Tres horas de “esa musiquita” en la Nochebuena
La Kika Bettiol hace “Centro” en el 99.3
El villamariense, que a los 15 años dio a conocer su voz a través de la FM Río de Villa Nueva, mantendrá unido al país con un programa que “encadena” a más de 90 emisorasKikabeza Radio, creado, producido y conducido por Pablo la Kika Bettiol, es un programa radial que se puede escuchar una noche a la semana a través de decenas de emisoras de todo el país. Este viernes será diferente. Se extenderá de una a tres horas a partir de las 23, para acompañar a todas las familias, con música seleccionada para cada uno de sus integrantes, en la Nochebuena.
En esta ciudad se podrá seguir a través del 99.3 de Radio Centro y posiblemente por alguna de las otras cinco emisoras del Grupo Radial creado por Edgardo Munch.
Como lo hace cada semana, la Kika realizará lo que él mismo define como “un intenso paseo artístico”, encarnando a conductores de estilos radiales muy disímiles, para ir presentando los más grandes hits que subieron a los rankings de la Argentina y el mundo desde los años 70. “Son bombazos que me pasé horas seleccionando con la intención de generar empatía a primera escucha”, comenta a El Diario.
De esa manera, si de reggae se trata, sonará UB40, Los Auténticos Decadentes, Los Pericos... Todo acompañado por un criterio amigable, que es precisamente lo que permite que el producto final “sea difundible en cualquier estación que pretenda brindarle a su audiencia un programa de calidad profesional, relajado, entretenido y diferente”.
Kikabeza nació en La Rocka 97.5 de la capital provincial y en el envío semanal Bettiol vierte el contenido de su mochila laboral; todo lo que juntó en los más de 30 años ante los micrófonos de varias emisoras de Villa María y “la Docta”.
Sus programas son eso: una suerte de resumen de experiencias acumuladas a través de las décadas.
Y dice: “Nadie es tan buen imitador como para poder interpretar personajes en situaciones que jamás ha vivido. Yo no inventé nada; solo tuve la suerte de que me contrataran y me pagaran por nutrirme de todos los estilos de radio que te puedas imaginar. Nunca nada me sedujo más que la comunicación; por eso elegí hacer de mi pasión un medio de vida. Hasta el momento, gracias a Dios, me fue bastante bien”.
