Comenzó el Festival Nacional del Cuarteto
Fue “noche de party”
Banda XXI fue uno de los puntos fuertes de la primera jornada del tunga tunga en el Anfiteatro. La apertura estuvo a cargo de Palito Sánchez, que empezó a aclimatar una noche fría para que, después, los demás artistas continuaran con sus espectáculosHacía 11 grados, eran las siete y media de la tarde y los tempraneros pasaban por alguno de los carribares de la costanera. Había opciones: panchos a $600, papas a $700 y con cheddar a $800, hamburguesas a $1.000, sándwiches de vacío y bondiola a $1.900, sándwiches de salame o bondiola o lomo -todos con queso- a $2.000, gaseosas a $500. Comían, tomaban algo y se iban ubicando hasta que a las ocho abrieran las puertas del Anfiteatro Municipal Centenario Aldo Invernizzi. Afuera, mientras, un hombre y una mujer ofrecían merchandising: vinchas a $500, gorras y pilusos a $2.000, remeras a $3.500 -la mayoría con estampas de “la Mona” Jiménez, de La K'onga, del Rey Pelusa, de Ulises, de Dale Q' Va. Afuera también había un destacamento donde hombres y mujeres organizaban el operativo que tenía para rato: para la primera noche del Festival Nacional del Cuarteto trabajaron 150 policías.
Hacía 9 grados, ya eran las ocho y media y dentro del Anfiteatro el movimiento era menudo: el gallinero prácticamente vacío y las gradas apenas ocupadas. Entonces, hasta que se hicieran las nueve y comenzara la actuación de Palito Sánchez, la gente aprovechó, esta vez, para comprar en el bufé unos choris a $1.600 pero, sobre todo, fernet a $2.000 y vuelta de vino a $3.000 (a lo que había que sumarle $200 del ecovaso). Hasta que se hicieron las nueve y empezó oficialmente la primera noche, se musicalizó con artistas de lo que podría haber sido un festival de reggaetón: Bad Bunny, Daddy Yankee, Lunay, Sebastián Yatra, J Álvarez, Don Omar, Calle 13 y etcétera, etcétera etcétera.
Campera roja, remera negra y pantalón blanco, Palito Sánchez apareció en el escenario minutos antes de las 21 y durante el show, que duró media hora, no solo cantó temas propios que fueron acompañados por el público que se sumó con palmas, sino que además interpretó fragmentos de perlas como «La Pupera» de “la Mona” y «Tres» de Trulala. A la vez, le dejó lugar a uno de sus percusionistas, Román Barrera, para que haga lo suyo en el escenario.
Media hora después, con 6 grados, llegó el turno de Banda XXI, el grupo que encabezan Luis Castro “Lucho” y Fabricio “Pupi” Ortiz. Con un marco de público mucho mayor, el conjunto tocó, bailó e hizo bailar durante casi una hora a jóvenes y adultos con una batería de clásicos, entre los que se encuentran «Olvídala», «Cuando me enamoro», «Noche de party», «Qué bonito», «Te pido perdón», «Pasame la botella» y «Piradita». Uno de los puntos fuertes de los músicos fueron sus momentos de coreografías y, al igual que Palito, una serie de momentos en los que interpretaron hits de «Cómo olvidarla» de Rodrigo Bueno, «La gaita de la Cenicienta» de Trulala y «Muchachos» de La Mosca Tsé-Tsé.
Así, al cierre de la edición, estaba por subir al escenario el Rey Pelusa y todavía faltaba demasiado: luego, como estaba previsto, faltaba que le pusieran calor a la madrugada los espectáculos de Banda Mix, Sabroso y Q' Lokura para terminar, se estimó, alrededor de las cinco ante un público de aproximadamente, según cifras oficiales, cinco mil personas de Villa María, Villa Nueva y localidades de la región como Bell Ville, Tío Pujio, Las Varillas, Idiazábal, James Craik, Pozo del Molle y La Playosa.
La noche más esperada
Esta noche tocarán La Barra, Lore Jiménez, Megatrack y, para las 3.30, se espera el regreso a la ciudad de “la Mona” Jiménez.
El Colo
El animador, conductor y locutor radial, oriundo de Pasco, que dio sus primeros pasos en la profesión ante micrófonos villamarienses y hoy triunfa en la capital provincial, Santiago “Colo” “Colorete” Gianola, no pudo estar ausente en la primera edición de Festival Nacional del Cuarteto.
