Teatro Ciego traerá su primera obra infantil “Mi amiga la oscuridad”
A la función para público en general de Teatro Ciego el venidero 17 de junio, se agregó un espectáculo para niños denominado “Mi amiga la oscuridad”.
Como se anunció, el elenco porteño ofrecerá a las 20 en La Panadería la comedia “Fontanarrosa de cuento” y tres horas antes el show infantil.
“Somos una compañía de teatro -recordó el grupo- experta en contar historias en absoluta oscuridad. Cada obra es un mundo y una aventura en la que te invitamos a jugar más allá de los límites visuales. Una experiencia completamente inmersiva que despertará tu imaginación y desafiará tu realidad a través de los sentidos, movilizando cada parte de tu cuerpo”.
“Nuestro equipo se compone de personas con y sin discapacidad visual, profesionales con amplia experiencia en el manejo de grupos humanos en completa oscuridad. Trabajamos en igualdad de condiciones, una forma disruptiva de demostrar cómo es posible integrar un equipo, dando cuenta de que las capacidades muchas veces dependen del contexto y no de la persona”, se explicó.
“Mi amiga…” es la primera obra infantil de Teatro Ciego: Nescius y Positivín, dos simpáticos personajes, nos enseñarán que la oscuridad es una artista, nos permite imaginar las cosas más impensadas y vivir las aventuras más increíbles utilizando nuestros sentidos. La puesta está pensada para que niños desde los 4 años puedan ingresar por primera vez a una sala de Teatro Ciego, donde los invitaremos a jugar con su imaginación. La primera parte se desarrolla con luz y serán los propios chicos quienes llamarán a su amiga la oscuridad, utilizando sus “pulseritas de poder contra el miedo”.
La técnica Teatro Ciego surgió en Córdoba en 1991 cuando Ricardo Sued, inspirado en las técnicas de meditación en la oscuridad practicadas en los templos “zen” tibetanos, decide realizar una obra de teatro en total oscuridad. En el año 2001, Gerardo Bentatti, exmiembro de ese elenco convoca a José Menchaca para dirigir una nueva obra de teatro en la oscuridad. Este elenco es conformado en su mayoría por actores ciegos, miembros del grupo de teatro leído de la Biblioteca Argentina para Ciegos, por su habilidad para manejarse en un espacio sin luz. El deseo de fomentar la creación de nuevos espectáculos y el desarrollo pleno de la técnica produjo la necesidad de contar con un espacio propio. Bentatti y Martín Bondone deciden encarar el ambicioso proyecto de poner en funcionamiento el Centro Argentino de Teatro Ciego. Luego de mucho esfuerzo, el 4 de julio de 2008 abre sus puertas el primer Teatro Ciego del mundo, un espacio donde todos los espectáculos son presentados en la más absoluta oscuridad, buscando el desarrollo cooperativo e igualitario de sus miembros.
