Más de 480 escritores participaron en el concurso anual “Olga Fernández Núñez”
Es de Buenos Aires la ganadora del certamen de la filial local de la SADE
El segundo lugar fue para un villamariense. La extraordinaria cantidad de participantes, seguramente abonada por los tiempos de pandemia que atravesamos, puso a un jurado de tres integrantes en una difícil tareaSusana Gallardo, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fue la ganadora de la edición 2020 del Concurso Anual “Olga Fernández Núñez” organizado por la filial Villa María de la Sociedad Argentina de Escritores. Con su cuento corto “Té amargo”, presentado bajo el seudónimo “Farola”, la escritora obtuvo el Primer Premio del jurado, que consiste en una plaqueta y la edición de la obra.
El Segundo Premio fue para el socio de la SADE local Roger López, quien participó con su relato El suicida, presentado con el seudónimo Regor Zepol. López también se hizo acreedor de una plaqueta y la edición de su trabajo. El Tercer Premio, en tanto, fue para Alejandro Damián Lamela, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quien presentó su relato “El despertar bajo” el seudónimo “Ulises Rodas”. Este trabajo completa el podio de los que reciben plaqueta y serán editados.
La Primera Mención de Honor y Diploma fue para el cuento corto “64 peldaños”, de Osvaldo Marcelo Carballa, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; la Segunda Mención de Honor y Diploma para “El contrato”, de Osvaldo Aníbal Martínez, de Jardín del Palomar, provincia de Buenos Aires, y la Tercera Mención de Honor y Diploma fue para Fabián Korn, con el cuento “Como antes, cuando eras mi ángel”.
Hasta el puesto número diez se ubicaron María Albertina Saldañez (CABA), María Alejandra Goncalves Borrega (CABA), Marcelo César Gómez (Lastenia, provincia de Tucumán), Rodrigo Luciano Quirós (Adrogué, provincia de Buenos Aires) y Emilce Mariel Acuña (San Pedro, provincia de Buenos Aires”.
Los organizadores
Mónica Fornero, quien se encontraba al frente de la filial local de la SADE al momento de la convocatoria y del cierre de la recepción de los trabajos, señaló que en los años que lleva ocupándose de “recibir, separar las obras de las plicas y enviarlas luego a los jurados, el concurso anual nunca había tenido tanta participación”.
“Hace dos años que se publica en la página escritores.org, que se ocupa de difundir todos los concursos de los países de habla hispana y seguramente ese ha sido un causante muy importante para incrementar la cantidad de participantes”, estimó.
Consideró, además, que “este año, que es un año particular en todo sentido, quizás haya influido en el ánimo de escribir… 488 trabajos para tres jurados, es una tarea difícil, pero el compromiso de cada uno, hizo que el fallo pueda darse a conocer antes del plazo estipulado”.
“Quiero agradecer a Luis Luján, Sergio Vaudagnotto y Ernesto Fernández Núñez la confianza que me dispensaron en todo momento. Trabajar con personas dispuestas a allanar las dificultades que puedan presentarse es cómodo y satisfactorio”, concluyó.
Eduardo Belloccio, quien sustituyó a Fornero al frente de la entidad a fines de agosto, resaltó que “el prestigio del certamen Olga Fernández Núñez” se asienta en la trayectoria de más de cincuenta años de la filial Villa María de la SADE”.
“La prueba es la cantidad de participantes y la calidad y la solvencia de los jurados ofrecidos cada año. Mis felicitaciones a los ganadores y a los reconocidos con menciones, en un año en el que participaron más de 480 escritores de todo el país”, añadió.
Los jurados
Fernández Núñez expresó a este medio: “Entiendo que el cuerpo puede ser privado o cortado de su libertad por distintos motivos y circunstancias, como nos sucede actualmente. El alma, el espíritu, el elam vitar, como decía Bergson, reveladas a estas circunstancias de aislamiento y soledad, buscarán la bocanada de aires fresco de la creación, como antídoto ante lo desconocido, el miedo, el futuro. Creo que esto ha sucedido en el concurso de cuentos en el cual he sido honrado como jurado”.
“La abrumadora participación, que excedió largamente lo esperado, la buena calidad de los trabajos, el esfuerzo de todos para ser justos en el veredicto final, sabiendo que atrás de un cuento hay una ilusión o simplemente una lágrima, me convencen que el arte, en este caso la escritura, es la alfombra mágica que nos permite volar sobre todas las adversidades”, agregó.
En tanto, Lujan dijo a El Diario que “fue muy interesante la tarea de jurado en este concurso de cuentos”.
“Jamás había leído tantos trabajos que hayan competido en un mismo certamen. Sin lugar a duda eso demuestra la seriedad con que año tras año ha llevado adelante esta SADE y el prestigio que eso le concede. Fue muy difícil llegar a un fallo con tantas obras, aunque debo recalcar que no todos los participantes han tenido en cuenta algunos detalles importantes respecto al género en que estaban participando, pues no todos respondían a la estructura propia del cuento, y aun así se las hizo participar, muchas veces considerando por igual al relato junto al cuento por la calidad de esas obras”.
“En cuanto a las temáticas presentadas debo decir que han sido de las más variadas, aunque sorprendió el hecho de que muchas reflejaban el momento actual de la humanidad respecto a la pandemia que afecta a todo el planeta. Vaya mis felicitaciones a los organizadores y a los otros miembros del jurado por el éxito del presente certamen”, concluyó.
Finalmente, Vaudagnotto se refirió a “la experiencia nutritiva que significó conocer, a través de los trabajos evaluados, los pensamientos más íntimos de tantísimas personas desconocidas”, al tiempo que agradeció a SADE y a sus compañeros del jurado “por la confianza recibida”.
"QuedArte en Casa"
Fueron 32 los artistas y grupos de diferentes disciplinas artísticas seleccionados en el marco del programa “QuedArte en Casa” de la Municipalidad de Villa María.
El jurado estuvo integrado por Rafael Sachetto, secretario de Educación y Cultura; Magalí Supertino, de la Unión Independiente de Músicos/as villamarienses; Alicia Muxo y Germán Macía, por Artes Escénicas; Beatriz Vottero, por Lectura y Narración Oral, y Gabriela Redondo, directora del Instituto de Extensión de la UNVM.
