Muestra retrospectiva de acuarelas de Dolores Lidia Méndez en la Usina Cultural

“La magia de cambiar una página en blanco por algo con significado”

La artista expone por primera vez sus obras, son 13 acuarelas en las que el río y los puentes que unen tienen mucha presencia, por el placer de “jugar entre lo pesado y lo liviano”
jueves, 14 de julio de 2022 · 08:30

Con un juego entre lo pesado y lo liviano -como ella misma dice- Dolores Lidia Méndez expone por primera vez sus acuarelas en la Usina Cultural. La muestra se inauguró el 5 de julio y podrá visitarse hasta el 24 de este mes, de 8 a 20, en el espacio ubicado en Sabattini 51.

“Es una muestra retrospectiva de algunas acuarelas nuevas y algunas de hace unos años, entre ellas hay dos que pertenecen a la Secretaría de Cultura de Villa Nueva, porque fueron premiadas y adquiridas por ella. Otras han tenido premios o distinciones, pero las tengo yo, y se exponen ahí”, señaló la artista ante El Diario.

“La técnica de la acuarela me gustó mucho desde chica. Distintas circunstancias de la vida no me permitieron dedicarme exclusivamente a eso, pero ahora la he vuelto a retomar. La muestra se compone de 13 obras, porque la coordinadora, Malena Casasnovas, quiso exponer lo relativo al paisaje, no otros motivos”, explicó.

“Cuando hago paisajes me gusta contrastar estructuras sólidas, como puentes o rocas, con los reflejos en el agua, que son inquietos, movedizos, escurridizos, intangibles, entonces me gusta ese juego entre lo pesado y lo liviano. Me interesa buscar la transparencia, la luz, la atmósfera de la obra, para que no sea un colorinche, sino que tenga una impresión de lo que está pasando en un momento dado, porque la acuarela no se trata de copiar una foto, sino que es captar un momento, una impresión, una sensación, acerca de algo que uno ve”, describió.

“Es encontrar una síntesis en la que se destaque algún detalle que impresione, que haga sentir, encontrar el equilibrio entre lo pesado y lo liviano”, insistió.

“Me encantan los reflejos en el agua y son un desafío, porque son difíciles de lograr”, confesó.

Cuando se le pregunta si el jugar con los puentes y el agua tiene que ver con el entorno de la ciudad en la que vive, respondió: “Yo también me lo pregunté, y es posible, pero también creo que tiene que ver con mi profesión de psicóloga, que es la de tratar de unir, quizás el puente tenga esa significación de unión para mí, de hecho, una de las obras se llama ‘Uniendo orillas’, es la que muestra al puente Alberdi”.

Por amor al arte

“En arte he sido más bien autodidacta, aunque cuando viajé a Perú, España y otros países, he estado con grandes profesores con los que he tomado clases, pero no de manera formal”, afirmó Méndez.

“Es la primera vez que expongo, porque me insistieron. Cuando me invitaban, les decía que pinto por el placer de pintar. Como tuve otros trabajos, no tuve la necesidad de vender obras para ganarme la vida, y muchos artistas hacen muestras para vender. Yo pinto por amor al arte”, remarcó.

“Cuando terminé la primaria pensaba dedicarme a pintar acuarela, me insistieron en que hiciera el secundario, cuando lo terminé, me propusieron que si era maestra jardinera iba a armar el jardín de 3 años del Rivadavia, y lo hice. A los 29 empecé a estudiar Psicología y en pocos años terminé la carrera, comencé a dar clases en universidades de Córdoba, de Rosario, en la UTN, y fui decana en la UNVM. Recién en los últimos años empecé a pintar de nuevo”, dijo la artista, al hacer un recorrido por su vida laboral.

“De la acuarela me gusta la transparencia, cómo se puede resaltar la luz, la magia de transformar un papel blanco en algo luminoso y bello, la posibilidad de sintetizar un momento, una idea, en un papel a través de una pintura. Es la magia de la transformación y el placer de poder hacerlo. Es un placer hacer la magia de cambiar una página en blanco por algo que tenga un contenido”, subrayó.

“A mí me atrae ver cómo los colores van surgiendo y mezclándose en la hoja de papel, y lo que parecen manchas pasen a tener significado”, completó.

“La acuarela era considerada una técnica secundaria hasta hace poco, muchos la usaban para hacer bosquejos y luego la obra se hacía al óleo. En el último tiempo empezaron a surgir cursos, congresos dedicados a la acuarela, en los que se encuentran grandes pintores de los que se aprende mucho. Ahora se está revalorizando un poco la técnica”, sostuvo Méndez, quien para finalizar contó que además pinta flores, frutas y paisajes, pero nunca hizo retratos.

Constractar estructuras

“En estas acuarelas se observa la pesada solidez de puentes y rocas, en contraste con la escurridiza liviandad de los reflejos en el agua, buscando la transparencia y sobre todo la luz”. Con esta frase, la acuarelista presenta su obra.

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