'Nuestra propuesta no es de elite, sino que está abierta a todo el mundo”
martes, 9 de abril de 2019 · 00:00
Nueva temporada - Hoy a las 20.30 iniciará el 12º año del CineClub Universitario en la Medioteca
El primer ciclo temático abarcará “Películas habladas en francés”. Uno de los organizadores habló sobre los criterios de selección
Escribe: Juan Ramón Seia
Hoy a las 20.30 comienza el primer ciclo temático del CineClub Universitario en la Medioteca Municipal Mariano Moreno (Sabattini 40).
Desde esta noche y durante todos los martes del presente año se desarrollará esta propuesta, inscripta en su 12º temporada consecutiva, que cuenta con la co-organización de la propia entidad bibliotecaria y la carrera de Diseño de la UNVM y cuya entrada es libre y gratuita.
El ciclo inicial se abocará a “Películas habladas en francés”.
Hoy. “Joueuse (La jugadora)” de la directora francesa Caroline Bottaro (97 minutos, 2009).
El martes 16. “Toto le héros (Toto el héroe)” del director belga Jaco Van Dormael (91 minutos, 1991).
El martes 23. “La vie en rose (La vida en rosa)” del director francés Olivier Dakan (140 minutos, 2007).
Y el martes 30. “L'adversaire (El adversario)” de la directora francesa Nicole García (129 minutos, 2002).
Con público estable
“El criterio de selección siempre ha sido el mismo”, explicó a El Diario Maximiliano Lema, uno de los artífices de la iniciativa. El docente de la casa de altos estudios, junto a los estudiantes Agustín Bussolino y Agustín Iglesias y el profesor y creador de dicho espacio, Pedro Klimovsky, son los responsables de elegir filmes entre la variopinta producción cinematográfica mundial.
“A los ciclos los definimos o por el director, por el país, por el movimiento cinematográfico o, en ocasiones, por un criterio un tanto más arbitrario o tangencial como el primero de este año. Lo único que tenemos en claro es que el material sea de buena calidad”, subrayó.
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Maximiliano Lema es uno de los organizadores de?la iniciativa, que cuenta con entrada libre y gratuita[/caption]
-Tras 12 años, ¿no se les han agotado los criterios de agrupación de películas?
-No, porque hay tanto cine, tanto antiguo como nuevo, que siempre hay algo para armar. Por poner un ejemplo, el segundo ciclo de este año, que se realizará en mayo, exhibiremos cuatro filmes de Hitchcock que todavía no habíamos proyectado, a pesar de que ya habíamos hecho ciclos sobre ese director.
-¿Tienen en cuenta las sugerencias de los espectadores?
-Sí. En los próximos meses armaremos un ciclo con producciones de un director italiano contemporáneo y de Fellini, con una película de él, “La nave va”, que no la habíamos incluido en un ciclo del gran realizador y la gente nos criticó por eso.
-¿El CineClub tiene un público estable?
-Sí, aunque siempre se renueva, hay un público que se mantiene. Al principio del año la sala se llena y luego va decayendo, quedando un promedio de 20 a 30 personas. Entre ellas, Marta Meimber es una espectadora fiel (N. de la R.: años atrás también tuvo un reconocimiento especial del Espacio INCAA por ser una de las asistentes con más concurrencia a dicha sala).
-¿Y se trata de un público joven o más adulto es que asiste?
-Depende del ciclo. Supongo que cuando pasemos Hitchcock no irán tantos estudiantes, sino gente más grande.
-Volviendo a la finalidad de la propuesta, ¿intentan ofrecer un CineClub de culto o mientras más público haya mejor?
-Intentamos pasar películas que no sean del “mainstream” o súper conocidas porque no tendría sentido. Pero nuestra iniciativa no es de élite, sino para quien quiera ir a ver cine de distintas partes del mundo. Inclusive, este año vamos a realizar un ciclo de cine argentino y no sé si no ponemos “Gilda”. Como te decía, lo importante es que sea de buena calidad. Además, nuestros ciclos son abiertos y gratuitos, toda una posibilidad en estos tiempos donde la entrada al cine está elevada.
La trama de “La jugadora”
Narra la historia de Hélène (Sandrine Bonnaire), una mujer casada con una hija adolescente que trabaja como camarera en un hotel de un apacible pueblo en la bella isla de Córcega. Lleva una vida monótona que se ve alterada por el descubrimiento y atracción por el ajedrez, al observar a una pareja de enamorados jugar una partida en una de las habitaciones del hotel. No es el juego del ajedrez en sí mismo lo que la atrae, sino la complicidad y sensualidad que lo rodea.
Se produce en ella una verdadera metamorfosis que la hace perseguir como si de una obsesión se tratase esa nueva pasión por el ajedrez, pese a la incomprensión y rechazo de su familia.
Trabaja también en la casa del doctor Krüger (Kevin Kline), un americano retirado, avezado jugador de ajedrez y hombre de pocas palabras - una virtud de la película es la ausencia de parlamentos grandilocuentes- quien se convertirá en su profesor y mentor, y con el que compartirá y desarrollará clandestinamente esa obsesión por el ajedrez.
Si bien el juego de ajedrez se ha asociado en el cine muy a menudo con intrigas, esquizofrenias, astucia, especulación y asesinatos, es interesante cómo en ésta película se le da un enfoque diferente, como algo más pasional, como un juego de complicidad y seducción.
Maximiliano Lema es uno de los organizadores de?la iniciativa, que cuenta con entrada libre y gratuita[/caption]
-Tras 12 años, ¿no se les han agotado los criterios de agrupación de películas?
-No, porque hay tanto cine, tanto antiguo como nuevo, que siempre hay algo para armar. Por poner un ejemplo, el segundo ciclo de este año, que se realizará en mayo, exhibiremos cuatro filmes de Hitchcock que todavía no habíamos proyectado, a pesar de que ya habíamos hecho ciclos sobre ese director.
-¿Tienen en cuenta las sugerencias de los espectadores?
-Sí. En los próximos meses armaremos un ciclo con producciones de un director italiano contemporáneo y de Fellini, con una película de él, “La nave va”, que no la habíamos incluido en un ciclo del gran realizador y la gente nos criticó por eso.
-¿El CineClub tiene un público estable?
-Sí, aunque siempre se renueva, hay un público que se mantiene. Al principio del año la sala se llena y luego va decayendo, quedando un promedio de 20 a 30 personas. Entre ellas, Marta Meimber es una espectadora fiel (N. de la R.: años atrás también tuvo un reconocimiento especial del Espacio INCAA por ser una de las asistentes con más concurrencia a dicha sala).
-¿Y se trata de un público joven o más adulto es que asiste?
-Depende del ciclo. Supongo que cuando pasemos Hitchcock no irán tantos estudiantes, sino gente más grande.
-Volviendo a la finalidad de la propuesta, ¿intentan ofrecer un CineClub de culto o mientras más público haya mejor?
-Intentamos pasar películas que no sean del “mainstream” o súper conocidas porque no tendría sentido. Pero nuestra iniciativa no es de élite, sino para quien quiera ir a ver cine de distintas partes del mundo. Inclusive, este año vamos a realizar un ciclo de cine argentino y no sé si no ponemos “Gilda”. Como te decía, lo importante es que sea de buena calidad. Además, nuestros ciclos son abiertos y gratuitos, toda una posibilidad en estos tiempos donde la entrada al cine está elevada.
La trama de “La jugadora”
Narra la historia de Hélène (Sandrine Bonnaire), una mujer casada con una hija adolescente que trabaja como camarera en un hotel de un apacible pueblo en la bella isla de Córcega. Lleva una vida monótona que se ve alterada por el descubrimiento y atracción por el ajedrez, al observar a una pareja de enamorados jugar una partida en una de las habitaciones del hotel. No es el juego del ajedrez en sí mismo lo que la atrae, sino la complicidad y sensualidad que lo rodea.
Se produce en ella una verdadera metamorfosis que la hace perseguir como si de una obsesión se tratase esa nueva pasión por el ajedrez, pese a la incomprensión y rechazo de su familia.
Trabaja también en la casa del doctor Krüger (Kevin Kline), un americano retirado, avezado jugador de ajedrez y hombre de pocas palabras - una virtud de la película es la ausencia de parlamentos grandilocuentes- quien se convertirá en su profesor y mentor, y con el que compartirá y desarrollará clandestinamente esa obsesión por el ajedrez.
Si bien el juego de ajedrez se ha asociado en el cine muy a menudo con intrigas, esquizofrenias, astucia, especulación y asesinatos, es interesante cómo en ésta película se le da un enfoque diferente, como algo más pasional, como un juego de complicidad y seducción.