LA PEÑA - Suplemento Especial / ANIMADORES en escena
“Quiero que el país se impregne de Villa María”
Entrevista a Miguel Borsatto, maestro de ceremonia de la edición 2023-Primero, recordanos qué número de edición del Festival estarías por comenzar en pocos días y, si te acordás, cuánto hace que incluís en tus aperturas el clásico grito de “Peña y corazón abiertos”.
-Estoy listo para empezar la animación de mi festival número 49, consecutivos e ininterrumpidos. No recuerdo desde cuándo pronuncio el “Buenas noches Villa María, peña y corazón abiertos”, porque fue consecuencia de varias improvisaciones de aperturas hasta que tomó expresión definitiva. Pero seguro desde la década del ‘90.
-Segundo, ¿cómo te preparás para esta ocasión en particular? ¿Tenés algún ritual antes de cada velada?
-Para esta ocasión me preparo con igual sentido de responsabilidad que las anteriores. Cada noche es distinta y trabajo para que luzca lo mejor posible en contenido y mensaje, que rescate el valor del festival como tal, la ciudad y su gente y el significado de ser centro de atención. Siempre me pongo en rol de anfitrión representando a los vecinos de Villa María. Quiero que el país se impregne de Villa María. Visto simple, clásico y sobrio, confiado en estar bien conmigo mismo y no sobresalir por la ropa, sino por lo que pueda decir en el escenario.
-Este año, al igual que las primeras noches del año pasado, cuenta con artistas bien actuales y urbanos. ¿Cómo te llevás con dichos géneros musicales?
-Con el predominio de artistas actuales de música urbana me llevo muy bien aunque me costó un tiempo terminar de entenderlos. Nunca siento que mis presentaciones queden alejadas de esa idiosincrasia, o al menos nunca me lo han hecho saber. Los admiro y respeto como cuando pedía respeto por pertenecer a la nueva ola (risas). El público joven sabe lo que quiere y lo expresa de esa manera. El artista joven y moderno es finalmente artista y debe presentárselo como artista de su público.
-Por tu parte, ¿extrañás las veladas más folclóricas o melódicas de años anteriores?
-En cuanto a las noches festivaleras y románticas que dominaban la escena en años no tan lejanos, las extraño por ser musa inspiradora de mis decires como locutor, de mi ímpetu joven. Es la música que aún continúa vigente en mi gusto. Se extraña también la mística de una noche folclórica pura y de las melodías y poesías que recibíamos como destinatarios de una generación.
-¿Cómo venís viendo las performances de animadores como Leo Roganti o entretenedores como Nazareno Móttola durante el Festival?
-Encuentro en la performance de Leo Roganti el perfil del animador, tiene coraje y sabe escuchar. Nazareno es el histrionismo-animador, fórmula que no es fácil conseguir. Cuando él está actuando siento confianza en el producto buscado y un gran respaldo para lograrlo en conjunto. Veo al público que no se da cuenta si es un actor, un cómico, un payaso o un animador. Lo bueno que es todo junto. Su aporte es envidiable.
-¿Te gustaría continuar siendo la “voz del Festival” durante varios años más o ya tenés planeado alguna despedida?
-Claro que me gustaría, mientras tenga aceptación del público y siga mi estímulo para seguir. Veremos después de los 50 años, si me contratan, el año que viene.
