El Bocha Houriet anticipó el show que brindará el martes con “el Negro” Videla en el Sobral
Anécdotas relatadas al ritmo del cuarteto
El periodista deportivo nacido en la ciudad recreará “Amigos mundiales” junto al referente del cuartetoEl relator deportivo Carlos “el Bocha” Houriet y el legendario cuartetero Angel “El Negro” Videla arribarán el martes próximo a nuestra ciudad para plasmar su espectáculo de historias, anécdotas y música titulado “Amigos mundiales”, en el auditorio Sobral (Mitre 130).
Ayer, a modo de anticipo, el locutor nacido en Villa María y radicado desde hace 30 años en la localidad de Berrotarán, brindó una conferencia de prensa ante los medios locales en el Concejo Deliberante junto a representantes legislativos (el presidente del ente Carlos De Falco, la presidenta del bloque oficialista Verónica Vivó y el vicepresidente Julio Oyola).
“No es un show. Es más parecido a una estafa”, deslizó en tono deliberadamente jocoso. La propuesta, que abreva en la idiosincrasia cordobesa desde las ópticas del fútbol y de la música, apunta a “conocer de cerca a uno de los mitos del cuarteto cordobés”, acotó Houriet. “Tiene más de 40 años de trayectoria con miles de anécdotas para contar. También tengo las mías. Lo interesante, sobre todo para los pibes, es poder hablar acerca de los comienzos de cada uno, cuando no era todo color de rosas”, remarcó.
Sobre Villa María mencionó: “Uno no deja de leer las noticias de tu ciudad, de Alumni o de seguir de cerca lo que pasa con tus amigos de siempre. Me he criado en Entre Ríos y bulevar Alvear y a toda mi barra la conozco de ese lugar. Me siento también hijo de Berrotarán pero indudablemente soy de aquí”.
Días atrás, Houriet fue invitado como egresado a un acto de promoción de la Escuela de Trabajo y donde ofreció un discurso que fue rápidamente viralizado en las redes. “En ese momento conté una anécdota que me marcó bastante. Mi familia la estaba pasando mal y yo tenía solo un vaquero que lo usaba para todo. El preceptor me había dicho que si no venía con pantalón gris y mameluco a la tarde no entraba más. Eran tiempos estrictos de dictadura. Cuando fui a hablar con el director Carrizo me dijo: ‘Usted venga igual. Y si no, nos van a tener que echar a los dos’. Al tiempo del acto, me encontré con el hijo de Carrizo que estaba muy emocionado y me abrazó un largo rato”.
“Ninguno de los dos sabe qué va a decir el otro”
“Al ‘Negro’ lo conozco desde que conducía un programa de TV en Berrotarán llamado ‘Fuera de foco’. Era un programa solidario donde conseguíamos cosas a la gente y metíamos música en vivo. Lo hacíamos en el living de la casa del dueño del cable. Un día conseguí el número del ‘Negro’, lo llamé y hasta le ofrecí pagarle la nafta. Vino, no quiso recibirme nada de plata y la pasamos genial; como que tuvimos química desde ahí. Un par de años atrás, se le ocurrió hacer una charla con público en el bodegón La Mundial de Córdoba, donde nos juntamos con una barra bohemia de poetas, periodistas y artistas. Allí me invitó a subir y a hacer como una entrevista en vivo. Gustó como salió, así que la repetimos ahí y en otras localidades. En cada presentación ninguno de los dos sabe qué va a decir el otro. Nos vamos guiando según cómo salgan las historias”, añadió.
En el espectáculo también se sumará Bruna Monte, una destacada solista folclórica que además es pareja de Videla.
Brizuela y los relatos de pueblo
“A Víctor Brizuela (una leyenda cordobesa del periodismo deportivo), lo conocí cuando yo ya relataba en Radio Río Cuarto. En ese entonces, tenía un oyente que me llamaba imitando a locutores famosos. Cuando me llamó Brizuela pensé que era él y le dije: ‘¿Así que es Brizuela? Yo soy el rey de España’ (risas). Luego de aclarada la equivocación, me pide para probarme un viernes en el partido de Racing de Córdoba y Douglas Haig de Pergamino. Yo le dije: ‘Mire que le he mandado casetes para que me escuche’. El contestó: ‘Yo no los escuché pero hay muchos relatores de casetes que cuando están al lado mío no relatan más’. Haberme criado en la calle me dio herramientas para que eso no me intimidara. Al día del partido me llevé una virgencita en el bolsillo. Atento al juego, escucho que una bomba de estruendo desconcentra a todos menos a un jugador que termina haciendo el gol. El único que lo vio fui yo. Ahí, Brizuela levanta su pulgar como aprobándome. Para un creyente como yo fue como una cosa milagrosa Muchos me preguntan si es difícil relatar un Boca-River o un partido de Argentina. Yo les digo que ahora te dan toda la información, tenés aire acondicionado detrás y te traen café. Lo difícil era relatar en los pueblos, tirando y desenrollando 400 metros de cable y pidiendo el teléfono a una vecina para transmitir”, concluyó.
