La destacada escritora Viviana Rivero cerró el Encuentro Regionales de Bibliotecas Populares
“Las vocaciones te persiguen y atrapan”
Ayer se realizó el Encuentro Regional de Bibliotecas Populares en la Medioteca Mariano Moreno con la participación de 30 instituciones bibliotecarias de los departamentos General San Martín, Unión y Marcos Juárez.
El evento, organizado por la Agencia Córdoba Cultura con adhesión del municipio, contó con la presencia del titular de la Federación de Bibliotecas Populares de la Provincia, Amalio Bertapello, la presidenta de la mencionada agencia, Nora Bedano y el intendente Martín Gill.
La propuesta había surgido luego del Festival de la Palabra que se realizara en la capital provincial en marzo, en el marco del Congreso Internacional de la Lengua Española.
En relación al encuentro, la funcionaria hizo referencia al programa de asesoría “Córdoba Lee” y puntualizó que algunos de los ejes abordado se desarrollarán en el Festival de la Palabra del próximo año, como así también de la Feria del Libro y el Conocimiento que tendrá lugar en la capital provincial en septiembre.
Leer autores de la provincia
El cierre de la jornada, abierta al público en general, estuvo a cargo de la reconocida escritora cordobesa Viviana Rivero.
Ante un hall colmado de la Medioteca, la autora más leída y solicitada en la biblioteca local en los últimos 5 años, habló de su docena de libros editados y de cómo inició su carrera literaria.
“Mi padre -rememoró- era escritor, escribía muy bien pero no pudo vivir de ello. Y en mi casa, mi madre había sellado un lema a sus hijos: ‘Hagan carreras normales que para loco está su padre’. Efectivamente, yo hice abogacía pero las vocaciones te persiguen y te atrapan en algún momento. Cuando mis chicos se hicieron más grandes encontré un momento para escribir. Llegaba del estudio y me metí a desarrollar su primera novela, ‘Secreto bien guardado’. Fui con mis manuscritos a la Feria del Libro de Buenos Aires y me acerqué a los editores de Planeta y Random House, los sellos más grandes. Ambos me rechazaron, ni siquiera quisieron quedarse con el texto. Al tiempo pude editarla en un sello de Córdoba y se agotó en 15 días. Las seis ediciones siguientes se agotaron también. Por ello, al final llegaron las propuestas de Planeta y Random; hasta uno me ofreció pasajes de avión para que viaje a Buenos Aires. La misma editora de Planeta que me había rechazado, con quien ahora trabajamos juntas, me dijo: ‘Córdoba es como un pequeño laboratorio. Lo que funciona allá, funciona en el país’”.
Antes de describir algunas de sus novelas icónicas, dijo: “Hay que leer autores de la provincia a la cual uno pertenece porque promueven a nuevos artistas ”.
