Entrevista - El Diario con la directora de Radio Nacional Córdoba
Un año en la trinchera de la comunicación
María Elena Troncoso hace un balance de su gestión en tiempos de pandemia. Llegó a ocupar su cargo y apenas depositó sus pies en el edificio de Santa Rosa y General Paz, tuvo que cambiar los planes que había hecho, reinventar sobre la marcha y hacer radio al compás de lo inesperado y desconocidoMaría Elena Troncoso se hizo cargo de la dirección de Radio Nacional Córdoba hace poco más de un año, justo cuando la pandemia de coronavirus comenzaba a castigar a la Argentina y el Gobierno nacional decretaba la cuarentena. Con antecedentes en el teatro y en la gestión cultural, tenía un proyecto inicial en su ideario, cuyo eje central era poner en marcha el auditorio de la radio, que hacía tiempo no abría sus puertas al público. Pero, como dice el refrán popular, “si querés hacer reír a Dios, contale tus planes”. El COVID-19 le puso una zancadilla a la por entonces flamante directora de la radio, que tuvo que sacar conejos de su mochila y hacer de tripas corazón en la trinchera de la comunicación, como se verá en su propio relato. Estimados lectores (hoy deberíamos decir oyentes), María Elena tiene la palabra:
“Fue un desafío muy grande. La Radio tiene su auditorio, un auditorio increíble que estábamos a punto de poner en marcha cuando se decretó la cuarentena. Yo, que vengo del campo de las artes, era como lo primero que traía diseñado en mi cabeza, aquello de recuperar semejante auditorio, que había estado cuatro años cerrado al público. Pero hubo que cambiar los planes y asumir el gran desafío del medio de comunicación, del cual puedo decir hoy, a poco más de un año, que soy parte. Fue un gran desafío. Hacerme cargo y tener que estar en todo lo que implica la radio, los distintos roles... Había un 60% del personal en su casa, muchos de ellos siguen en sus casas, entonces había que cubrir espacios en todos los roles, administrativos, técnicos, había días que recorría sola la radio. Cuando llegué se levantó toda la programación, y hoy puedo decir con orgullo que tenemos 23 horas diarias de programación local y dos de esos programas con alcance nacional. La hora restante, la que falta cubrir... bueno, tenemos que descansar, ¿no?”, comentó inicialmente.
Señaló enseguida que “durante el año pasado fuimos cambiando y evolucionando en materia de programación de acuerdo a las necesidades del oyente”.
“El primer tiempo, lo importante era la actualización constante de las noticias relacionadas con la pandemia. Buscar las fuentes oficiales para transmitir esa información, empezar a contar los fallecimientos por COVID-19, que al principio parecía que no iban a llegar nunca, hasta que comenzaron a suceder. Y eso era todo el tiempo. Lo tengo muy claro. Y después, un mes, dos meses, estar en casa, en casa todo el tiempo, transmitir y comunicar los cuidados que había que tener, combatir las fake news (noticias falsas), que también fue otro desafío; tuvimos información especial, en segmentos centrales, para informar. Y luego, retransmitir, junto con Radio Nacional Buenos Aires y la TV Pública, las clases. Nosotros tuvimos en AM de 9 a 12 y de 14 a 18, o sea, en horarios centrales, transmisión de clases. Recuerdo aquellos días de invierno en los que iba en bicicleta a la radio. No había nadie en la calle. Eramos trabajadores esenciales. Me paraban en la calle para preguntarme adónde iba. Y yo sentía que estábamos haciendo algo importante. Era una sensación extraña, una mezcla de desolación y esa sensación de sentir que estás haciendo algo importante para la sociedad”, recordó.
Apuntó que “después empezó a aparecer el cansancio en la gente, desapareció la novedad de los números y las estadísticas, y sin embargo, la gente tenía que seguir en casa”, para indicar que “entonces apareció en el oyente la necesidad del entretenimiento, de empezar a escuchar otra cosa”, y que “ahí vuelve la función esencial de la radio, la de la compañía”.
“Y ahí presento la primera programación propia, la nocturna, que también incluía la transmisión de una pequeña entrevista a un artista, algunas personas destacadas de la ciencia, de lo académico, y lo hicimos desde el escenario del auditorio. Eso fue novedoso”, manifestó.
Auditorio Vivo
“De pronto podíamos hacer funcional el auditorio, que es un teatro pero con una particularidad: tiene una conexión radial. Lo que ocurre en el escenario lo podés transmitir al aire por la radio. El auditorio tiene un piano hermoso, entonces ahí apareció Auditorio Vivo, como una novedad de poder mostrar, no sólo desde lo auditivo por vía radial, sino que empezamos a transmitir por Facebook, del canal de la radio, imagen en vivo. Pare eso, di vuelta el escenario, y la escenografía para los artistas que dialogaban con los periodistas pasó a ser la platea, vacía, expectante, como una señal de que estamos esperando al público. Una cosa muy austera, pero novedosa. Armamos un protocolo que aprobó el COE, un par de artistas y un periodista y nada más. Y de pronto se producía algo hermoso, arte, música. Y eso terminó dándole al auditorio un movimiento que no había tenido en los últimos cuatro años. La gente advirtió que el auditorio estaba vivo, y los artistas comenzaron a anotarse para poder estar. Y para nosotros es importante difundir a los artistas que viven en el radio de Córdoba”.
Afirmó que “así fue creciendo todo este proyecto atravesado por la pandemia”.
“Desde aquellos primeros días en que lo importante era difundir los números de casos, hasta hoy, con música en vivo, en un escenario. De ahí, pasamos a hacer radio en vacaciones. Hacía años que no se hacía radio durante las vacaciones, lo cual es una locura; que en los últimos cuatro o cinco años Radio Nacional Córdoba no haya tenido programación local durante enero y febrero es una locura. Hicimos Abierto por Vacaciones, de 8 a 12. E hicimos nuevas incorporaciones al plantel. Y creo que en los próximos cuatro o cinco años se conformará lo que será el equipo de los próximos 10 o 15 años. Una renovación. El primer contrato que firmé fue el de una comunicadora trans. Inclusión real, no solo discursiva. Somos el primer caso en el país. Una comunicadora con un perfil transversal, que no es solo para el colectivo trans, o que hiciera un programa sobre la diversidad, sino para toda la comunidad. De hecho, hace algo relacionado con educación. Y también fuimos acortando la brecha del cupo femenino en todos los ámbitos laborales de la radio, incluido el técnico, habitualmente ocupado por hombres... El radioteatro vino al final del año pasado. En realidad, Radio Nacional participa en un certamen que se llama Escena en Sintonía, que fue una medida que lanzó el Ministerio de Cultura de la Nación a través del Instituto Nacional de Teatro y Radio Nacional, con el fin de apoyar económicamente a las obras que no habían podido ser estrenadas por la pandemia. Por eso, sería más exacto decir que no era radioteatro, sino que esos proyectos pudieran tener una presentación radiofónica. Por eso se le llamó teatro en radio. Por eso Radio Nacional puso sus estudios y estuvimos grabando los proyectos ganadores de Córdoba. Y ahora existe la posibilidad de que se monten esas obras en el auditorio, eso por lo menos tenemos pensado. Vamos a ver qué sucede”, concluyó.
