LA PEÑA - QUINTA y última noche - Crónica
Vivimos una historia de amor para el final
Abrió el solista local Fabricio Rodríguez, quien fue reconocido, siguió Ale Lerner, quien repasó sus grandes éxitos, continuaron Luciano Pereyra -con el español Antonio José de invitado-, Diego Torres y cerró el colombiano Camilo(Edición impresa). Luego de cuatro jornadas de calor agobiante, la quinta y última noche del Festival acontecía con una redentora y bienvenida brisa fresca.
Además, se desarrollaba en el marco del denominado Día de los Enamorados y, la verdad, según se fueron sucediendo los acontecimientos, todo estaba a pedir de bocas y besos y abrazos intensos.
Primero, desde la constitución de la grilla, que comprendió la conjunción -por primera vez dentro de esta edición- de artistas melódicos, románticos y pop.
Segundo, por una serie de detalles que dotaron de postales amorosas a la velada.
Uno de ellos tuvo con ver con la presencia entre las plateas de una de las parejas "del momento": Alexis "Conejo" Quiroga y Coti Romero, exintegrantes de Gran Hermano, arribaron especialmente para ver la actuación de la hermana del Cone, Karen Quiroga, como la ganadora de la peña de Los Soñadores. La solista plasmó, con impronta bien rockera, sus versiones de "Zamba para olvidar" y "La camisa negra", entre otros.
Posteriormente a su show, y presentado por el maestro de ceremonias Miguel Borsatto, el ballet mayor de la Agrupación Folklórica Villa María, responsable de la apertura, realizó un tributo a Hernán Figueroa Reyes, el "cantor enamorado" y con cuyo nombre se bautizara el escenario del Anfi, con 18 bailarines en escena.


Fabri volvió a casa
Luego, a las 21.35, llegaría el turno del primer artista de la noche, el solista Fabricio Rodríguez, presentado por Gina Casinelli. "Villa María es un semillero de artistas de exportación", refrendó la conductora y vaya que tiene razón. Fabricio fue el tercer artista central de nuestra ciudad en ser convocado para este Festival, luego de la Orquesta Sinfónica y Rayos Láser, que actuaron el domingo pasado.
Fabricio, quien actuó junto a su banda y el coro gospel Kumbaya de Córdoba como invitado, eligió un repertorio que osciló entre piezas propias de álbumes anteriores y de su último disco "Vivir" (producido por Abel Pintos, como "Volverme loco"), y versiones de artistas disímiles como Marco Antonio Solís ("Tu cárcel") y Andrés Calamaro ("Tuyo siempre").
Luego de interpretar "Lluvia", contó que el tema llegó a una tribu de Tanzania donde no se registraban precipitaciones hasta que fue cantado por los niños y niñas del lugar. "Hay que volver a valorar las cosas simples de la vida",
Asimismo, recobró obras de placas anteriores, como la country "Nashville" y "Un día a la vez", luego de instar a "vivir en el presente y dejar de vivir en el pasado".
Acto seguido, recreó en armónica una de las obras predilectas en sus conciertos: el Himno Nacional Argentino. "Este tema lo hice hasta en la Antártida y se me congeló la armónica. Pero lo hago porque ahí nos olvidamos de qué cuadro de fútbol somos, de qué partido político somos", apuntó.
Reconocimiento a Fabricio Rodríguez
Antes de despedirse con "Solo le pido a Dios", Fabricio fue reconocido por sus 20 años de trayectoria. Luego de agradecer al intendente Gill, pidió un aplauso para Sebastián Panero, titular del Ente Deporte y Turismo, a quien tildó de "colega" (Panero es integrante del grupo Cuerda y Cuero), y recordó una anécdota sucedida en ese mismo escenario, a principios de la década del 2000.
"Yo estaba tocando una canción, con todas mis ilusiones, y apareció por este mismo pasillo, detrás mío, León Gieco. Ese momento cambió mi vida, me di cuenta de que se podía y me abrió las puertas. Por eso valoro mucho que se apoye a los artistas locales", concluyó.
En su show también habló sobre su colaboración con la asociación Vivamos con Esperanza, filial local de la Lucha contra el Cáncer de Mama en nuestra ciudad.
Lerner anunció que reversionará un tema con La K'onga
Luego arribaría a escena, y como invitado, el Trío Sachero, compuesto por dos cordobeses (Matías Medina y Sebastián Telleria), y un santiagueño (Sebastián Fuentes), para aportar una de las cuotas folclóricas de la noche.
?Después aparecería el segundo artista central de la velada, Alejandro Lerner, quien plasmó un recital dedicado al "amor, a los enamorados" y sobre todo a su mujer, Marcela García Ibáñez, presentada por Marcela Lerner, quien lo acompaña en coros.
Detrás de un amplio piano rojo y, acompañado de una afianzada banda, el artista que está cumpliendo 40 años de trayectoria y que realizara su 14° actuación en el Anfi, brindó un repaso por los verdaderos hits de su carrera. Además, se ganó al público desde el vamos con varios guiños cómicos. "¿Quién vino con el marido y quién vino con el amante y quién con la hermana?", lanzó.
Ante una audiencia que superaba en su mayoría los 30 años, recobró temas como "Algo de mí en tu corazón", "No hace falta que lo digas" y "Hay algo que te quiero decir", que, según adelantó, saldrá pronto en versión cuartetera junto a La K'onga.
También interpretó "Mira a tu alrededor" junto a Fabricio Rodríguez en armónica como invitado, y "Dame", el hit que le cedió a Luis Miguel, de quien recordó la anécdota de que cuando lo llamaban de parte de un tal "Micky" para la canción.
El tramo final comprendió éxitos de la talla de "Juntos para siempre" (el del celebrado "vivimos una historia sin final"), con la voz en off de Andrés Calamaro, "Después de ti" (que regrabara hace poco con Rusherking), el cual fue coronado por el coro de "Después de ti ya no hay nada, ya no queda más nada, nada de nada". El bis, como no podía ser de otra manera, fue aprovechado por el esperado "Volver a empezar".

Luciano, a pleno y con un invitado
Cuando la temperatura templada obligaba a calzarse una "manguita" larga o abrigo, llegaría Luciano Pereyra para enternecer los corazones.
El gran "abonado" al Festival -estuvo en las últimas ediciones de manera ininterrumpida-, recreó temas clásicos de su repertorio como "Eres perfecta" y "Porque aún te amo", con obras nuevas como "Me mentiste" y "Sin haber dormido" (tema que da nombre a su reciente álbum), con voz en off de Pedro Capó. También regaló el anunciado dueto con el español Antonio José en "Cuando te enamores". El show de Luciano continuó obras preñadas de romanticismo y de desamor, como "Es mi culpa" (del álbum "La vida al viento"), y un popurrí de melódicos como "Cuando te enamores" (otra vez), "Tu dolor", "Perdóname" y la hipercoreada "Seré", con todas las enamoradas y los enamorados de pie.
"Qué suerte tiene él" (Un encanto de mujer), y en los bises, las cumbias "Una mujer como tú" y "Como tú".
Diego Torres empezó con todo
Al cierre de esta edición ya desplegaba su arte sobre el escenario Diego Torres, quien comenzó con “Sueños” y siguió con “Abriendo caminos”.
El público disfrutó con respeto y acompañando por momentos los estribillos, como lo hizo seguidamente con “Andando” y “Hoy”.
El siguiente número fuerte era el de Camilo, que aguardaba “entre bambalinas”, mientras que para los intermedios estaban previstos los locales Anne Cardoso y Gonzalo Martín, junto a la Orquesta Estable.
Camilo junto a Evaluna
El solista colombiano, en su primera actuación en la ciudad, presentó su "La Tribu Tour", con una consecución de temas hiper reconocidos por la audiencia, que han tenido repercusión reciente a nivel radial y digital, mechados con mensajes con afán concientizador de bienestar personal (en un momento se proyectaron en pantalla gigante, imágenes de algunos de los espectadores de esa noche, para hablarles a los asistentes de la posibilidad de valorar la singularidad de cada persona).
Descalzo (por lo cual se colocó una alfombra pedida especialmente para la ocasión), con un atuendo de blanco estricto y con sus característicos bigotes finos con puntas hacia arriba, Camilo interpretó éxitos como "Kesi", "Ropa cara", Tatoo", Bebé", "Desconocidos" y "Vida de rico".
También invitó a su esposa, Evaluna, para recrear juntos "Por primera vez" y "Machu Pichu". También revitalizó obras como "El mismo aire" y "Manos de tijera", que aquí se conocen también por sus versiones cuarteteras.
Asimismo, el cuñado de Mau y Ricky y yerno de Montaner se permitió realizar un tributo a la selección argentina campeona del Mundial con la interpretación de "Muchachos".
