Una de las últimas figuras de las teclas
José Colángelo: “El tango está en todo el mundo, eso es lo grandioso”
El gran pianista estuvo en la ciudad dictando una máster class y aprovechó para analizar la actualidad del géneroLa trayectoria de José Colángelo habla por sí sola y sería difícil repasarla por completo. Al intentar resumirla, podríamos decir que se trata de uno de los grandes emblemas de tango o asegurar que es uno de los últimos maestros del piano o quizás alcanzaría con contar que tocó con los mejores, como Aníbal Troilo, Julio Sosa, Roberto Goyeneche y Susana Rinaldi.
En definitiva, una de las figuras más importantes del género musical tradicional de nuestro país estuvo en Villa María brindando una máster class sobre “Los pianistas en el tango - Estilos y compositores”.
Fue anoche, en la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia y gracias a la Asociación Argentina de Intérpretes, quienes hicieron posible su llegada y que el evento sea abierto y gratuito.
La última vez que pisó Villa María había sido a mediados de los 60 y no pudo evitar manifestarle a El Diario su sorpresa con lo que se encontró ahora: “Es otra ciudad, me asombró lo grande, lo linda, lo limpia”, enfatizó.
El director y compositor viajó 10 veces a Japón llevando su talento. “Incluso llegué a lugares que no pensé nunca que iba a llegar, como Emiratos Arabes, Seúl, el golfo de Omán”, repasó. Por eso, es una voz más que autorizada para asegurar que “el tango está en todo el mundo, eso es lo grandioso, y eso también sorprende porque acá tiene tan poco apoyo, oficial y no oficial”.
“Cuesta bastante más trabajar en la Argentina en general”, comentó Pepe, quien recordó que cuando empezó en esta profesión, hace 65 años, “había trabajo para todos, porque existía la radio en vivo, se grababa, se hacían bailes, festivales”. Todo eso ha quedado atrás, por lo que no dudó en aseverar que “en ese sentido hoy está mucho mejor el folclore que nosotros”.
Acompañado de otro gran músico del género, Víctor Scavuzzo, Colángelo habló de la actualidad del tango y, consultado sobre la aparición de nuevas figuras, consideró que “hay, pero tal vez no al nivel del que hubo, con las variantes y las variedades que hubo”.
“Pasa que en este país hubo un momento en el que el tango fue tan rico que cada uno tenía su orquesta preferida, su cantor preferido y su pareja de baile preferida, y cada cual tenía su estilo”, mencionó con nostalgia y reflejó que “hoy cuando pasan un disco en la radio no sabés si el director está vivo, si el conjunto todavía existe, nada”.
Pepe considera que no hubo un antes y un después en el tango, “sino en el país”, que afectó directamente al género musical: “Viene cuando los milicos se apoderan del país y empiezan a abandonarse las radios, cuando ya no hacían uso de las cosas, a uno le daba pena entrar en las radios y ver los pianos abandonados. Fue muy penoso ver cómo se iba deteriorando todo”.
