… o no tanto. Así como hubo británicos nacidos acá, que partieron desde la Argentina para luchar por su país en la Segunda Guerra Mundial, también hubo alemanes, pero eso no se supo hasta hace poco, cuando el país germánico decidió exponer documentos históricos respecto al conflicto bélico ocurrido desde 1939 a 1945.
Entre tantos nombres de argentinos que lucharon a favor de Adolf Hitler, más de 100, se destaca el caso de un nacido en Pozo del Molle, hijo de padres alemanes que llegaron a nuestra zona durante aquellas épocas.
Julio Mutti, escritor e historiador nacido en Lanús, dialogó con elDiario respecto a su libro “Nazis argentinos que pelearon en la Segunda Guerra Mundial (Editorial El Ateneo)”.
En sus textos, Mutti desarrolló la historia de Edmund Kraft, que nació un 28 de diciembre de 1921 en el conocido pueblo del sur.
Su familia había llegado en algún momento de la década de 1910 junto a su hermano Enrique. Pozo del Molle estaba cerca de cumplir la primera década desde su fundación, aunque en 1888 Bartolomé Firpo ya había comprado una fracción de un terreno donde luego se asentaría el poblado.
Ya crecidos, los hermanos Kraft viajaron a Alemania para educarse en su adolescencia-. Enrique volvió a la Argentina a los 20 años para realizar el servicio militar, mientras que Edmund permaneció en Bremen (Alemania). El menor de los Kraft, Edmund, fue reclutado por la Segunda Compañía del LVX, acuartelado en Delmenhorst. Él enfermó de difteria y murió un 19 de marzo de 1942, sobre sus restos poco se sabe, ya que se presume que su cuerpo fue incinerado por la enfermedad. Luego de la guerra; y cuando los ánimos se calmaron, los abuelos regresaron a Bremen en busca de la reconstrucción de una Nación. Enrique vivió y murió en Argentina. Hoy, su familia ya no se encuentra en Pozo del Molle, pero el poblado del Departamento Río Segundo tiene una rica historia para contar.
Otros nombres argentinos, y cordobeses, son los de Alfred Dornhoeffer (Río Cuarto); Kurt Freiwald (Villa Valeria) y Ekkehart Golde (Marull).
La obra
Respecto a su obra de investigación, Mutti destacó: “Siempre estuve detrás de los argentinos en el Ejército alemán. En un período habían comenzado a salir algunos libros sobre el otro lado de la historia, sobre veteranos argentinos que eran aviadores. Esas personas habían nacido acá, eran hijos de ingleses y yo pensaba que tenía que haber argentinos, teniendo en cuenta la cantidad de colonias que había en nuestro país”, inició el entrevistado, que agregó: “Existía un vacío documental total y no se puede escribir sobre testimonios. Si bien es importante, no hay una base documental”, alegó, y explicó: “Finalmente, hace un par de años se hizo un trabajo de desarchivo desde la autoridad alemana (Bundesarchiv). Allí se digitalizaron muchos archivos de soldados alemanes caídos (teniendo en cuenta oficiales y suboficiales, en general). Esa es una parte del archivo solamente, pero fue una buena base para avanzar. En esos más de 2 millones de archivos había más de 100 argentinos. Teníamos una base con nombre, apellido, fecha de nacimiento y circunstancias en que murieron, con archivos documentales y testimonios”, reflejó Mutti.
En cuanto a la localización de estos combatientes, el escritor bonaerense explicó que “la mayoría son de Buenos Aires y Capital”, en cuanto a provincias, se destacan santafesinos (con rosarinos a la cabeza) y Córdoba, con localidades como Río Cuarto, Córdoba capital y Marull. “Era un problema salir de la Argentina en aquellos momentos porque los británicos dominaban la vía marítima. Tenían que salir con documentación falsa y llegar a Europa era una odisea”, aseguró.
Consultado respecto a la simpatía -o no- con el partido Nazi, Mutti admitió: “Había de todo… teníamos gente que era del partido Nazi, esos indudablemente lo eran; pero si uno se pone a pensar… el título no representa el 100% de ellos, porque seguramente había muchos que no sabían que era el nazismo y fueron más influenciados por la cultura de sus padres o la tradición. Hay que entender la Segunda Guerra como un todo: esta guerra no hubiera existido sin la primera… y el nazismo menos”.
“Muchos inmigrantes mantenían la cultura alemana, educaban a sus hijos y el nazismo comenzó en la década del 20 o 30. También está ligado el germanismo; yo en el libro doy un número de afiliados, pero no puedo decir que todos eran nazis. Muchos estaban convencidos y defendían las ideas, pero que todos ellos fueran simpatizantes no lo puedo decir yo ni nadie”, admitió.
En cuanto al contacto con los familiares de excombatientes, Mutti valoró que le fue bien. “Primero se entusiasmaron mucho, luego me dijeron que muchas cosas no querían publicarlas y entendí eso. En muchos casos yo terminé dándole datos que no sabían. A veces conocían la historia de segunda mano… también me cedieron fotografías, recortes, información o reportes. Son personas comunes; estamos en un país de inmigrantes”.
Entre las historias que más le impactaron a Mutti se destaca la de los hermanos Freiwald. “Eran dos hermanos, uno de ellos murió en Ucrania y su hermano, Kurt, sobrevivió. Voló durante seis años por toda Europa durante la guerra y terminó falleciendo 20 años más tarde como piloto de Aerolíneas Argentinas”.
-Hablamos del término Volksdeutche.
Sí, Volk significa “pueblo” y Deutsche, “alemán”.
Ese es un término que usaban los alemanes para identificar al alemán que era súbdito del Reich en el exterior. Para ellos los argentinos eran alemanes germano-parlantes. Pero este término era un impulso porque el nazismo se expandió ideológicamente en el mundo. De igual modo, era anterior al nazismo. Tenemos que pensar en nuestra construcción. Nosotros, que nacemos en Argentina, somos argentinos, pero en Alemania, un hijo alemán hereda la sangre. Era una época donde no se permitía la doble nacionalidad y hasta hubo un conflicto diplomático.
“En el libro cuento la historia de otro piloto, Hans Fändrich, escritor y librero alemán. Él tenía, en Buenos Aires, una librería grande que vendía todo el material del nazismo, vendían fondos y organizaban recaudaciones. Luego estuvo preso porque estaba con el servicio de espionaje”.
Por último, referido a la presencia de nazis en la zona de las sierras cordobesas, Mutti destacó que fuera un mito si no una realidad: “Llegaron a la parte de Calamuchita. Hay toda una gran cultura alemana en esa parte. En La Falda, donde está el Hotel Edén, había miembros de organizaciones, con puestos de jerarquía, que mantenían correspondencia con Hitler. Eran nazis de primera hora y él solía ser muy agradecido con ellos, ya que aportaban dinero cuando el movimiento no era demasiado grande”; otros poblados que se destacan en esta historia, donde también hubo alemanes presentes, fueron Villa General Belgrano o La Cumbrecita.
Perfil
Julio Mutti. Escritor, investigador y divulgador en temas relacionados con el nazismo. Publicó, entre otros, los ensayos "En el ojo del huracán: Misión en Berlín del embajador argentino Eduardo Labouglé Carranza" (1932-1939) (2017); "10 historias argentinas de la Segunda Guerra Mundial" (2019); "Mito y realidad sobre la muerte de Hitler" (2020); "Sumergidos alemanes en Argentina y Sudamérica" (2020); "Tripulantes del Graf Spee (2020)". Su blog U-boatargentina.blogspot.com.ar se convirtió en referencia en español sobre la materia.
*Esta nota, que revisa la historia, intenta acompañar el dolor en un mes tan importante como este: abril, donde se recuerda el Holocausto y el Heroismo
