Lo que el Festival dejó...
“Agradecido por el acompañamiento”
El locutor local, Leo Roganti, contó sus sensaciones tras vivir una nueva experiencia en la conducción del Festival Internacional de PeñasEl joven locutor local, Leo Roganti, nuevamente estuvo a cargo de la conducción del Festival Internacional de Peñas, junto al experimentado Miguel Borsatto. Pasadas las cinco noches festivaleras, dejó sus sensaciones tras vivir nuevamente la experiencia de estar en el escenario mayor presentando a los artistas.
“Estoy agradecido por el acompañamiento de la gente, por cómo el público vive y siente cada una de las noches, y también por cómo me reciben a mí como conductor. Es muy gratificante poder hacer lo que uno ama y que el público festivalero tire tanta buena energía. Creo que me permite en mi caso sentir y vivir algo que no se encuentra en ningún otro lado más que en el Festival de Peñas”, resumió.
También contó que “a esta edición la viví de forma muy intensa como cada una de las anteriores”. “Ninguna se puede comparar porque cada una tiene su propia esencia, sus particularidades de lo que va sucediendo en el escenario. Cada una de las ediciones no deja de ser un aprendizaje para mí y un crecimiento en mi trabajo”, subrayó.
“Puntualmente, esta edición es única y deja muchas enseñanzas, anécdotas, momentos que no se pueden comparar”, insistió.
A su vez, explicó que el Festival de Peñas es algo que “me lo tomo con todo el respeto y profesionalismo que un evento de carácter internacional requiere”. “Siempre está esa adrenalina festivalera, por ponerle un nombre, porque uno se encuentra con un grupo de personas que trabaja para que el festival salga de la mejor manera posible, que son muy profesionales, y que ayudan para que el trabajo de uno salga de la mejor manera. Seguro siempre tiene alguna seguridad de lo que está haciendo, pero hay que acompañarlo con mucho respeto, profesionalismo, seriedad y humildad. Uno se está brindando al público”, añadió.
Finalmente, agradeció que “compartir con dos compañeros muy profesionales como Miguel y Nazareno de quien uno aprende cada una de las noches”.
