Se presentó el libro sobre la vida y obra del recordado historiador
“El gran legado de Calvo es que la historia nos pertenece a todos”
La autora, Milena Lucero, remarcó el carácter “disruptivo” del escritor y periodista local al igual que su “mirada crítica” y en especial, el rescate de las historias populares y barrialesAyer a la mañana se realizó la presentación del libro “El pensamiento histórico del profesor Bernardino Calvo, aportes para la reconstrucción de la historia de la ciudad de Villa María” (lanzado por El Mensú Ediciones), a cargo de la docente e investigadora Milena Lucero en la Usina Cultural.
Ante un colmado hall de la antigua casona sobraliana, la magíster alumbró su producción bibliográfica que corresponde a su tesis final para su maestría, para la cual le demandó tres años de trabajo sistemático.
En diálogo con El Diario, Lucero señaló que frente al desafío de abordar la historia local a nivel global, decidió ahondar en la vida y la obra del destacado historiador, escritor y periodista nacido en Tío Pujio pero que desarrollara su trayectoria pública en nuestra ciudad.
“Calvo llegó a escribir 17 libros en 30 años aunque publicó 15 (dos se mantienen inéditos), además de aportar prólogos y capítulos en otros libros. Por otra parte, escribió cientos y cientos de suplementos políticos y de literatura en El Diario a la vuelta de la democracia. En realidad, luego de estar detenido durante la última dictadura cívico-militar, uno de los primeros lugares donde vuelve a la vida pública es en El Diario y en segundo lugar, vuelve a la docencia como así también retoma su escritura”, comentó la investigadora.
Un perfil de historia social
“Hasta fines de los 80 -subrayó- Calvo ya había escrito varios libros, pero todavía no era tan reconocido. Ya había publicado la ‘Memoria colectiva de Tío Pujio’, el ‘Plan de desarrollo…’ junto a Antonio Sobral, una ‘Breve historia del periodismo’, además de obras sobre la historia de Bell Ville, Córdoba y también esta ciudad. Pero llegaría la reconocida obra ‘Historia de Villa María y sus barrios’, donde traza un perfil de historia social que hasta el momento no se había abordado de esa manera. Para la época fue muy disruptivo, porque no había demasiados estudios locales al respecto y porque, hasta el momento, la historia se conocía por los grandes personajes y también por el rol del Estado y las dirigencias, pero él empieza a contar sobre las historias barriales y los vecinos. Ese es el verdadero legado que nos dejó Calvo, que la historia nos pertenece a todos con nuestras vivencias en lo cotidiano”.
Luego llegarían otros trabajos destacados, y en la misma línea investigativa, como “Historia popular de Villa María” en dos tomos o la “Historia de Villa María del recuerdo”, donde según Lucero avanza en “un análisis más sociológico que político”.
“Calvo fue uno de los historiadores más ordenados, sistemáticos y eruditos que han trabajado sobre la historia de esta ciudad y que también se involucraba en el pensamiento y en las acciones, expresando una posición crítica. En su época, llegó a pronunciar un acercamiento al pensamiento de Sarmiento en contra de la posición de Estrada como también plantear que detrás del periodismo se esconde una ideología, cuando todavía se creía en la neutralidad o objetividad de dicha práctica”.
En la presentación también participaron María Laura Gili, directora de la Usina y autora del prólogo del libro, quien destacó el aporte significativo de la flamante obra a la historiografía villamariense. En tanto, Ricardo Carballo, director del Inescer y autor del prefacio, aportó algunas experiencias personales con el recordado historiador y remarcó la condición de “foránea” de Lucero, dado que nació en Córdoba y residió en Santa Fe, lo que le posibilita “una mirada más distante de los acontecimientos”.
Por último, la responsable del trabajo -que adelantó que abordará los libros inéditos de Calvo en próximas investigaciones-, puntualizó que “en Villa María cada historiador ha dejado huella en lo suyo, como José Pedernera, Horacio Cabezas y Rubén Rüedi. Pero el aporte de Bernardino es insoslayable”.
