En el marco del Vive y Siente - El espectáculo se extendió por alrededor de una hora y media

Una multitud colmó el Teatrino y bailó con “El Choque Urbano”

Con puntos altísimos, el grupo de de percusión teatral ofreció un show que quedará para el recuerdo. El público, como la noche, acompañó en todo momento y disfrutó de la velada
lunes, 10 de octubre de 2022 · 07:00

Son bastantes: alrededor de diez, quizás más, quizás menos. Tocan con -lo que suele llamarse- instrumentos no convencionales: hacen música con barriles, latas, botellas, palos, chapas. Y bailan.

Ayer, apenas minutos después de las 19, ante una multitud, los integrantes del grupo El Choque Urbano aparecieron en el escenario del Teatrino del Subnivel.

Entonces, comenzaron a hacer lo suyo. En el centro, una mujer y dos hombres golpearon, cada uno, un barril mientras se balanceaban, a un lado y a otro, sobre sus piernas. Detrás de ellos, un joven hizo lo mismo, pero con las manos, sobre unos tambores. En otro costado, un hombre tocó algo que se parecía a una batería. Y, en el otro extremo, donde había una especie de sikus (compuesto por varios tubos verticales) de varios metros, dos de los percusionistas de El Choque -un varón y una mujer- estuvieron durante buena parte del show generando sonidos con unas - digámosles- paletas que impactaban contra los caños.

De pronto, con la música derramada sobre los hombres y mujeres y niños y familias sentadas en cada rincón del Teatrino, otro hombre del grupo se paró por delante de los que seguían tocando, con la coordinación que les da veinte años juntos, y empezó a zapatear.

Lo hizo durante algunos minutos nomás y ese baile se convirtió en otra cosa: los golpes de los músicos se volvieron más rápidos y más fuertes y él acopló a esa velocidad y, si lo hubieran visto, se hubieran dado cuenta cómo su cuerpo - sus brazos, sus piernas, su cara- se dejó llevar, porque eso es lo que sucede cuando nada importa, cuando todo es un juego, cuando las reglas son las que uno quiere y, sobre todo, cuando uno las rompe para que no haya límites, para que sea, digamos, lo que tiene que ser.

Y hubo un grito: su cuerpo, invitando al público, diciendo bienvenidos, que siga la fiesta. Llegaron, así, los primeros aplausos.

Luego, por alrededor de una hora y media, continuaron haciendo lo que quisieron y la gente acompañó siempre.

El baile, además de la percusión -que tiene bastante de tecno-, fue otro de los puntos altísimos del conjunto.?A lo largo de varios pasajes del espectáculo, cuatro de los integrantes, dos mujeres y dos hombres, presentaron diferentes coreografías: en ocasiones, sin objetos, y en otras, con palos de escoba, con pelotas de básquet, con chapas e, incluso, con bolsas.

Bailar, hacerlo bien, se logra, quizás, cuando uno puede darse el lujo de olvidar lo que está haciendo, cuando es inevitable moverse, cuando lo hace porque sí, porque cómo no.

 Pueden, o no, coincidir. Pero ella, una de las mujeres de los cuatro que estaban bailando, la chica con musculosa gris corta y jean, movía la cadera como si pudiera quitársela, como si pudiera ajustarla, y eso ocurre cuando hay talento, aunque, sobre todo, cuando uno es dueño de sí mismo.

Eso, el modo en el que acompañaba a los instrumentos, la violencia necesaria -ni de más, ni de menos- de sus brazos, de sus piernas, se contagia.

Y lo contagió.

Por lo demás, también hubo instancias en las que interactuaron con el público. Uno de los integrantes invitó a la gente a que imitara sonidos que hacía aplaudiendo, zapateando, golpeándose partes del cuerpo (el pecho, los muslos) y gritando.

Y de esa forma, con la complicidad de los más chicos y de los más grandes, generaron el clima que correspondía. Con una noche que ya estaba derramada sobre la ciudad, todos, de alguna manera, dejaron que la música haga lo suyo, que sea ineludible: que se baile, que sea choque.

 

Una jornada muy convocante

El espectáculo infantil de “Canticuénticos”, que se desarrolló desde las 15 en el Teatrino del Subnivel y que fusiona música con literatura, fue uno de los shows más convocantes de este domingo. Además, también estuvieron, entre otros, la Gala de Circo, a cargo del grupo La Fanfarria, quienes, a la par de la agrupación Da Vinci, interpretaron canciones circenses.

Más de
Cargando más noticias
Cargar mas noticias