Crónica segunda noche (segunda parte)
Folclore y pop para la juventud
Nati Pastorutti y Luciano Pereyra concluyeron la veladaNati Pastorutti tenía una parada más que complicada luego de la presentación de un consagrado artista como Perales. Sin la compañía de su hermana Soledad, quien en este año ni siquiera arribó al Festival en condición de animadora, debía ganarse al público con su reflotado proyecto solista.
Presentada por Miguel Borsatto como una de las "niñas de Arequito" y "hermanada con la exitosa cantante", Nati plasmó un repertorio concentrado en obras del cancionero popular.
De a poco, la artista fue dosificando su show en distintas chacareras, piezas con marcados aires litoraleños como "Donde quiero estar" y "Pedro Canoero", más el chispeante "Alma de rezabaile", y las zambas tradicionales, uno de los estilos que, según ella, más respuesta del público ha obtenido. Desde la "Zamba de usted" y la remanida y con pulso romántico "Zamba para olvidar", hasta un popurrí de zambitas carperas como "La alucinada", "Al jardín de la República" y "El duende del bandoneón", para pasear geográfica y musicalmente por Tucumán, Salta y Santiago del Estero. Luego de expresar sentirse "feliz" por poder mostrarse en el Festival al igual que lo hiciera semanas atrás en Jesús María, Nati intentó generar un feedback con la audiencia. Primero, a modo de "romper el hielo", lanzó: "Qué silencio", apenas después de que su grupo coronara un pasaje de su show. Más tarde preguntó: "¿Se dieron cuenta que llovió un poquito? Bueno, acá dentro está espectacular, la verdad".
Posteriormente presentó a sus músicos, entre los cuales se encuentra su director musical Pedro Pacheco, un bandoneonista invitado y un ballet de Arequito, del cual la cantante es madrina. Finalmente se despidió del escenario con "una que sepamos todos": la chacarera "Déjame que me vaya".
Luciano, el "abonado" al Festival
El cierre de la segunda velada correspondió a un auténtico "abonado" a las ediciones festivaleras en Villa María. El artista lujanense desandó un repertorio de temas melódicos, folclóricos y alguna pretensión bailable, que conocen a la perfección tanto él como sus seguidoras más fieles.
Desde "Casarme contigo", el coreado "Vestido rojo", pasando por los románticos "Sin testigos" y "Enséñame a vivir sin ti", hasta desembocar en uno de sus éxitos más renombrados: "Chaupi corazón". La lista seguiría con "Yo no te puedo olvidar", "Es mi culpa (arrepentida)", "Me gusta amarte" y "Te estás enamorando de mí".
Momentos después estrenaría el inminente corte de difusión de su próximo disco, "Me mentiste". "El próximo miércoles dará a luz este tema que ya hemos cantado una parte en algún otro lado", tras lo cual ensayó con el público el estribillo que reza: "Y me mentiste/no estabas sola/solo jugaste conmigo... mientras bailábamos / tú ya tenías quien te diera rosas". Luego resignificó su tributo a Sandro con "Ella ya me olvidó" y prosiguió con la balada "Si no es muy tarde" y "Perdóname".
En el tramo final recreó la romanticona "Porque aún te amo" y la encendida "Qué suerte tiene él". Para los bises, a las 2.24 de la madrugada, alumbró "Quédate conmigo" y “Como tú”.
Carteles
Luciano Pereyra leyó carteles de espectadores de Paraguay, Chaco y Tierra del Fuego, entre otros.
