BALANCE DEL FESTIVAL
Puntos a favor, más allá de las polémicas
(Edición impresa). Finalmente terminó la 55° edición del Festival de Peñas.
Una edición que padeció, en la previa, un runrún o tufillo de polémica.
Esta vez, el Festival decidió prescindir de los históricos del evento peñero, como Abel Pintos, Jorge Rojas o Soledad, por nombrar algunos. Solo se revalidó en la grilla al artista con mayor cantidad de asistencias en los últimos tiempos dentro del Anfi: Luciano Pereyra.

A su vez, los organizadores -la Municipalidad y el Ente Deporte y Turismo- decidieron volcarse con mayor ahínco hacia los referentes de los nuevos estilos urbanos (hip hop, rap y trap) junto a lo más granado en la escena pop nacional (las "reinas" Tini y Lali, quienes impactaron a las audiencias con sus shows). Vale señalar que esta modalidad de entretenimiento (en definitiva es una propuesta cultural y comercial), obedece tanto a las tendencias de festivales que se han transformado en multigéneros -diferenciándose de los perfiles tradicionales-, como a los consumos actuales de públicos adolescentes y jóvenes.

Por otra parte, el colombiano Camilo fue el único artista en cartel en imprimir el carácter de internacional al Festival (sumándole al español Antonio José, quien fuera invitado de Luciano Pereyra). Las reiteradas disparadas del dólar dificultan la posibilidad de contratar varios referentes del exterior, como sucedía años atrás.
Vale aclarar que las dos noches "extras" de Ricky Martin (el 23 y 24 de febrero), correponden a una producción independiente (Universo Jiménez), aunque se hayan anunciado como anexas al evento.
En materia de convocatoria, de antemano se sabía que la primera noche (con Tini a la cabeza) y el imbatible lunes cuartetero, iban a agotarse. Incluso, la velada inaugural alcanzó el peculiar logro de agotarse "doblemente", dado que luego del cartel de "no hay más localidades", se lanzó a la venta un remanente de mil tickets que también "volaron".
Respecto a las demás noches, también tuvieron una ocupación masiva, aunque se registró el otorgamiento de varias "entradas de cortesía" .
Asimismo, hubo varios aspectos a destacar durante las cinco noches.
Pantallas, visuales y sonido. Este año, la puesta de pantallas envolventes, visuales y sonido ha sido más que destacada.
Gina y Lucía, a la conducción. Luego de varias ediciones sin contar con voces femeninas en la conducción, esta vez se incorporó a Gina Casinelli para todas las noches exceptuando al lunes, para acompañar a Miguel Borsatto, Leo Roganti y Nazareno Móttola. Mientras que Lucía Acevedo hizo lo propio durante el lunes cuartetero junto al Colo Gianola.
La Sinfónica, un lujo. La inclusión de la Orquesta Sinfónica de Villa María, con su espectáculo "Charly sinfónico", fue más que celebrado por la audiencia, que la aplaudió de pie.
Reconocimiento para Valu. La joven bailarina villamariense, Valu Toranzo, no solo bailó como parte del "team Tini" el viernes por la noche, sino que además coreografió y actuó con la academia Passion (de la cual formara parte años atrás), en la apertura del sábado. Acto seguido, fue reconocida por el municipio con una plaqueta correspondiente.
Tiago y Trueno dieron que hablar. Ambos referentes del hip hop, el freestyle y el trap nacional tuvieron su gran noche el sábado pasado. Además de provocar dos duetos, el primero improvisado y el segundo para interpretar el hit "Salimo' de noche", dejaron mensajes en sus performances. Tiago PZK homenajeó al folclore cantando "Amor salvaje" mientras que Trueno brindó un extenso manifiesto antirracista.
Homenaje de Ciro a los excombatientes. Uno de los momentos más emotivos del Festival se concretó el domingo por la noche, con el tributo que realizó Ciro a los excombatientes, tras cantar el tema "Héroes" e invitándolos al escenario.
Encuentros de artistas con el público. Se valoró el hecho de propiciar encuentros gratuitos y con el público de artistas como Callejero Fino y Dillom en sectores barriales.
Artistas locales. Todas las noches se les dio lugar a artistas locales y emergentes, tanto en las previas como en los intervalos; varios de ellos acompañados por la Orquesta Estable.
En el debe
La televisación. Al no contar con los derechos de televisación de varios artistas, la transmisión del evento no fue satisfactoria. Algunas veladas se pudieron ver de manera fragmentada por Canal 10 o la TV Pública al igual que por el streaming propio del Festival. Si el evento aspira a continuar trascendiendo fronteras necesita una mejor "vidriera" televisiva.
Una programación que no olvide al público "histórico". Aunque hubo propuestas para los de "arriba de 30", como la inclusión de Ciro el domingo o la noche más pop/melódica del martes, ese público que habitualmente asiste al Anfi extrañó artistas festivaleros de trayectoria.
Precios altos. Además de que, en algunos casos, las entradas para el Festival aumentaron más del doble respecto al año pasado, se receptaron quejas por los precios de comestibles y bebidas dentro del Anfi y del estacionamiento medido en inmediaciones del recorrido peñero ($800 para autos y $400 para motos).
