PRIMER FESTIVAL NACIONAL DEL CUARTETO - SEGUNDA NOCHE
Pal' que quiera vino en cartón
Diez mil almas bailaron y cantaron al ritmo del tunga tunga en una velada que tuvo como máximo ícono a La Mona. La Barra, con la Pepa a la cabeza, también envalentonó al público en una velada fría
Poco después de las 8 de la noche, cuando ya se habían abierto las puertas del Anfiteatro Municipal Centenario Aldo Invernizzi, en las afueras el movimiento no era para nada el del viernes: era mucho mayor. Desde hacía rato hombres y mujeres, en grupos y abrigados con camperas sobre camperas y gorros sobre capuchas, ya recorrían la costanera y aprovechaban -como los de la noche anterior- para llenarse la panza: ravioles con boloñesa o ñoquis con roquefort a 1.500, hamburguesas a 1.000, sándwiches de vacío o bondiola a 1.900, gaseosas a 600. Alguno, si quería, tenía incluso la opción de un café al paso por 400. Sin embargo, para beber, la mayoría ya iba equipada para calentar la previa: vino en caja, sobre todo, y fernet con coca. Ahí no terminaba, por supuesto: una vez adentro, en el bufé del Anfi se seguía.
Ayer, Juliana Companys y René Bosio, fiscales de Instrucción, estuvieron presentes observando el ingreso y contaron que la decisión de habilitar la entrada a las 20 fue con el objetivo de evitar la acumulación de personas. Allí se pudo conocer que el operativo para este sábado fue un poco más grande que el del viernes: en esta ocasión, entre policías de la Provincia, de Narcóticos, y gendarmes se desplegaron aproximadamente 180 efectivos, a los que se añadieron 65 de la productora Universo Jiménez.
Otra de las diferencias con la primera noche cuartetera fue que, hasta que llegara el momento de que apareciera en el escenario el primer conjunto, la velada fue musicalizada con cuarteto y no con reguetón: de este modo, entre otras canciones, sonaron “En septiembre tú fuiste mía” y “De qué te vale”, de Sabroso, y “Te pido perdón”, de Banda XXI.
Con exactitud, como estaba previsto, a las 21 llegó la apertura de la mano de La Ronda que, durante media hora, ofreció un show que entretuvo a un buen marco de público y en el que, hacia el final, cuando el cantante -buzo rojo, chaleco y pantalón negro- preguntó “¿Dónde estaban los hinchas de Jiménez?”, interpretó el hit del “Mandamás” que comienza con esa frase inolvidable: “No sé qué pasa en esta ciudad/ No sé qué pasa/ No puedo entender/ Estoy a punto de morir de sed”. Y así envalentonó a buena parte de los asistentes que estuvieron en el “Coloso de cemento” para ver a La Mona. Durante el espectáculo, además, el grupo tocó otros temas conocidos como “Universo paralelo”, de La K'onga, y “La gaita de la cenicienta”, de Trula. Por último, con la melodía de ese himno que se llama “Soy sabalero”, se despidió al grito de “Yo soy cuartetero, cuartetero”.
Con la misma precisión, a las 22.30, Javier “la Pepa” Brizuela entonó “Y sé que vas a llorar” y de esa manera La Barra inició con su show que contó con la compañía de la gente que hasta parada en los asientos de las plateas bailó y bailó. Si bien al cierre de esta edición su actuación no había finalizado, sí había tocado temas como “Sobreviviré”, “Amor gitano”, “Atrévete”, “A fuego lento”, “Salva mi amor”, “Ya no somos ni seremos” y “Amor infiel”.
A las 23 se pudo ver a una gran cantidad de personas haciendo fila para ingresar al Anfiteatro: a las 00.30 haría lo suyo Lore Jiménez, a la 1.30 Megatrack y finalmente, desde las 3.30, el “Mandamás” cordobés.
La última noche
Para este domingo están previstas las actuaciones de LBC y Euge Quevedo, Magui Olave, Jean Carlos, Monada y Damián Córdoba.
