Darío Baggini - Lanzó su libro “El arte de la defensa penal”

“Un abogado que no estudia es menos abogado cada día”

El bellvillense, que tomó relevancia cuando asistió a la familia de Lian Flores en Ballesteros Sud, lanzó su propio título
domingo, 6 de septiembre de 2026 · 08:40

El abogado bellvillense Darío Baggini lanzó, durante los últimos días, su libro “El arte de la defensa penal”.

Según su adelanto, “El arte de la defensa penal” trata sobre la realidad. Esa que te golpea la cara cuando entrás a una comisaría de madrugada, o cuando tenés que explicarle a una madre que su hijo no duerme en casa.

“Escrito desde la trinchera y la experiencia real, este manual desmantela los mitos del litigio y entrega un plan de supervivencia para el abogado penalista moderno”, dice la sinopsis.

Baggini dialogó con laRadio 90.1 y fue consultado sobre lo referido a tal lanzamiento:

- ¿De qué va el libro?

- No es un libro académico. No es un libro que tenga jurisprudencia, ni doctrina, ni citas, ni autores. Es un libro precisamente que nació como consecuencia de ver - cuando tomo una defensa ya elevada a la Cámara del Crimen o algún chico ya condenado-  que suelen evidenciarse ciertos errores que vienen arrastrándose desde la investigación penal.

Y es precisamente porque las universidades te enseñan mucha dogmática penal, mucha interpretación de la ley y demás, pero poco enseñan de la aplicación del derecho del día a día; desde cobrar honorarios a manejar la estrategia de qué es lo que va a jugar el Estado a través de sus fiscales, sus jueces. Eso (es algo que) poco se enseña en las universidades y el prueba y error en la calle se paga carísimo, principalmente en el derecho penal, que se paga con años de cárcel. Consecuencia de eso fue que, luego de  más de 15 años de caminar la calle, decidí escribir esto, que es algo breve porque no llega a las 130 páginas, pero son cosas extremadamente puntuales de qué es lo que debe hacer un abogado para hacer una defensa técnica y efectiva.

-¿Cómo ves la profesión? ¿Hay capacitación en el discurso sostenido en la persuasión o argumentación?

- Como decía Eduardo Couture (abogado y profesor uruguayo): “El abogado que no estudia es menos abogado todos los días”. Esta es una carrera que te lleva a que tengas que estudiar todos los días de tu vida. Pero bueno, la estrategia no se estudia, se vive.

Y con respecto a la persuasión, bueno, el libro tiene un poquito de todo, incluso toco un poco de neurobiología. Hay muchos libros de litigación de persuasión que te llevan a cómo encarar, por ejemplo, un juicio por jurados. No es lo mismo estar al frente de tribunales técnicos, en donde podés hacer ciertos planteos con palabras difíciles, a estar al frente de 12 personas en donde les tengas que hablar para que todo el mundo -o sea, ese pueblo que está juzgando- y que entienda lo que estás diciendo y que, a su vez, no te tomen como que los estás chicaneando o que los estás convenciendo porque sí.

Entonces, bueno, lo que es la persuasión juega un papel clave. Incluso hay que practicarlo; no es cuestión de entrar en un juicio, levantar la mano y plantear una incidencia, sino que muchas veces se practica aún frente del espejo, aún enfrente de un colega en el estudio.

- ¿Qué es la neurobiología?

- Cuando entraba a juicios complejos o eventualmente ante notas televisivas y demás, siempre notaba esa sensación de que se te cierra el pecho, de que se te entrecorta la respiración. Entonces me puse a investigarlo y eso en neurobiología se llama “secuestro amigdalino”. Nosotros desde hace millones de años atrás percibíamos lo que ocurría en la naturaleza y el cerebro lo interpretaba como que estábamos en peligro. Entonces tenías dos caminos: la lucha o la huida.

Eso, hoy en día, al estar inundados de información a través del celular y demás, el cerebro no ha evolucionado con respecto a esa época. Entonces nos pasa exactamente lo mismo cuando nos enfrentamos a un jurado o cuando nos enfrentamos con una nota televisiva en donde no va a ser editada. El cerebro también lo interpreta como que estamos en peligro y lo que hace es anular el córtex prefrontal y se activa la amígdala. Por lo cual dejamos de pensar, y es por eso que tenemos esa respiración entrecortada, ese nudo en el estómago, porque toda la sangre se va a la extremidad de las piernas porque necesitás correr o pelear y no pensar.

Entonces, si no encontramos algunas técnicas para hackear ese secuestro amigdalino, somos menos abogados en ese momento. Es por eso que hay un capítulo específico de eso con algunas técnicas claves de respiración y demás, como para tratar de sortear ese momento.

- Hay un capítulo que se llama “El Fiat 600 y el Lamborghini Rosa” ¿Me podés contar de qué habla?

- Eso es un caso pasado que hoy está en casación. Se trató de un femicidio, pero habla un poco de lo que es la neurociencia aplicada al testimonio. Hay dos ejemplos. Uno es ese, que en pleno juicio un testigo dijo que había visto un auto a tal hora, que pasó a exceso de velocidad, que tenía tales características. Entonces yo en los alegatos dije, consultando en ese momento a Rodrigo Quian Quiroga, que escribió un libro de neurociencia sobre Funes el memorioso (de Jorge Luis Borges), o Mariano Sigman, (que escribió mucho de neurociencia) que si tal evento no te causa realmente una impresión o te llama la atención, vos no tenés por qué acordarte.

Entonces yo le dije en los alegatos que, salvo que hubiese pasado un Lamborghini rosa persiguiendo un chancho amarillo, no podría ese testigo haberse acordado de las características de ese auto a esa hora, ese día, que no llamaba la atención porque era un Fiat Uno rojo común y corriente.

Y otro ejemplo que va de la mano con ese fue cuando nos tocó intervenir en la desaparición de Lian (en Ballesteros), en donde un martes asumimos el patrocinio de esa familia y todos los medios nacionales bombardeaban al padre porque no recordaba qué ropa tenía Lian cuando desapareció. Entonces yo le decía a la prensa que yo el sábado previo había jugado al golf con mi hijo y yo no sabía qué ropa tenía puesta.

Entonces va de la mano con eso, y es neurociencia aplicada al derecho. Hoy en día eso no se enseña en las universidades. Los jueces interpretan y valoran un testimonio con respecto a si la persona se puso nerviosa, o si lloró, o si estaba acurrucada en la silla; pero poco énfasis se hace en el relato propiamente dicho. Son cuestiones novedosas que es interesante que todo el mundo las pueda conocer y que estén al alcance de todos, principalmente de los jóvenes abogados.

El libro puede conseguirse en Amazon o en Tienda Nube.

 

Perfil

Darío Baggini es abogado penalista en ejercicio activo, socio en B & P – Abogados de la ciudad de Bell Ville, provincia de Córdoba, Argentina. Matrícula Provincial 1-44101, Matrícula Federal T504 F990, maestrando en derecho procesal penal; especialista en compliance; sistema de gestión de riesgos; especialista en derecho empresario.

Con una visión pragmática y combativa del derecho, se especializa en estrategias de litigación compleja y defensa técnica de alto perfil. Este manual no es una recopilación de lecturas: condensa lo que funciona y lo que fracasa en el litigio diario de Tribunales.