Lo que quedó de la primera noche
“Estuve a punto de casarme con una mujer de Villa María”
José “Pepe” Ragone del Trío San Javier, invitado por sus hijos de Destino San Javier, contó a qué se refirió el viernes cuando dijo que tuvo “amores correspondidos” en nuestra ciudad en su emocionada vuelta al escenario del FestivalEl momento más emotivo de la primera noche del 53º Festival de Peñas resultó, sin lugar a dudas, cuando los integrantes de Destino San Javier invitaron a subir al escenario a José “Pepe” Ragone, uno de los miembros históricos del recordado Trío San Javier, y padre de dos de los cantantes del joven grupo: Bruno y Paolo Ragone.
Visiblemente emocionado, a punto de quebrarse ante el público, el legendario cantante tucumano: “No saben lo que significa volver a pisar este escenario mágico donde he estado tantas veces”. Y acotó: “Aquí tuve amigos y amores correspondidos". Posteriormente, y con la imagen icónica del recordado Pedro Favini en pantalla, interpretarían juntos el clásico “Será varón, será mujer”.
Entre el cúmulo de lágrimas contenidas y la ovación generalizada por parte del público que lo aplaudió de pie, quedó resonando a modo de interrogante las palabras sueltas arrojadas por Ragone en su alocución.
En un diálogo exclusivo que mantuvo después del show con La Peña, el artista confesó sobre a qué se refería puntualmente con aquello de “amores correspondidos”. “La verdad que no sé si tendría que haberlo dicho, pero me salió del alma. Estuve a punto de casarme con una chica de Villa María”, lanzó el cantante en el inicio del relato de una pintoresca y entrañable anécdota.
“No voy a dar nombres, pero estuve de novio mucho tiempo, como un año y monedas. Me acuerdo que viajaba desde Tucumán en un avión militar, después me tomaba un Urquiza y paraba en el Hotel Moderno (donde más cerca en el tiempo funcionó Mundo, sobre avenida Yrigoyen). Incluso había hecho planes de edificar en mi casa. Pero la vida, no sé si nos fue castigando o premiando con el tiempo, y nos alejamos. También los amores a distancia son difíciles. De todos modos sigue siendo uno de los mejores recuerdos de mi vida”.
-¿Cómo la conoció?
-Te cuento. A Tucumán llegaban los contingentes de estudiantes y cuando venían las chicas del colegio Rivadavia de Villa María decíamos que llegaban “los ovnis” porque eran rubias, y allá ver una rubia era como ver alguien de otro planeta (risas). Me acuerdo que dábamos vueltas a la plaza donde ellas paraban para verlas. Hoy (por el viernes), justamente estuve hablando con el director del colegio que me contó que todavía hacen ese viaje al norte.
-¿Cuánto hacía que no pisaba el escenario del Festival de Peñas?
-No quiero equivocarme pero debe hacer más de 30 años. Y volver a pisarlo con mis hijos al lado es un regalo de Dios. Sentí una energía, un escalofrío increíbles. Y eso no se puede mentir ni inventar. Y mirá que tengo años en esto; más de cincuenta. Y he estado actuando en Las Vegas. Pero había una emoción extra. Pensé que no iba a poder hablar. A Villa María la quiero mucho. Esta ciudad fue siempre la primera opción. Ni Cosquín ni Jesús María. Aquí he venido a actuar con Los 5 del Norte y con el Trío y me hice de muchas amistades. Fuimos muy amigos del Gringo Salera de (la confitería) Kabranca, donde hemos tocado varias veces. Yo digo que son hermosos paisajes de la vida donde he pasado momentos muy felices.
-¿Suele actuar de vez en cuando con Destino?
-Lo dijiste vos, toco “de vez en cuando” porque tienen una agenda demasiado apretada y a mí se me complica para seguirlos en la gira. Le está yendo bárbaro, por suerte. Digo que el Trío inventó la pelota y ellos juegan el mejor partido.
-¿Y cómo fue invitado a participar en el Festival?
-A Marcos (Bovo, extitular del Ente Deporte y Turismo), lo conocí el año pasado en Viña del Mar (donde Destino San Javier ganó en el Festival Internacional de la Canción con el tema “Justo ahora”). Establecimos un muy buen vínculo y con el tiempo se dio la posibilidad para que yo regresara a esta ciudad. Yo digo que tengo un acercamiento más espiritual con este lugar, como de familia a familia o que es más coincidente con mi forma de vivir.
