Reencuentro de exalumnos de la agrupación folclórica y de músicos invitados
Tras 25 años se reunieron los bailarines de El Tala que actuaron en Europa
En aquella ocasión la delegación de 33 personas se había presentado en festivales realizados en Alemania, Holanda, Polonia y UcraniaEl sábado 15 se llevó a cabo un encuentro más que especial en la sede de la Agrupación El Tala.
La entidad folclórica villamariense reunía a los alumnos, músicos y acompañantes que 25 años atrás habían partido hacia Europa para formar parte de su primera gira histórica por distintos festivales internacionales.
Convocados por la profesora y directora Ester Genaro, los otrora pequeños bailarines y artistas se vieron las caras nuevamente, algunos después de un cuarto de siglo.
En diálogo con El Diario, Genaro recordó cómo había surgido aquel recordado periplo. “Había nacido luego de un viaje que ya había hecho con 80 jóvenes de la Colonia Santa Rosa en los años 80. La misma organización que me había contactado en aquella ocasión me propuso volver años después con los integrantes de la reciente agrupación, El Tala.
Finalmente, en el año 1994 viajamos 33 personas, en su mayoría jovencitos, adolescentes en realidad, menores de edad, de quienes tenía las autorizaciones de sus padres y de quienes me hacía responsable. Además sumé a unos músicos que eran de Crespo, Entre Ríos, porque me gustaba mucho su forma de armonizar. También hice lo mismo con alumnos de danza de filiales ubicadas en pueblos cercanos. A todos les expliqué la situación y todos se entusiasmaron y animaron”, rememoró.
Por el Viejo Continente
“El recorrido, inicialmente, estaba previsto para concretarlo en 45 días, pero terminamos extendiéndolo hasta 65 días. Sucedió que un grupo de Buenos Aires desistió de participar de la gira por problemas de salud. Entonces, la organización que estaba a cargo de los festivales nos propone actuar en lugar de esa delegación. Por supuesto que dijimos que sí. Al final nos presentamos en Holanda, Polonia, Alemania y Ucrania actuando, en ocasiones, hasta cuatro veces por día: dos a la mañana y dos a la tarde. En un momento pedimos que nos dieran un día de descanso al medio porque no llegábamos”.
“De todos modos lo pasamos bárbaro, realmente. Se armó un grupo humano extraordinario. Compartimos escenarios con delegaciones de distintas partes y éramos la primera camada de argentinos haciendo esa gira tan extensa. En el día a día conocimos las realidades de cada país y apreciamos la hospitalidad de la gente. Nos han dejado dormir en casas particulares, en hoteles o en escuelas. A veces nos dejaban los autos a nuestra disposición por si teníamos que salir de urgencia. En Ucrania, por otro lado, estuvimos todo el tiempo vigilados por la Policía, desde que entramos a ese país hasta que salimos por su situación política (pocos años atrás se había declarado la independencia de la ex-Unión Soviética)”, rescató.
“Cuando volvíamos en el avión de regreso a Argentina, muchos de los chicos lloraban. Fue tal la conmoción que vinieron a preguntarnos de parte del piloto si había pasado algo y le comentamos que era porque se habían hecho amigos y creían que no se iban a ver más. Cuando llegamos a Villa María nos recibieron hasta los Bomberos”.
“Después llegamos a hacer otros viajes y a otros destinos, pero por esas circunstancias y por ser el primero de todos, resultó más que especial para nosotros”, añadió Genaro.
En cuanto a la velada de reencuentro, además de los pasajes de nostalgia acumulada, actuó el grupo Encuentro, integrado por aquellos músicos entrerrianos convocados para embarcarse hacia el Viejo Continente que luego terminaron armando la formación.
