Después de los incendios en las sierras, un documental en el que intervino un realizador villamariense
Cine contra el “Fuego sin ley”
“Todos los días se ven carteles de loteo donde antes hubo monte... ”. La producción se podrá ver mañana domingo en el Centro Cultural ComunitarioHombres de cascos amarillos y ropa antiflama empuñando mangueras en el monte. Mujeres y chicos portando bidones al sol como enormes diamantes de plástico (pero en medio de un incendio, el agua vale mucho más que todos los diamantes). Chicos y chicas baldeando pequeños árboles o salvando pequeños animales; muchachos bolseando brasas encendidas o tratando de preservar un centímetro de paraíso ante la avanzada del infierno… Estos hombres y mujeres, estos chicos y chicas devenidos en súbitos voluntarios para salvar la tierra son, junto a los bomberos, los verdaderos protagonistas de “Fuego sin Ley” (Córdoba, 2024, 60 minutos) el documental que se estrenó a fines de octubre en Villa María.
Rodado entre 2020 y 2023 en lugares tan lejanos como Potrerillo y Carlos Paz, Alta Gracia o Capilla del Monte, el “copyright” del trabajo pertenece a cuatro cineastas cordobeses: Julián Rata Liendo, Baltazar Maradona, Sergio Luna y Valentín Aguzzi -este último, villamariense radicado en la capital provincial-. Y sirvió de trabajo final para que el cuarteto se reciba en La Metro, prestigiosa escuela de cine de la Docta.
Quién dijo que todo está perdido
Quizás llame la atención, en tiempos en que los mayores achacan a los jóvenes su “falta de compromiso”, que estos muchachos se hayan “tomado la molestia” de salir a filmar los incendios, ocupándose en cuerpo y alma de un tema cuya actualidad social y ecológica será crucial para el futuro de la provincia. Pero así explican Julián, de 34 años, y Valentín, de 24, la elección del tema y el proceso del rodaje.
“Queríamos hacer una devolución a la sociedad con algo que tuviera impacto en la conciencia social -explica Julián- Como cordobeses, nos ha tocado vivir los incendios muy de cerca, y sentimos que podíamos hacer un aporte”.
Le pregunto por los viajes a las sierras y Julián cuenta que “hicimos más de 20, entre 2020 y 2023. Algunas veces, yo iba solo, y otras, con parte del equipo. Íbamos a registrar el incendio en vivo, recabar testimonios o simplemente ver lo que había pasado. Necesitábamos estar ahí…”
Y Valentín comenta que “los viajes se daban de manera espontánea y no eran organizados ni previstos. De hecho, cuando había focos de incendio se arrancaba el auto con los equipos y nos íbamos a filmar, sin límite de horario... Podía ser de noche o de madrugada, eso no importaba. Era impactante ver toda la situación y, desde nuestro lado, tratar de retratar sin interferir en los operativos. Ese fue uno de nuestros mayores desafíos…”
Respecto a los testimonios, Julián relata que “las personas estaban muy agradecidas, y muchas veces encontraban en la cámara un medio para expresar lo que sentían: tristeza, impotencia, ganas de ayudar…”
Les pregunto, de acuerdo a estas confesiones, en qué los modificó el rodaje.
“Ratificó mi postura de seguir haciendo cosas que puedan aportar a la sociedad, aunque no todos valoren la importancia de los pequeños actos -dice Julián-. Lo que más me marcó fue ver el modo en que cada vez más gente se va sumando a la causa”.
“Al empezar el proyecto, yo no dimensionaba las proporciones de los incendios ni la cantidad de personas afectadas”, señala Valentín, para agregar: “Personalmente, me marcó ver la impotencia de la gente, sobre todo la de quienes habían perdido todo en pocos segundos a causa del fuego. Creo que el documental nos aportó conocimientos y valoración por la causa a todo el grupo, además del contacto con profesionales y personas supercomprometidas con el cuidado del medioambiente”.
Conciencia ecológica grabada a fuego
Al documental lo filmaron entre 2020 y 2023, pero los incendios continúan. Les pregunto a los realizadores qué piensan de cara al futuro.
“Que, lamentablemente, los incendios van a seguir. Y esto, debido a la expansión desarrollista y a un modelo de consumo extractivista que cada vez se afianza más en el país -comenta Julián-, pero también por el calentamiento global y los intereses que hay sobre nuestras tierras. Todos los días se ven carteles de loteo o emprendimientos inmobiliarios donde antes hubo monte…”.
“La colonización del espacio natural...”
“Lo que hoy estamos viviendo no es más ni menos que la colonización del espacio natural, como diría Ricardo Astini en el film, un geólogo e investigador del Conicet”, agrega Valentín.
Cuando les pregunto qué esperan del documental, Julián no lo duda: “Que inspire a más personas para hacer su parte y no quedarse en el individualismo; que ayude a generar cambios que protejan el monte y la biodiversidad y, si es posible, que abra los ojos a quienes esta problemática toca de manera indirecta”.
Y Valentín cierra la nota diciendo que “lo importante es que haya gente de todas partes que puedan visibilizar la problemática que hoy se vive en Córdoba. Y entender que eso que hoy nos pasa es vital para el ecosistema, no solo de la provincia, sino del país y del planeta”.
Iván Wielikosielek, Especial
