El sábado pasado - Pablo Cordero y “Cacho” Aiello iniciaron el cuarto ciclo “SiDis”

Una primera noche de lujo

En un Centro Favio totalmente colmado se realizó la primera velada de la propuesta organizada por Unimuv, Cultura y El Diario. Ambos artistas presentaron sus últimas producciones

Escribe: Juan Ramón Seia

Se trató de una noche singular, de largo aliento y superlativa desde varios puntos de vista.

La primera velada del cuarto ciclo de presentaciones de discos en vivo “SiDis” contó con la actuación de dos referentes indiscutibles de la música local, cuyas trayectorias trascienden holgadamente las fronteras de nuestra Villa.

Los compositores, cantantes y productores Enrique “Cacho” Aiello y Pablo Cordero coincidieron en la primera entrega de una propuesta organizada por Unimuv (la Unión de Músicos Villamarienses), la Subsecretaría de Cultura del municipio y El Diario, a sala totalmente colmada.

El inicio ilustró, en forma patente, la empatía transgeneracional que se vislumbra entre ambos artistas, quienes además vienen trabajando mancomunadamente desde hace tiempo (incluso, se adelantó que ambos están “craneando” una nueva placa de Pablo).

Aiello en guitarra y Cordero en acordeón ingresaron por los pasillos del auditorio del Centro Favio ejecutando la melodía de “Yo no soy del litoral” del ex-Ramires (incluido en el disco “Magos y poetas”) para luego refrendar “Fantasmas” del ex-“Escalera a la fama” (del disco “Vocabulario”).

 

Cordero menos solo

La noche, como decía, comprendió una serie de detalles distintivos que elevaron aún más la vara de la performance en general.

Pablo revisitó el disco “(no tan) Solo”, que había sido grabado en vivo bajo el formato de piano solo en la Usina Cultural en septiembre de 2017, con una banda compuesta por dos integrantes del staff de Soledad Pastorutti, a la sazón ‘coequipers’ de Cordero: Alejandro Rossi en guitarras y Lucas Miranda en bajo, junto al batero local Darío Vasconi. Pero también sumó a invitados especiales como el trompetista Fernando Hemadi y la destacada cantante cordobesa Euge Stuk, de “La Voz Argentina”, quien hizo las veces de Soledad en el tema “Ella y él” y se despidió con un tema propio, “Mañana”, de su inminente álbum. Pablo también convocó al escenario a otro cordobés y exintegrante de la primera edición de “La Voz”, José Luis Bartolilla. Aunque, a diferencia de los artistas anteriores, el joven cantante no sabía de antemano que se hallaría frente a la audiencia con micrófono en mano. Enterado que iba a asistir al concierto, Cordero preguntó si José se encontraba en la sala y le cedió el protagonismo para que recreara improvisadamente “Vocabulario”, tema que el oriundo de “la Docta” versionara en el disco “Uno & uno”.

El repertorio, que comenzó a piano solo con “Lidiar conmigo” (una de las páginas más personales de la placa), planeó por distintos estados, con temas dedicados a sus hijos, declaración de principios sobre la industria musical (“Contracorriente”) y una poderosa versión de “Milonga (cuando te vas)” de su primer álbum en los bises. El recital completo se lo dedicó a su excompañero del Rivadavia, el actor Andrés “Pela” Grivel y su mujer Vale Nievas, quienes se casaron sin aviso previo la misma noche en que él se ausentó por grabar el mentado disco en la Usina.

 

El “Vodevil” de Aiello

Aiello, a diferencia del antecesor, debía sortear la primera prueba de fuego de “Vodevil”, su quinto trabajo como solista lanzado apenas días atrás. Aprovechando la estética y concepto del teatro de variedades convocó al histriónico actor Pablo Barone Muñoz para que oficiara de maestro de ceremonias.

Tras su cómica intervención, “Cacho” y su banda salieron a escena detrás de máscaras inexpresivas para sumar simbolismo a “El autómata”, uno de los ejes temáticos de su placa, reflexivo sobre las nuevas tecnologías y la vigilancia virtual, que se completa con “Viviendo como espías”, una exquisita reversión con bronces de bandas sonoras a lo James Bond.

El listado de melodías mixturó temas novísimos (como las bellas “Sincronía” y “Postales de Kusturica”), con obras anteriores como “Botellas” (de “El show de la evolución”), la versión rockera de “Doña Ubenza” (de “magos y poetas”), y “Esquizofrenia”, rescatado del primer disco homónimo de Ramires, la banda con la cual Aiello llegaría a Norteamérica. Para tal fin contó con la voz de Gastón Pérez Rivera (de De la Rivera) quien fue uno de los invitados especiales de su set junto a Fausto Vercellino (de Madre Chicha), co-autor de la letra “Beleza”, introducida en “Vodevil”, donde el joven ‘frontman’ rapea rimas incendiarias.

Para quien viene haciendo el recuento del talento local desfilando en vivo entenderá el término “superlativo”, impreso en el encabezado de esta nota. Para añadir, “Cacho” armó su grupo con Lucas Rivera en teclados, Lisandro Gilla en bajo, Jorge Tacca en batería y Hemadi y Guille Bottero en vientos. Y controlando el audio nada menos que Luis López, el sonidista de Abel Pintos.

El sábado próximo: la segunda velada del ciclo se realizará el sábado próximo a las 21 en el Centro Cultural Favio (Sabattini 200), con el grupo Guadal y la solista Angela Parodi.

“La Cabulera” con Jaurena

El sábado se suspendió el concierto de la Orquesta Típica Cabulera en el Favio, por “inconvenientes en la gestión”. No obstante, el conjunto realizó una formación con el maestro invitado Pablo Jaurena. La velada se reprogramó para una fecha a confirmar en breve.

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