Desde una orquesta oficial hicieron conocer su malestar
Fuentes de la Orquesta Municipal de Música Ciudadana de Villa María hicieron conocer su malestar por el trato que reciben de parte de la comuna.
En 2019 la agrupación cumplió 19 años de labor ininterrumpida. Está conformada por 15 integrantes entre músicos (instrumentistas, cantantes, arregladores, presentador, director) y la coordinación.
Según manifestaron miembros de este organismo que depende de la Municipalidad, la orquesta (foto) “está pasando por un momento crítico”.
Tras un largo tiempo de gestiones, se consiguió un pago simbólico mensual por la labor, que actualmente es de $1.800 por mes por integrante.
“Si bien lo habitual era que nos pagaran con noventa días de retraso, hoy hace más de siete meses que no estamos recibiendo el pago mensual, y nos encontramos con la imposibilidad de direccionar nuestro reclamo ya que, si bien pertenecemos al área de Cultura, nadie se hace cargo de hallarnos una solución”.
“Hoy, después de tantas injusticias, manoseos e indiferencia, queremos contar lo que la orquesta ha estado sufriendo: a principios de 2018 teníamos un lugar fijo para ensayar. De repente, nos encontramos conque nuestro lugar de ensayo estaba ocupado y sin ninguna explicación, nos sacaron de allí. Anduvimos tres meses ensayando donde podíamos porque no se nos destinaba un lugar concreto para los ensayos”.
“El año pasado los ensayos se realizaron en la Usina Cultural, pero muchas veces no pudimos acceder por superponerse con otras actividades. Ningún cambio se nos comunica. Al no estar reglamentado este punto (horario y lugar de ensayo), y como no se tiene en cuenta a la orquesta, simplemente debemos retirarnos”.
“Carecemos -se indicó- de un representante municipal que se encargue de hacer valer nuestros derechos y se ocupe de nuestras necesidades. Los integrantes de la orquesta nos hacemos cargo de toda la organización, las presentaciones, la gestión del lugar donde ensayar, conseguir sonido y sonidista, los traslados, armado y desarmado de los equipos, etcétera. Por lo tanto no se justifica que la orquesta se llame “municipal”.
También se quejaron de que no haya una grilla organizada con actuaciones durante el año ni publicidad para sus eventos: “Cuando organizamos por nuestra cuenta alguna actuación, no tenemos ningún tipo de respaldo ni colaboración de parte del ente municipal”.
Otros reclamos se refieren a la registración de los pagos, a la falta de contrato, aportes jubilatorios, obra social y vacaciones remuneradas.
Finalmente, los artistas manifestaron a El Diario que “hemos sido pacientes, respetuosos, hemos cumplido con la asistencia a todos los ensayos y siempre, hemos tenido que entender las demoras en los pagos de este pseudo-reconocimiento monetario. Si se contempla que cada uno de los instrumentistas aporta con su enorme esfuerzo, un instrumento de un altísimo valor económico, y que el pago ni siquiera alcanza para cubrir los gastos mínimos de mantenimiento (los juegos de cuerdas oscilan entre $6.000 y $25.000 o más, los encerdados van de $2.500 a $4.000, y las reparaciones de violines, violonchelos, piano, bandoneones, contrabajo cuestan valores aún mucho mayores) se evidencia que no existe un esfuerzo comparativo justo y equiparable entre las partes (Municipalidad - integrantes de la orquesta), y en este momento directamente la ausencia de pago durante siete meses es una burla, una falta de respeto, una situación lamentable, tener que reclamar un dinero ínfimo ante el enorme gesto nuestro de poner de nuestra parte tiempo, dinero, instrumentos, esfuerzo y paciencia infinita. Nosotros cumplimos con nuestra labor todo el año. Queremos que aparezca el responsable de esta situación y que se cumpla con el pago”.
