Eduardo Elía presentó “Las Nubes”

“Aprendimos de los discos que hemos escuchado”

Con una novela de Juan José Saer como inspiración, el prestigioso pianista lanzó una obra que recorre climas, valga la redundancia
domingo, 12 de julio de 2026 · 11:57

Con “Las nubes”, el pianista y jazzista local, Eduardo Elia, presentó nuevo material. Una obra que se “espeja” en una novela de Saer.

 

-¿Cómo se reunió la obra para “Las Nubes”? ¿En qué momento se fortaleció la idea de un disco?

-Al igual que en discos anteriores, el proceso comienza con la composición de las obras. Una vez que están listas, se ensayan con los músicos. Lo que hacemos es tocar esa música en vivo hasta que siento que la hemos internalizado y está madura, y luego ir a grabar.

Si la grabación me deja satisfecho, la idea es publicar el disco  y reflejar así un momento de mi carrera, como una especie de foto que refleja el momento que estoy transitando musicalmente.

 

-La impronta es el jazz, pero ¿hay algo argentino en el medio?

-Yo veo al jazz como una forma de abordar cualquier tipo de música, una forma de tocar, una forma de interpretar, una forma de componer. Entonces, si hay alguna influencia o alguna impronta, es personal; quiero decir que lo que se escucha atrás de lo que yo escribo o toco es un conjunto de cosas que he ido escuchando a lo largo de mi vida, que me han gustado y que me han influenciado.

 

-El desconocedor siente que tal vez no existen reglas explícitas en el jazz. ¿Cómo es poner en orden las notas y no dejar de más ni de menos?

-En el jazz hay reglas explícitas, hay códigos que están dictados por la tradición. Lo que hacemos, básicamente, cuando tocamos juntos, es tener en cuenta cuestiones que son muy tradicionales de esta música y que todos conocemos.

El repertorio, por ejemplo: podemos tocar una canción por primera vez con músicos con los que no nos conocemos porque todos sabemos la canción. Ese es uno de los secretos de la improvisación entre los músicos de jazz. La otra es cómo va desarrollándose esa canción a medida que se va tocando; entonces, sabemos qué hacer en cada momento porque aprendimos de los discos que hemos escuchado y de lo que han hecho nuestros predecesores en el jazz.

 

-¿A qué responde la extensión de “La tormenta”? Referido a la cantidad de tiempo y la estética de la pieza. ¿El caos sonoro respondió a un orden según tu criterio?

-Bueno, este disco se llama “Las nubes” porque está dedicado a una novela del escritor Juan José Saer, que habla del viaje de un psiquiatra que en el año 1800 lleva a un grupo de pacientes psiquiátricos desde Santa Fe hasta Buenos Aires.

Se me ocurrió usar esa novela como inspiración para escribir una suite, que es una obra con varias partes. En este caso, la tormenta es una de esas partes, y la idea fue que el solo de batería (una característica habitual en el jazz) represente la previa de la tormenta, los truenos, los relámpagos.

 

-En algunas piezas que tienen más subrayado el tempo que en otras, ¿era necesario o era parte de la textura musical?

-Bueno, una de las cuestiones que me interesa explorar es el uso del tiempo. El tiempo en la música se puede usar de distintas maneras. Hay veces que hay un pulso constante, y hay veces que hay otra manera de expresar el tiempo mientras transcurre la música. Esa es la diferencia que vos escuchás entre algunos temas y otros.

 

-¿A quiénes más hace falta nombrar en este disco? Sean músicos, arregladores, personas que estuvieron cerca del proceso creativo.

-Bueno, en el disco están, en contrabajo, Cristian Andrada; en batería, Luis Barzola, yo compuse la música y toco el piano. La grabación estuvo a cargo de Álvaro Montedoro, que también hizo la mezcla y el máster del disco. La afinación del piano estuvo a cargo de Miguel Puch, y el disco se editó por el sello Club del disco Europa, que es un sello que estuvo en Argentina y ahora está estableciendo su sede en España.

 

-¿A qué corresponde la elección de cada nombre? Obviando “La tormenta” y “La templanza”, que se sobreentienden.

-Bueno, por un lado, en lo que respecta a la “Suite Las nubes”, la idea fue ponerle un nombre que tenga relación con la historia de la novela de Juan José Ser. Entonces, “Preparativos”, “La travesía”, “La tormenta” y “Las tres acacias” son las cuatro partes de la suite y habla del viaje que la novela narra.

Los demás nombres tienen que ver también con algunas asociaciones con cosas que leo, algunas con esta misma novela y otras que me pasan o que sentí que se relacionaban con esta música que estaba escribiendo.

 

-¿Te sentís representado por el material? ¿Llegaste al puerto imaginado cuando iniciaste el viaje?

-Sí, me siento muy representado por el resultado de cómo quedaron las composiciones. Hay que decir que cuando uno escribe una música se imagina cómo va a terminar sonando, pero hay un porcentaje muy alto en el resultado que está dado por lo que aportan los demás músicos. Y eso a mí me gusta mucho. Me gusta mucho sorprenderme con lo que se les ocurrió a mis compañeros para aportarle a la música que yo escribí. Y en este caso estoy muy agradecido y orgulloso del resultado.