Productores de “El Vasco” visitaron la ciudad
Un filme dedicado a los inmigrantes
Ayer ultimaron detalles del casting que iniciará a mediados de marzo y del rodaje que comenzará en mayoDías atrás habíamos anunciado en estas páginas que a mediados de marzo se concretará el casting local para el largometraje “El Vasco”.
El 12 y 13 del venidero mes se plasmará el selectivo de artistas de hombres entre 20 a 70 años y de mujeres de 25 a 60 años, con el conocimiento -no excluyente-del idioma euskera en un lugar a confirmar.
Dicho proceso de elección estará a cargo del realizador local Mario Pedernera, quien además colabora autoralmente en la confección del guión.
En reuniones
No obstante, en la jornada de ayer, arribaron a nuestra ciudad algunos de los productores que estarán a cargo del rodaje y realización del ambicioso filme que contará con los protagónicos de Eduardo Blanco, Inés Efrón y el vasco Joseba Usabiaga, ganador como mejor actor revelación en los últimos Premios Goya.
Antonio Pita y Daniela Bestard Pou de la firma cordobesa Prisma Cine y Marcelo Ortega de la productora mendocina Oeste Films, concretaron una serie de reuniones con representantes de instituciones de la comunidad vasca local (como Gerardo y Sofía Echeverría, del Eusko Etxea), con referentes del sector empresario y comercial y con el titular de la Unión Industrial de Córdoba y expresidente de AERCA, Marcelo Uribarren.
Cabe señalar que la producción general también intervendrán Pausoka del País Vasco, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), de nuestro país, el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), de España, el Polo Audiovisual de Córdoba y el clúster audiovisual FilmAndes de Mendoza.
Trabajo e inversión
“Con este tipo de encuentros preliminares, intentamos hacer entender que la concreción de un proyecto cinematográfico de esta envergadura implica una gran visibilidad para las localidades involucradas y para las instituciones y empresas que forman parte. Además genera trabajo e inversión”, indicaron Pita y Ortega a El Diario.
Cabe señalar que el filme se rodará -desde el lunes 11 de mayo- en distintas locaciones de: el País Vasco, Guaymallén (Mendoza), Córdoba, Villa María y Morrison.
“Tener la carrera de Diseño de la UNVM nos permite contar con recursos humanos para la faz técnica, que serán alrededor de 12, para esta plaza. Además se elegirá un grupo grande de personas para la faz artística por la cantidad de pequeños roles que se necesitarán”, añadió Pita. La filmación por estas latitudes se extenderá durante cuatro semanas, aproximadamente.
Una comedia ATP
La génesis del proyecto se remonta a más de un año atrás cuando representantes de Prisma Cine y Oeste Films habían viajado, como lo hacían habitualmente, al Festival de San Sebastián. Ambas productoras, que habían llevado adelante el primer filme con coproducción cordobesa-mendocina mediante el western “El desertor” escrita por Mario Pedernera, se alían con Pausoka para comenzar a trabajar sobre un guión que involucraba a “un vasco que huye de sus tierras en una supuesta crisis de identidad”.
“Y no hay nada como huir para estar más cerca de casa”, acotó Pita. “Sucede que el protagonista, Mikel, de treintaipico de años, no quiere saber nada con su país y su cultura. Un tío argentino lo invita a que venga a este país a trabajar. Cuando llega cree que es diferente a Euskadi, pero al poco tiempo, todos los descendientes de vascos de un pueblo pampeano ‘del interior del interior’ donde recalará, lo ven como ‘el súper vasco’, porque él sí ha nacido allá. Entonces le preguntan si tal cosa se hace realmente así o no”, agregó.
“Es una gran comedia ATP (para todo público), que apunta a la identificación que puede tener el espectador con el protagonista. Y es algo que le pudo o le puede pasar a un descendiente de italianos, de gallegos o de piamonteses, por poner un ejemplo de inmigrantes y diásporas”, remarcó Ortega quien, curiosamente, es hijo de una villamariense (de apellido Bonetto), pero que desde hace varias décadas reside en Mendoza. De esta manera, se convertirá en la primera película vasco-argentina con intervención de dos provincias.
