El Fondo de Becas para Estudiantes nos necesita

“Tengo 10 chicos en espera y cada día salgo a buscarles un padrino”

“Soñar sin límites” es el libro de Alejandro Gorenstein que recoge historias de chicos becados por Fonbec de todo el país. Sandra Parise, coordinadora de la filial local de la fundación, habló de un proyecto que ayuda a 112 chicos en la ciudad para que puedan estudiar
jueves, 20 de abril de 2023 · 08:30

Hay personas que no paran ni siquiera los domingos. Personas que, de la mañana a la noche, van de acá para allá con libros y bolsones. Y llaman por teléfono a empresas y particulares durante el día y concertan entrevistas. Y tocan el timbre de las casas más humildes a altas horas de la noche para llevarles una cuota modesta; algo de ese dinero o esos útiles que fueron juntando de lunes a lunes en un trabajo que no tiene fin.

Sandra Parise es una de esas personas. Coordinadora de la filial villamariense del Fondo de Becas para Estudiantes (Fonbec) desde 2017, tuvo que trabajar durante gobiernos de distinto signo, durante una pandemia, durante la inflación nuestra de cada día. Sin embargo, lejos de acobardarse, tomó más impulso. Al punto que, feliz por la aparición de “Soñar sin límites”, lo ha empezado a socializar por contactos y conocidos, producto de esas llamadas a altas horas de la noche, de esos golpes a la puerta.

 

“Soñar sin límites”

-Contame, por favor, de qué va el libro…

-¿El libro? Son las historias más hermosas que hemos podido recopilar a través de todos estos años de trabajo… -comenta Sandra, emocionada- Y nos ayudó muchísimo su autor, Alejandro Gorenstein, que tiene mucha relación con el Fonbec Rosario. Él había empezado a escribirlo en 2020, pero tuvo que hacer un paréntesis por la pandemia. Dos años después reanudó el proyecto e incluyó 16 historias de vida de becarios de varios puntos del país, con testimonios y fotos. La mayoría de estos chicos ya son profesionales y siguen ligados al Fonbec, como en el caso de Ivana, que es la actual coordinadora de la filial de Misiones.

-¿Cuándo recibieron los ejemplares?

-La semana pasada. El libro se repartió en todas las filiales del país y Villa María fue la primera en recibirlo. En este momento, el libro está disponible por un valor de $2.000. O sea que es una suma muy accesible, pero también necesaria para nosotros, ya que ese dinero va al pozo común para ayudar a los chicos.

-¿Cómo está hoy la filial villamariense?

-Contamos con 112 chicos becados y unos diez en espera. Se hizo muy difícil para nosotros el trabajo en tiempo de pandemia, porque hubo mucha deserción; 5 chicos que nos dejaron… No son muchos, pero yo no quiero perder a ninguno, nunca. Sin embargo, por esos días trabajamos el triple. Porque hubo que conseguir celulares y computadoras; ya que la mayoría los necesitaba para estudiar “on line”. Había casas con un solo celular para cinco personas… ¡Y eso no podía ser! Ahora hemos tomado fuerza de nuevo y, por suerte, tenemos 15 mediadoras que nos ayudan de manera increíble.

 

Algo más que cien esperanzas

-¿Cómo es la población de los estudiantes a los que ayudan?

-Hay veinte que son universitarios, veinte que están en el último año del secundario y el resto se divide entre primaria y secundaria; o sea, unos 40 chicos en cada nivel.

-¿Y los padrinos?

-Hoy contamos con unos 110, o sea, casi uno por chico. Pero necesitamos más, porque hay mucha demanda. Como te digo, tengo 10 futuros becarios en espera, así que salgo cada día con las carpetas, buscándole padrino. Hasta hace poco, el aporte de cada padrino era de $4.500 por mes, el monto estándar en el país. Luego tuvimos una reunión y pasamos la cuota a $8.000 para primario y secundario, y $10.000 para universitarios. Y, por suerte, ellos aceptaron. Pero esto no es privativo. Si alguien quiere ser padrino y no llega a esos montos, lo aceptamos igual… ¡Todos los aportes son preciosos para nosotros!

-¿Cuántas filiales tiene Fonbec?

-Hoy contamos con 14 en todo el país. Misiones, Buenos Aires, Tandil, Olavarría, Mar del Plata, Santa Fe, Rosario, Entre Ríos, Córdoba, Villa María, Mendoza, Salta, Catamarca y Santa Cruz. Pero hay que sumarles las dos filiales de Bolivia. La buena noticia es que, este año, el encuentro nacional se hará acá, en Villa María; desde el viernes 21 al domingo 23 de julio, en la Casa de la Familia. Vendrán coordinadores y mediadores de todo el país junto con su fundador, Facundo Garayoa. Serán unas 40 personas para comentar cómo se está trabajando y unificar criterios.

-La última, Sandra ¿De qué modo se puede ayudar a la fundación, amén de la compra del libro?

-¡De todas las formas que te puedas imaginar! Hay gente que ayuda con dinero, y otras, con útiles o alimentos. En el verano me junté con tres bolsas de ropa que me donaron. Así que separé tantos bolsones como mediadoras tenía, y cada una las fue dando a los chicos según las necesidades. Lamentablemente, no tenemos espacio para un roperito comunitario todavía. Por suerte, AERCA, que nos ayuda muchísimo, nos habilitará pronto una oficina para recepción y formación. Y será un espacio maravilloso.

Y Sandra Parise nos deja su teléfono, 3534226571, que está de guardia permanentemente. Una luz roja parpadeando en su mesa de luz en medio de la noche y que al otro día se convertirá en dones; en pura ayuda humana, puerta a puerta.

 

I.W. / Sociedad Educativa Argentina

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