El baterista Ramiro Soler es artista callejero y profesional
De la Peatonal a las bandas locales
Tal vez hayas percibido el rumor de una batería metros antes de llegar al centro. Como si fuera el ritmo constante de una música electrónica pero con el pulso reconocible de una percusión orgánica.
A mitad del área Peatonal se devela el misterio: es el músico Ramiro Soler que atrae las miradas de los transeúntes mientras golpea objetos cotidianos a fin de esgrimir una melodía.
El joven artista, proveniente de San Juan, hace cuatro años y medio que se radicó en nuestra ciudad para empaparse de la escena musical. “Me vine por la movida que hay acá. Algunos me preguntan si vine a estudiar en la Universidad Nacional pero no. Yo ya había estudiado en mi provincia y continúo perfeccionándome pero como autodidacta”, agregó a El Diario.
Ramiro, de 26 años, no solo oficia de músico callejero sino que además forma parte de una diversidad de proyectos artísticos locales, como: La Cucusa, Mentales Cebras, Sinergia (Pabloncho Moreno y Simón Pérez), Afro Iná y las formaciones acompañantes de Matías Pérez y Araceli Bonfigli. Asimismo, alumbra sus propias creaciones con el alias de “The Wailer”.
“Tocar con cualquier objeto”
“Un día me vine al centro a tocar sin saber qué iba a pasar. Estaba en casa, al vicio y sin plata y quise probar. Pero también quise brindar un mensaje: que se puede hacer música con cualquier cosa, con objetos caseras reutilizados como una pava, jarritos, lámpara, una plancha o una paellera. Lo que tenés que hacer es armar un patrón de ritmo y empezar e improvisar”, contó. Sí me inspiro cuando se acerca gente. A veces se quedan viendo entre 20 a 30 personas. Es lo que me gusta hacer”.
De esta manera, Ramiro se inscribió en el panorama pintoresco del casco céntrico junto a otro artista callejero, el histórico Rodolfo “Palito” Peralta.
