Teatro - Romina Miranda es una de las dos locales que son parte del elenco del exitoso espectáculo en Carlos Paz
Una villamariense se luce en el Circo Luneil
Experta en las suertes del trapecio, la también actriz y clown brindó detalles sobre su trayectoria y la participación que tiene en esta puesta en escena, donde realiza un acto que deja al público boquiabiertoRomina Miranda nació en Villa María. Su ingreso en el mundo de las artes escénicas comenzó en una casona cultural, El Estilóbato, que hoy ya no existe más, y como recuerda ella, “era un lugar mágico, donde sucedían cosas hermosas, que no ocurrían en otros lugares de arte en la ciudad”.
Cursó toda la escuela, desde el jardín hasta el secundario, en el colegio Trinitarios. Y tras un año de Kinesiología en Córdoba, su gusto por el teatro la hizo dejar de lo que estudiaba e ingresar en “ese mágico espacio de la cultura, donde estudié teatro, lo que en verdad me emocionaba, lo que supe que quería hacer en mi vida. Después de dos años ahí, a los 21, me fui a estudiar artes escénicas a Buenos Aires con Ricardo Bartís, dramaturgo tremendo”.
“Luego, al poco de nacer mi hija, encontré allá la Escuela de Circo de los Hermanos Videla, porque de ese mundo siempre me llamaron la atención los trapecios... y ahí fui nomás. Estuve mucho tiempo entrenando y aprendiendo trapecio de vuelo, equilibrio y telas”, contó.
Tras su regreso a Villa María, retomó el teatro, y trabajó en muchas puestas en escena, con Marisabel Demonte, con Pablo Barone y Raúl Zuin grandes personajes del teatro villamariense “hicimos muchas improvisaciones, obras, monólogos, talleres, un montón de trabajos alrededor del mundo del teatro”.
La fuerza capilar
Respecto a la disciplina circense y las distintas variantes del trapecio, Romina viene trabajando especialmente en una, la de la fuerza capilar.
“Es una de las disciplinas que quizás más impresión causan. Todas las del trapecio son peligrosas, pero esta da más miedo al espectador, porque piensan que se me va a salir la cabeza (ríe). La empecé hace poco más de un año. Es un peinado que se hace de manera muy ceremoniosa, casi como un ritual, que me encanta. Hay una onda de introspección, de conexión con una misma. Hay que mojar la cabeza completamente con agua tibia. Luego se peina todo para abajo, y hay un punto de eje que tenemos en nuestra cabeza, y hay que encontrarlo. De ahí se hace todo el peinado, y hay varias técnicas para peinarse, y yo sé dos. Pero la que uso es una que se trenza con un alma de cordón, que va dentro de las trenzas, dividiendo el pelo en dos, y ahí se apoya la argolla de metal, de donde finalmente me cuelgo. Es difícil la tarea, lo puedo hacer sola, pero es mejor que te ayude alguien más. Y hay que hacerlo bien para no lastimarse.?Sí, la disciplina es dolorosa, pero yo que lo hago seguido ya me acostumbré, y pasa del umbral del dolor al placer”, expresó.
Acto de circo
Es esta la esencia preparatoria que Romina realiza en su acto (otra villamariense, Antonieta Cacciavillani, también hace acrobacia en telas) que provoca gran admiración e impresión en los espectadores, en el Circo Luneil, uno de los espectáculos más exitosos de la temporada de verano en Carlos Paz, una especie de teatro de Revista y circo, lleno de humor, magia y acrobacia, de la revista Cocodrilo, de Omar Suárez y Denise Cerrone, y de la mano de Pardo Producciones.
“Tuve la suerte hacer casting y quedar en este show. Estoy muy contenta con la respuesta de la gente. Es una gran satisfacción después de que arranqué hace 8 años a trabajar en circos, de mucho aprendizaje y entrenamiento. Me encanta también la parte dramática y artística de ese acto en particular. Originalmente, iba a hacer el trapecio, pero como el teatro es bajito, era difícil hacer, y decidí probar con esta disciplina. A pesar del poco tiempo de practicarla, les gustó, porque no es algo muy convencional”, expresó.
La rutina
Su rutina dura alrededor de tres minutos y cuarto “no es un gran esfuerzo, digo, haciéndolo una vez. Además, en los entrenamientos estoy mucho más tiempo colgada. Estoy muy agradecida, porque amo hacerlo, y gracias a mi fuerza natural, y el fuerte entrenamiento, no me costó adaptarme a esta nueva fuerza y disciplina”.
“Estoy muy orgullosa de todo el show, hacemos un equipo hermoso, de gente divina y muy profesional, con gran capacidad artística de todas y todos. Al público le encanta. Y sobre mi participación en particular, ya desde que el presentador dice que voy a estar colgada de mi pelo se escucha un tremendo ‘ooohhhh’. Y cuando empiezo a colgarme veo algunos rostros del público y me miran como diciendo ‘esta está completamente loca’ o con cara de dolor total, mientras yo entro en un trance hermoso, aunque si soy sincera me gusta que les dé un poco de impresión, es parte de la misma experiencia, je”.
Por último, Romina invito “a los y las villamarienses a que vengan y disfruten de este gran espectáculo, porque no se van a arrepentir, y muy por el contrario, seguramente se van a divertir muchísimo”, finalizó.
