Será el viernes en el auditorio desde las 20.30
El “Felipe Boero” celebra su 57º aniversario con un concierto
Lautaro Sánchez, músico egresado del conservatorio y licenciado en piano por la UCA, dará un concierto en el que interpretará, entre otras, obras de artistas rusosHubo un hombre que, a pesar de querer, no pudo ser músico. Entonces ese hombre mandó a su hija, desde muy pequeña, a estudiar. Esa pequeña estudió, se recibió de profesora y dio clases siempre.
Esa profesora tuvo tres hijos -dos varones y una mujer- y los envió al Conservatorio como algo más, aparte de la escuela. Uno de los varones dejó, pero siguió con la música y llegó a tener una banda. La mujer terminó y arrancó otra carrera. Y el varón que queda se llama Lautaro Sánchez, es villamariense, tiene 25 años y nunca abandonó: hizo del piano su vida. De hecho, el viernes 31 de marzo es él quien tocará en el auditorio del Conservatorio Superior de Música Felipe Boero, en bulevar España 1174, en el marco del quincuagésimo séptimo aniversario (57º) de la institución, que se celebra el 1 de abril.
Una tarde de viernes, por teléfono, Sánchez dice que no sabe a ciencia cierta por qué su abuelo no pudo ser músico -se pregunta si quizás no fue por falta de oportunidades- y recuerda su infancia, la propia: a ese chico que tenía 4 años cuando su madre lo envió a estudiar piano a la casa de Mónica García, una mujer que en ese momento le enseñaba a uno de sus hermanos en el Conservatorio y que, solo unos años después -cuando cumpla 8-, sería su profesora en el Felipe Boero. Recuerda, incluso, otras escenas: él, tan crío, sentado en la falda de su madre frente a un piano que ella había recibido, de su padre, como regalo por su cumpleaños de 15 y que todavía está en la casa; él, en los pasillos del Conservatorio, jugando, esperando a su madre que daba clases allí y que se jubiló en 2019.
“Es como una segunda casa para mí. Es un hogar el Conservatorio. Cursé más de diez años”, dice. Y añade: “Poder tocar en un evento tan importante para la institución, me emociona”.
Cuando Sánchez se egresó del Conservatorio -de Técnico de Arte de Nivel Medio en Música Orientación Instrumento Especialidad Piano- tenía 18. Desde ese momento vive en el barrio porteño de San Telmo y en diciembre pasado se recibió de licenciado en Piano en la Universidad Católica Argentina (UCA).
Las obras que interpretará las estudió -a la mayoría- en la facultad. “Me pareció una buena idea armar mi repertorio con un repaso de las que más me gustaron y mejor me salieron a lo largo de los últimos años de la carrera”, cuenta.
El programa consta de dos partes. La primera es de unos 20 minutos y está compuesta por el “Cuento de Hadas Opus 20 Nº 1” del ruso Nikolái Médtner y, luego, por tres preludios -el 2, el 4 y el 5- del Opus 23 de Serguéi Rajmáninov, también ruso.
La segunda parte, de aproximadamente media hora, será una interpretación de la famosa “Carnaval” del alemán Robert Schumann. “Es una colección de muchas piezas para piano, cortitas, alrededor de 22, que se tocan todas seguidas como una gran obra”, describe.
El piano y su timidez
Sánchez se dice tímido. “No puedo hablar en público, me costó siempre horrores”, comenta. Sin embargo, por contradictorio que parezca, menciona que no le cuesta “nada” subirse a un escenario.
“Los nervios están siempre. El que diga que no los siente cuando se sube a un escenario para mí está mintiendo. Son algo, a la larga, manejable; incluso disfrutable. Hay veces que hasta se disfruta estar nervioso y ayuda porque te concentra más”, apunta.
Los años del Conservatorio también lo fueron preparando: hacían conciertos de manera seguida y eso desarrolló, en él, cierto automatismo.?Lo acostumbró.
Y el aprendizaje de la técnica, por supuesto, suma. En esta dirección, agradece a sus profesores -Antonio Formaro, Tomás Iudicissa y Marcelo Balat- y hace hincapié en que, con el piano, al estar sentado y en contacto con las teclas, “físicamente” es favorable para dominarse.
De este modo, acerca del instrumento destaca: “En realidad el piano es una máquina. Pero para mí ya es un lugar, un ambiente reconfortante, un refugio, un lugar donde uno se puede sentir libre de alguna manera”.
El tiempo convirtió al instrumento en algo familiar. “Es parte de mi personalidad, de mi identidad”, afirma.
Muchos alumnos llegan desde la región - Una institución “referente”
Desde 2015, Laura Arrieta es vicedirectora del Conservatorio Superior de Música Felipe Boero y desde 2018, momentáneamente se desempeña, además, en la Dirección.
Ella se mostró contenta por un nuevo aniversario -el quincuagésimo séptimo (57º) y celebró que, en estas circunstancias, Lautaro?Sánchez, un egresado de la institución (ver nota principal) participe y brinde un concierto en el que quede en evidencia su progreso desde que comenzó a formarse.
Por otra parte, se refirió a la entidad que encabeza y resaltó que el Conservatorio se ha convertido en un “referente para la ciudad y la región”. En este sentido, destacó que no solo llegan estudiantes de localidades aledañas, sino también de otros puntos del país.
“Desde acá se forman tanto instrumentistas en los ciclos vocaciones como profesores de Música”, dijo e hizo hincapié en que, de esta forma, el sistema educativo obligatorio -los niveles Inicial, Primario y Secundario- se ven nutridos por los profesionales que egresan año a año.
