'La película es un baño de amor, de inocencia y de ternura”
domingo, 28 de abril de 2019 · 00:00
Entrevista - Gustavo Garzón habla de “Down para arriba”
El destacado actor y director comenta sobre su documental donde intervienen sus hijos mellizos. Hoy a las 18.30 se realizará una nueva función en el Espacio INCAA en el marco del Encuentro Nacional de Familias de Personas con Síndrome de Down
-¿En qué momento se te ocurrió hacer el documental? ¿Era un proyecto que lo venías rumiando hace bastante?
-Se me ocurrió hace cinco años atrás. Fue algo que pensé mientras estaba en un festival de cine en Jujuy, como que se encendió esa idea en la cabeza. Tiempo atrás había visto el trabajo en una clase del grupo de teatro que dirige Juan Laso con jóvenes con discapacidad intelectual y fue como si me dijera: “Podría hacer un documental con esto”. Me acuerdo que llamé a un director de cine amigo y le pregunté: “¿Te parece que haga una peli con ese laburo?”. “Sí, tenés que hacerlo, es necesario que lo hagas”, me respondió. Y, en ese sentido, soy bastante pragmático. Si decido hacer algo, lo hago.
-Aunque ya tenías experiencia como director, ¿te significó un esfuerzo extra o una responsabilidad mayor trabajar con un material donde eran protagonistas tus hijos?
-En realidad no se me ocurrió por mis hijos, eso vino después. Me había quedado impactado por el trabajo que hacía Juan con sus alumnos. Por supuesto que, tras quedar maravillado por lo que veía, se me removió toda mi propia historia y la de mi familia.
-¿Qué repercusiones del público tuvo hasta el momento el filme?
-La repercusión me sorprende día a día. Sinceramente no me esperaba que llegara tanto esta película. La hice porque tenía ganas de hacerla, pero no pensé que iba a tener un valor extra al exhibirla. Gracias a ella me siento una persona útil y muy halagado y emocionado después de cada función a la que puedo asistir. Es un baño de amor, de inocencia y de ternura lo que se vive con la película. Siento que estoy aportando algo útil y me llena de orgullo. Vos sabés que descreía del valor social del arte; antes hacía mi trabajo como placer personal y compartido. Pero realmente siento que ahora estoy haciendo un aporte, tal vez sin quererlo ni pretenderlo, a la visibilidad y acercamiento de la sociedad a las personas con síndrome de Down. Que ellas me lo valoren, al igual que sus padres, sus parientes o sus profesores, es muy importante para mí.
-¿La intención es seguir mostrándola en el interior del país y en algunos festivales extranjeros?
-Hasta ahora ha participado en Valladolid y en Piriápolis. Y la idea es seguir recorriendo Argentina. A veces voy yo y con mis mellizos, a quienes les encanta presentar la película. Es un momento muy festivo para ellos y para los presentes.
“Volver a Boedo”
En tanto, a las 21.30 se exhibirá el documental “Volver a Boedo” (2018), de Sergio Criscolo. Aborda la lucha del Club San Lorenzo de Almagro por volver al barrio de Boedo, casi 40 años después de haber sido expulsado de allí por negocios inmobiliarios de la última dictadura militar, que generó masivas movilizaciones populares.