Nacido en Morteros, trabajó toda su vida en el campo y en una empresa láctea

El maquetismo, un mundo nuevo

Pedro Peralta tiene 69 años y, si bien no sabe muy bien cómo ni por qué, en 2010 comenzó a hacer maquetas. La última, una del Anfiteatro Municipal, la terminó recientemente y cree que con esta se retira
sábado, 13 de agosto de 2022 · 08:26

A Pedro Peralta, un hombre de 69 años que cumple 70 el próximo 11 de septiembre, le suelen preguntar si es arquitecto, si es ingeniero. Él responde que no: que solo hizo hasta quinto grado de la primaria en una escuela de campo de Morteros, donde nació y se crió, y que el maquetismo se le dio porque sí, porque siempre le gustaron las manualidades.

En esa localidad del departamento San Justo, ubicada en el noreste de Córdoba y a pocos kilómetros de la provincia de Santa Fe, creció y trabajó en un tambo hasta los 28 años. Después ingresó a la planta que tiene la empresa láctea SanCor en Morteros y allí se jubiló.

Mientras, sin embargo, hacía otras cosas porque, dijo, no se puede quedar quieto. La herrería, entonces, lo mantenía ocupado. Pero también, contó, iba a arreglar cerraduras, camas, mesas, sillas. Cortaba el césped incluso. “Hice de todo; lo que se hace en un pueblo”, agregó.

No sabe muy bien cómo ni por qué, pero en 2010 comenzó con el maquetismo. La primera que realizó es la del estadio de la Asociación Deportiva 9 de Julio de Morteros que, a la vez, cuenta con una pelota hecha “de chapa, soldada por dentro”.

La última es la que tiene ahora, por estos días, en una sala detrás del comedor de su casa, en barrio Ameghino. Se trata del Anfiteatro Municipal y la idea se la propuso un amigo “de la Terminal”. Antes, recordó, le pidieron que hiciera una del Club Atlético Florentino Ameghino y otra del Estadio Manuel Anselmo Ocampo. De todos modos decidió hacer el “Coloso de cemento”.

Respecto de la tarea en sí misma, describió: “Un día se me dio la loca de ir a sacar fotos”. Ya con las imágenes, el primero de marzo empezó con esa tarea que requiere, sobre todo, “paciencia y tranquilidad” porque a la maqueta la construyó con flejes que debió cortar “en tiritas” para diferentes partes de la estructura y con tapas plásticas que también tuvo que intervenir para diseñar los asientos.

Durante el proceso, que duró alrededor de seis meses, hubo casi un mes en el que no trabajó por el frío y unos 15 días en los que debió detenerse por un pinzamiento lumbar. Por lo demás, la labor está lista y pronta a ser trasladada al Museo del Anfi (en costanera y Providencia).

 

“Mucha satisfacción”

“El maquetismo me dio mucha satisfacción, muchas amistades”, sostuvo Peralta. Y añadió que aunque disfruta la actividad, piensa que con la maqueta del Anfiteatro se retira. “Puedo hacer algo chico, pero ya grande como eso no porque no tengo más el pulso que tenía; ya no estamos más para esos trotes”, dijo.

Asimismo, habló de sus maquetas preferidas. Entre ellas, contó, se encuentran la primera que hizo -la del club 9 de Julio-, la del club Los Campeadores de Villa María y la del Anfiteatro. Sin embargo, no olvida las otras, entre las que hay un sulky de la década del 60 y un avión.

Por último, habló de su pueblo y expresó que lo extraña “una barbaridad”. “El pueblo se siente”, agregó y concluyó diciendo que si tuviera que volver al pueblo -en Villa María vive desde 2017- ahora, lo haría porque “tira como una creencia”.

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