TIEMPO DE BALANCES
Se despidieron bailando
El recorrido peñero, que promedió una buena asistencia, tuvo su final durante la víspera.
Tanto en la peña de Los Soñadores como en la Agrupación Folklórica Villa María, el ritmo cordobés se acentuó y convivió con el tango y el tradicional folclore.
En cuanto a ventas y convocatorias, las primeras noches se marcaron por la poca presencia de vecinos, algo que luego fue creciendo y conviviendo con el Festival de Festivales.
La noche el pasado viernes fue tal vez la más dramática por la lluvia y la merma de la temperatura: algunos patios decidieron no hacer locro y otros se aprestaron para servirlos y venderlos para llevar: así, muchos vecinos arribaron con sus ollas y se llevaron la sagrada sopa criolla.
En la puerta del Anfi
En las noches de Abel Pintos (el domingo) y Luciano Pereyra volvió a exponerse una postal tradicional: vecinos que traían sus reposeras para escuchar "desde afuera" y mirar la pantalla gigante desde las afueras del espacio.
También hubo en la puerta de ingreso con El Chapulín Cordobés y el doble de La Mona Jiménez: dos personajes que tradicionalmente limpian vidrios en la zona de La Cañada (un conocido emblema de la capital cordobesa).
Por otra parte, las agencias que venden autos celebraron haber tenido una amplia participación: es que, según informaron en diálogo con El Diario, hubo ventas de planes y muchos que también lo hicieron de contado.
Y no solo ambas Villas y la región se llevaron una buena impresión, sino que mucha gente de diferentes provincias se quedaron un día más para poder ver cómo era la atmósfera del otro lado.
