El multifacético grupo San Martín Vampire adelanta su show de este jueves
Tanto en la pista como en el living
Sergio Pángaro, integrante del grupo, celebra el reencuentro y la experimentación
Sergio Pángaro, músico e integrante de San Martín Vampire, banda platense de culto, dialogó con El Diario respecto al show que llevarán adelante el próximo jueves en Ala Manchada (Rivadavia 430).
San Martín Vampire había presentado su único disco Debut y despedida hace ya varias décadas (en 1999), pero durante la pandemia volvieron a juntarse y en 2021 lanzaron Aspic, material que traerá el grupo formado por Pángaro junto a Fabio Rey (actual guitarrista y miembro original de Los Brujos) y la DJ Jimena López.
-¿Qué show es el que traen a la ciudad?
-Se trata de una versión aggiornada de lo que veníamos haciendo hace 20 años. Esto está aggiornado porque es como si hubiéramos entrado en una cápsula del tiempo, pero en el medio nos atravesaron las corrientes de culturas, modalidades, usos sonoros y demás cuestiones como la utilización de instrumentos acústicos. Nosotros, en aquel entonces, utilizábamos mucho el sampler con fragmentos de audio orquestal. Esas sonoridades muy densas y contrastaban con las programaciones de batería analógica y era una cosa seca, cibernética y con texturas que le dieron el primer sonido característico a San Martín Vampire.
-Ahora, ¿cómo es?
-Sumamos las posibilidades acústicas con las que contamos, tales como piano acústico y demás sonoridades que hicieron que todo sea más orgánico. Grabé bajos eléctricos, bongós, violín y demás. Incluso en el vivo vamos a tener la presencia de una nueva integrante que es DJ, algo que siempre nos pareció que era el destino natural de una banda con un pie puesto en la pista de baile, otro en el salón y otro en el pogo... o sea que serían tres pies (risas).
-¿Cómo se suma Jimena López?
-Ella utiliza nuestros propios tracks como material de dance, entonces ahí hay una parte donde estamos cantando y ejecutando y otra donde estamos bailando, sobre este material que grabamos. Ella transforma todo en una pista de baile. Va tirando secuencias y estamos contentos con el resultado de estos últimos shows donde ya la integramos y eso es lo que va a ver la gente.
-¿Sentís que con el paso del tiempo su música ha ido sumando capas?
-En realidad hay más aprovechamiento de lo que tenemos. Hablamos de las guitarras de Fabio, los instrumentos que yo grabé para hacer los climas y también la voz pasando por esas atmósferas. Sobre eso, Jimena monta el trabajo y va manteniendo el pulso entre tema y tema.
-¿Cómo experimentan ese mote de banda de culto y la expectativa generada?
-Nadie esperaba nuestro regreso, así que fue puramente un placer reencontrarnos de nuevo con la experimentación y con todo aquello que nos gusta escuchar y que no hemos visto.
Se trató de una reunión en una pandemia, que tenía todo el carácter apocalíptico, donde no sabíamos que iba a pasar con el mundo (y la música era el menor problema), pero nos permitió jugar y soltarnos libremente a cualquier ocurrencia.
San Martín Vampire siempre fue una cita posmoderna al mundo del pop, una cita tanto al pasado como al futuro que proyectábamos. También, siempre marcamos un toque de humor que no es explícito, pero atraviesa a los integrantes.
-También con su estética.
-Sí, es una especie de gótico-humorístico con la melancolía del siglo XIX visto desde Sudamérica y atravesado por otros materiales y pensamientos.
-¿El hecho de la vigencia puede pasar por el hecho de haberse adelantado en el sonido?
-Es un peligro sentirse en un cierto rol fijo, porque a veces puede resultar inhabilitante. Uno cree que no tiene más para hacer, pero nos encontramos con las ganas de divertirnos, tener humor y hacer un show que tiene momentos de baile, poética y reflexión. Uno empieza a hacer un show donde no se aburre. Yo ya tengo 30 años cantando y cada vez mi paciencia así mismo es menor. Y, por un lado, es benéfico porque hace que mi ritmo escénico -al tratar de divertirme- se haga más dinámico. Esto también le pasa a Fabio, que ahora está trayendo un personaje nuevo y que va a presentar en Villa María. Se trata de “El Rey de la Melancolía”. Algo que demuestra que nunca para en su trabajo como instrumentista con toda la sabiduría que tiene.
-Ahora también hay más espacios para la mixtura. Tal vez, en 2000, no era fácil compartir escenarios con bandas rollingas o metaleras...
-Uno era joven y esos riesgos tenían su lado vital. Así nos tocó hacer nuestra historia.
La idea fue siempre la misma: traer algo que el público pudiera sentirse atrapado, fascinado y a la vez, desconcertado.
El humor y el desconcierto suman, porque genera cosas muy positivas. Hay situaciones que son un cachetazo de realidad o de sentido para descontracturarnos o quitarnos de cosas que nos llevan a un camino inmóvil.
Referido al evento, durante la velada de música en vivo, abrirá el telón Cardenez; proyecto solista de Alberto Cardenes (integrante de Caribbean Sea). En la noche, musicalizando desde la cabina –y con un set minimalista- estará el DJ Nico Kamienski. El evento es producido por Siempre es Rock (Ramón Lozano), en coproducción con Pablo Tavarone. Las anticipadas ya están a la venta en Buenos Aires 1154.
Mendez en la Usina
La Usina Cultural inauguró ayer una muestra de pintura en acuarela que pone en relieve la obra de la licenciada Dolores Lidia Méndez. El espacio, ubicado en calle Amadeo Sabattini 51, está disponible para poder visitar la obra -hasta el 24 de este mes- de 8 a 20 horas.
