Por amor al arte... Opiniones que ayudan a conocer la realidad de muchos de nuestros artistas
Vivir del teatro, más álla del escenario
Se abre el telón y se despliega sobre el escenario todo lo que se tiene dentro. Y cuando se apaga el último foco, el artista cruza algunos saludos y sale a caminar hacia esa otra obra...Hay una duda que ronda en la actualidad, sobre la posibilidad que tienen los artistas del teatro de la ciudad de vivir entre escenarios y aplausos, pisando tablas de llevar la comida a su mesa. Nuestros artistas nos cuentan si es una realidad posible o si aún queda trabajo por hacer…
Andrés Brarda es director de Teatro Los Herejes. Produce un promedio de dos obras por año y realiza funciones casi todos los fines de semana. En cuanto a si la ciudad está preparada para que se pueda vivir del teatro, Brarda afirmó que hace falta público. “Con público llenando las salas, todo sería más fácil. Todos los trabajadores del teatro podrían vivir de su labor”.
Señaló que ese es el mayor desafío para el sector.
“El teatro es una de las pocas artes, quizás la única, que no puede trasladarse completamente a la web, ya que es, por naturaleza, un arte del acontecimiento, del convivio, es un arte vivo”, manifestó. Y puso énfasis en que en los tiempos de virtualidad, tras la pandemia de coronavirus, lograr atraer al público al teatro independiente es “complejo” y se necesitan experiencias que hagan que las personas regresen a las salas para poder construir un “público fiel”.
Para vivir exclusivamente del teatro, dijo, los trabajadores del sector deben asumir roles múltiples, como el de gestores culturales, por ejemplo, tarea en la que él se desempeña actualmente. “¿Se puede? Claro que se puede”, concluyó.
Pía Rossi es integrante del elenco de teatro Los Herejes. Actúa desde el año 2010 y su paso por diversos talleres de la ciudad le permitió adquirir variadas herramientas.
“Villa María está valorando más la cultura y el teatro, pero vivir de esta pasión sigue siendo un gran desafío”, afirmó.
“Muchos teatristas debemos complementar esta vocación con otros trabajos, lo que resulta desgastante. La dedicación plena al arte que nos apasiona debería ser una opción viable, pero la realidad nos obliga a buscar otros caminos”, manifestó Rossi acerca de la posibilidad de vivir del teatro.
Pía es estudiante de último año en la carrera de Técnica Superior en Diseño de Espacios.
Actualmente, trabaja como niñera y se encuentra en la búsqueda de nuevas oportunidades laborales.
Estefania Rodriguez es profesora de Artes en Teatro y licenciada en Gestión y Producción Teatral. Comenzó participando en obras escolares y continuó dirigiendo los proyectos de sus alumnos. “Creo que siendo Villa María una ciudad en la que el arte en general está muy presente, desde la danza, las artes plásticas, la música y, por supuesto el teatro..., aun así no hemos logrado una amplia afluencia del público, sigue siendo el boca en boca lo que acerca a los espectadores a las propuestas culturales”, afirmó Demonte.
En la actualidad da clases de teatro y talleres en escuelas secundarias y trabaja en una obra de teatro que estrenaron por streaming durante la pandemia y la reversionaron para llevarla a cabo en vivo.
Raúl Zuin es un destacado actor villamariense que lleva más de 50 años sobre las tablas. Comenzó su recorrido por esta disciplina cuando tenía 15 años y hoy define su vínculo con el teatro como algo que está “incrustado en su vida”.
“Es muy difícil vivir del teatro en una ciudad tan chica, pero hay quienes se defienden muy bien. Si te organizás y trabajás con seriedad, se puede dar”, afirmó.
Y enfatizó finalmente que “sería buenísimo” que la gente del teatro pueda vivir de ello.
Marisabel Demonte es coordinadora de talleres, actriz y dirige elencos de teatro. Su relación con la disciplina se remonta a su adolescencia, cuando comenzó a tomar clases. “Si me preguntas donde actúo,pues en todos los sitios donde se pueda... salas de teatro, espacios no convencionales, ciudades o pequeños pueblos, calles o espacios cerrados... Donde quieran recibir al teatro, allí estamos”.
Marisabel afirma que Villa Maria es una ciudad muy cultural con diversas propuestas y un público para cada una de ellas. “Vivir del teatro es una decisión personal, tiene que ver en un porcentaje con la ciudad , claro, pero también con cuánto abarques, con las variables de este oficio…tal vez no se pueda vivir solo de actuar, pero sí del teatro en sus múltiples posibilidades....Yo lo hago”, manifestó. En la actualidad, es el lugar que ocupa el teatro en su vida: un trabajo.
Pablo Barone es actor, docente y director de teatro. Su vínculo con la actividad comenzó a través de la actuación, cuando tenía 8 años. “El teatro ocupa el lugar más importante en mi vida, porque es a lo que me dedico, es mi profesión y mi pasión; el teatro es todo”, sentenció Barone.
“Poco a poco, Villa María comienza a dar lugar a que los actores podamos vivir de lo que hacemos; yo tengo esa suerte… No a todos les pasa”, reconoció.
Sobre el público villamariense, resaltó que se está “formando como espectador de cosas propias” y, a pesar de que hay un grupo de espectadores que asiste a los espectáculos, señaló que el mismo no es “tan grande”.
“En este momento, Villa María es una cuna artística bastante interesante… Lo que es necesario es que la gente asista y se anime a ver cosas que hacen grandes artistas villamarienses” concluyó.
Los artistas de la ciudad comparten la carga emocional y la práctica de tener que equilibrar su pasión con otros trabajos, lo que subraya la dificultad de vivir del teatro, aunque el segundo ingreso de muchos de ellos está ligado a la actividad.
Sin embargo, el punto en común entre todos ellos radica en el pensamiento de que Villa María es una cuna artística con grandes posibilidades, y los une la esperanza de algún día poder dedicarse plenamente a su arte.
Paloma Ferradans y María Luz Culasso
Estudiantes de la UNVM para elDiario
