Y tu no te vayas, todavía
El destacado compositor español José Luis Perales brindó en nuestra ciudad el único show previsto para esta etapa argentina de su gira final "Baladas para una despedida". También se recordó a Aldo Invernizzi, ideólogo del Anfiteatro. Y el coloso, otra vez, lució repletoLa segunda noche de la ya exitosísima 53° edición del Festival Internacional de Peñas apuntó en su primer tramo a subrayar una atmósfera cargada de recuerdos, con homenajes de hacedores del evento mayor y de tributos en vida, con uno de los compositores en español más destacados de las últimas décadas.
Luego del sentido y oportuno reconocimiento póstumo a Aldo Invernizzi (ver aparte), llegaría el primer artista esperado de la velada, el españolísimo José Luis Perales. Luego de algunos minutos de espera, arribaría el artista que está celebrando 50 años de carrera y ha comenzado a alejarse de los escenarios mediante su gira internacional denominada elocuentemente "Baladas para una despedida".
A las 22.30 inició su set con una seguidilla de obras del recuerdo y preñadas en romanticismo, como "Un velero llamado libertad", "Me llamas" y "Canción de otoño", que incluye su coreado estribillo "eres mi vida entera, la brisa de primavera...", "Y tú te vas" y más tarde "Por qué te vas".
En uno de sus primeros intercambios con el público, que había colmado las gradas desde bien temprano, recordó que con su tema "Celos de mi guitarra" fue premiado en 1973, primero en Argentina antes que en su propio país; "y por ello es que se los sigo agradeciendo". El gesto, por supuesto, fue retribuido con un fuerte aplauso.
Posteriormente, continuarían piezas como "Cosas de doña Asunción" y la seductora "El amor". "Yo andaba buscando un coro y veo que ninguno es como vosotros", contó en un momento a modo de guiño cómplice con sus seguidores. Luego recobraría aquellas canciones que tendrían otro protagonista en el papel central. Primero interpretó "Creo en ti", escrita a cuatro manos con Miguel Bosé (la única composición creada con otro artista), "Le llamaban loca" que elaborara para el grupo Mocedades y una pieza cedida a Raphael del cual pensaba que su colega "no se iba a animar a cantar".
Para el tramo final, el cantautor de 75 años reservó algunas obras más ligadas a una pulsión pop melódica como "Gente maravillosa" y "Ella y él" y "Que canten los niños", nacida luego de conocer dos filiales de la ONG internacional Aldeas Infantiles, una en Argentina y otra en España.
Antes del bis alumbró "Balada para una despedida", cuyo epílogo fue ilustrado con todo el público de pie. Tras la vuelta solicitada por Borsatto, Perales recreó esa convertida en "una cruz que tuve que llevar y que estuve encantado de llevarla"; la inoxidable y coreada "Y cómo es él". Luego se despacharía con "Te quiero", con su sobresaliente orquesta musical como acompañamiento, para que toda la audiencia complete la frase "...como la Tierra al Sol", en un idilio con el artista que se extenderá eternamente, más allá del alejamiento de los shows.
Vale agregar que Perales actuó en Villa María como el único show programado en Argentina durante el presente tramo de la gira.
Luego emprenderá viaje a República Dominicana y a España, posteriormente.
Alquimia en la previa
El grupo Alquimia participó en la previa como "conjunto emergente". Su set, con folclore entre peñero y estilizado, se extendió durante media hora y con imágenes en pantalla gigante.
De arranque
La Orquesta Estable había interpretado "Zamba para Villa María" con la compañía de dos parejas de la Agrupación Folklórica Villa María.
La segunda parte de la crónica continúa aquí:
https://www.eldiariocba.com.ar/culturales/2020/2/9/folclore-pop-para-la-juventud-16773.html
