Paula Navarro presentó su libro
Mujeres y periodismo
“Mujeres periodistas: praxis y tensiones en nuestra América” es el título del libro que contiene una profunda investigación sobre el periodismo hecho por mujeres. La autora, Paula Navarro, lo presentó el viernes último en la MediotecaPaula Navarro, periodista y docente universitaria, se refiere en su libro a las “tensiones” que existen cuando una mujer aborda el oficio “más lindo del mundo” como alguna vez definió al periodismo Gabriel García Márquez.
“A partir de un respetuoso y muy comprometido abordaje de las vidas personales y profesionales de mujeres periodistas de Argentina, Uruguay, Colombia, México, Bolivia, y Brasil, este libro presenta una apasionante casuística que nos sumerge en los cánones de la profesión desde una profunda reflexión acerca de la normalización en términos masculinos que regulan las lógicas de producción”, escribe en el prólogo Carla Avendaño Manelli.
En la presentación, Navarro convocó a algunas de las entrevistadas para el trabajo de investigación: Nancy Musa, Patricia Gatti, Fabiana León, Mariana Corradini, Guadalupe Avalle y Florencia Coria estuvieron acompañándola en la presentación.
Entre todas, plantearon una conversación sobre la práctica profesional de mujeres que se mueven en un mundo que fue hasta hace no pocos años atrás, casi exclusivo de hombres.
“El libro es una cristalización de la tesis de posgrado, una Maestría de Estudios Latinoamericanos, a la que accedí como docente de la Universidad Nacional de Villa María a poder cursarla desde nuestra ciudad”, dijo la autora a El Diario.
Podría decirse también que el tema surge casi como consecuencia del abordaje de otras investigaciones de Navarro, donde trató acerca de historias de mujeres periodistas.
Para el estudio, entrevistó a mujeres de varios países de “nuestra América”, como le gusta expresarlo, que tuvieran entre 25 y 65 años, y que se desempeñaran en medios de distintas formas de gestión -estatales, privados, asociativos o comunitarios- y en gráfica, radio o televisión. “Después de las entrevistas y de leer a los y las autoras en clave Latinoamericana, analicé los testimonios con las bases teóricas que representaban esos haceres y los planteo como tensiones: esos son los ejes del libro, la tensión y la práctica”.
Así va desarrollando la idea en cinco capítulos, comenzando con las primeras mujeres de la prensa y siguiendo por la profesionalización de la actividad “en el que vimos varias aristas”, dijo. “Por ejemplo, preguntarnos por qué las mujeres están más en temas ‘blandos’ y no en secciones como política o gremiales”.
“Después hay otro marco teórico en donde analizo las igualdades de oportunidades, pero no solo eso, sino la posibilidad de tener la misma línea de partida. Allí surgen las diferencias porque las mujeres nos encontramos con las tareas productivas y reproductivas cumpliéndolas a la misma vez; las tareas de cuidado, no solo de los hijos, sino de padres y otros familiares. Y de esa realidad es que vemos que operan también dos barreras: el suelo pegajoso, el que nos dificulta salir hacia el mercado laboral y el techo de cristal, que se da cuando ya estamos insertas en ese mercado laboral, pero no podemos promovernos de manera ascendente”.
Otro de los capítulos trata sobre la formación académica, destacando que el 60% de las estudiantes y egresadas de las carreras de Comunicación son mujeres, pero a la hora de ocupar lugares en una redacción, en promedio las mujeres periodistas son el 30%.
“Finalmente, propongo otra forma de pensarnos como América, optando desde lo local por nuestras propias narrativas, lo que es una cuestión muy difícil porque hay una gran concentración geográfica y publicitaria en los medios de comunicación, pero que sin dudas el valor de lo local es la clave para parir una nueva forma de comunicación social”.
La presentación del libro se llevó a cabo en el marco de las actividades que impulsa la Agencia Córdoba Cultura por el Mes de la Mujer, contó con el acompañamiento de la Secretaría de Educación de la Municipalidad de Villa María y fundamentalmente, de la Medioteca municipal Mariano Moreno, cuya directora Anabella Gill abrió todos los caminos para concretar ese espacio de diálogo y cultura.
