El sábado, en Dkafé
El café literario iniciará su octava temporada
Convertido ya en una tradición de la cultura villamariense, “Mentiras que valen la pena” convocará a cinco artistas este fin de semanaEl café literario “Mentiras que valen la pena” iniciará el sábado a las 18 su octavo ciclo anual.
La actividad, es coordinada por Griselda Rulfo y Lola Massetti, y se desarrollará en el local Dkafé, espacio ubicado en Hipólito Yrigoyen 123.
En tal jornada, para el acompañamiento musical estará presente Berenice Nicola Videla, una pianista de 13 años que desde los 4 asiste al Conservatorio Superior de Música Felipe Boero de nuestra ciudad y ya ha demostrado sus virtudes en espacios como la Usina Cultural y la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Otra de las visitantes será la narradora Argénides Cañas, oriunda de Pasco. Vive en Villa María desde 1990 y es docente jubilada.
También estará Irene Scalabrelli, presentando “Panadero de luz”, su primer libro. “Tal como ocurre con sus poemas la autora regó pacientemente, a pesar de los vientos y los fríos, hasta que sus versos se fortalecieron”, señaló la gacetilla de los organizadores del café.
Será protagonista de la reunión asimismo, la artista plástica Susana Villalón quien asiste al taller de Rita Vay. Usa técnicas de acrílico y óleo.
Mónica Mirotti Montamat, por su parte, presentará su libro “La otra orilla”. Esta autora nació en Villa María y desde temprana edad y de modo autodidacta se dedicó a la escritura de poesía y narrativa. Asistió a talleres literarios y es así como nace la idea de la publicación de este libro que reúne una selección de poesías fruto del trabajo en talleres.
“Mentiras que valen la pena” se ha hecho conocido en el ambiente cultural y artístico durante todos estos años por llevar adelante una propuesta donde confluyen las diferentes expresiones de arte, tales como pintura, literatura o música (entre otras); además de ser un lugar para compartir y aprehender, la puerta siempre está abierta para que los asistentes también puedan exponer sus creaciones.
El nombre del espacio cultural es alusivo a la canción de Joaquín Sabina “Más de cien mentiras” y tuvo su prehistoria décadas atrás, en encuentros entre amigos escritores.
Funciona como café literario aunque siempre con una impronta multicultural; es decir, que no siempre se habla de libros, sino que además hay música y arte plástico.
