Un emblema del teatro local
La llama no se apaga
La Panadería cumplió hace pocos días sus 33 años de historia. Un espacio cultural donde desfilaron actores emergentes y consagrados que sigue siendo pujanteEl Teatro La Panadería cumplió durante los últimos días sus 33 años de vida y es motivo de celebración. El espacio cultural inaugurado un 23 de marzo de 1991 sigue vigente en la escena local y entregando talleres.
Un poco de historia
La Panadería nació luego de que su fundadora y directora, Marta Montero de Mansutti, junto a su compañero Hugo Mansutti, decidieran poner manos a la obra y cumplir un sueño: transformar un tradicional espacio de panificación en una usina de arte y cultura.
El aval y la presencia de la madrina de ese espacio, María Rosa Gallo, lo volvieron un punto de referencia. Gallo fue la primera actriz argentina de teatro, cine y televisión. Una figura notable de la escena argentina que tuvo popularidad por sus papeles de villana.
“Se prometió que la llama del horno de la panadería iba a estar siempre encendida. Es por eso que, año a año, fue creciendo a través de diversas propuestas culturales”, definieron en diálogo con elDiario.
El espacio, ubicado en la esquina de Salta y José Ingenieros, recibió cinco congresos de teatro, presentación de elencos nacionales, provinciales, internacionales, la realización de espectáculos de danza y teatro, y mucho más. Hoy también hay talleres de dibujo, pintura, yoga, danzas españolas, expresión cultural y más. Todo esto, coordinado por Marta y sus hijos.
Marta Mansutti volvió en el tiempo y recordó el inicio de todo. A su memoria vino la noche del 23 de marzo de 1991: “Hace días compartimos un video que tiene imágenes impactantes. Todavía aparece la imagen del horno donde hacían el pan. Cuando se desarmó el horno, allí quedó el escenario y las butacas se ubicaron donde era la cuadra. Toda la estructura de adentro quedó como estaba. También había una habitación que hoy es la biblioteca”, narró, y agregó: “Aquella fue una noche fantástica e inolvidable. Estaba María Rosa Gallo, todo el alumnado, familia, escritores, actores, cantores y demás… Se hizo una muestra de las actividades y fue realmente algo muy emotivo”, rememoró.
Si bien es inabarcable la cantidad de expresiones que se expusieron, Mansutti hizo un breve repaso: “En el inicio hicimos muchas obras. Tuvimos un grupo de adolescentes con quienes trabajamos mucho, a ellos hoy les llamo ‘el grupo de oro’ y muchos han triunfado, tanto en Buenos Aires como en otros lugares”; “Recuerdo también una escenografía enorme que preparamos para ‘El centrofoward murió al amanecer’”.
“No me quiero olvidar de ninguna, también se me viene a la mente muchas visitas de Virginia Lago con su unipersonal y en enero de este año conversé con el actor Roly Serrano. Queríamos ver si podíamos traerlo acá, estábamos coordinando las fechas y, realmente, hoy estoy bastante angustiada por todo lo que sucedió (N de la R: el artista sufrió un accidente y se encuentra internado hace semanas)”.
“Estoy feliz de estar y de llegar a esta altura y hay que seguir a pesar de todo. Sufrí la perdida de Hugo, el compañero de mi vida, y es algo que todavía lo siento. Pero están mis hijos y estamos trabajando en equipo, especialmente con Carla”.
Justamente, Carla, por su parte, no dejó pasar la chance de “invitar a la comunidad el lugar” y afianzó el deseo de “que el espacio siga creciendo…, porque el arte nos sana, nos libera y nos transforma”, cerró.
