Algunos hombres de la dictadura a nivel municipal
Después del golpe de Estado, muchos amantes del poder se acercaron y apoyaron, de manera decidida, ese gobierno que tanto daño hizo al país y a sus ciudadanos. En el breve espacio de esta nota, recuerdo algunos de los nombres más destacados durante el gobierno de la dictadura en Villa MaríaLo municipal en la dictadura
La importancia de lo municipal dentro del plan político de la dictadura estuvo dada por considerarlo una herramienta de control territorial y de la población a nivel local. Lo municipal también tuvo interés, para el gobierno dictatorial, por ser un espacio en el cual podían realizar ensayos y experimentación acerca de formas de participación ciudadana acotada. Recordemos que, desde el pomposo nombre que los dictadores pusieron a su gobierno, “Proceso de Reorganización Nacional”, enunciaron lo que fue uno de sus principales objetivos: una modificación profunda de la sociedad argentina que, incluiría, la renovación de la dirigencia política y, de ser posible, la desaparición de los partidos políticos populares.
Fue en lo municipal donde promovieron la participación que llamaron “despolitizada”, lo que en la práctica significaba alejada de las grandes corrientes políticas populares.
Mediante ese tipo de participación pretendían descubrir lo que dieron en llamar los “dirigentes naturales” que eran quienes simpatizaban o directamente se sumaban a las acciones del gobierno dictatorial. Algunos de ellos participaban en entidades locales sosteniendo “en política no me meto” o diciendo que eran “apolíticos”, definiciones que aún suelen usarse para no decir que rechazan las corrientes políticas populares y adhieren al ideario que defendía la dictadura desaparecedora de personas.
Algunos nombres del poder local
Cuando se estudia la dictadura, resulta evidente que no hubiera podido sostenerse sin sus redes locales de poder, sin que algunos asumieran los cargos que les ofrecían o, directamente, fueran parte de las experiencias de participación acotada que proponía la propia dictadura y que de manera mentirosa, llamaban “apolítica”.
El país, en relación a la influencia para puestos políticos, fue dividido entre las tres fuerzas, la mitad, fue dominio del Ejército, un cuarto para la Armada y otro para la Fuerza Aérea. En los gobiernos provinciales se privilegió la presencia militar, aunque en las segundas y terceras líneas aparecen civiles (incluso algunos civiles villamarienses fueron parte del gobierno dictatorial en la provincia). En el caso de los municipios, luego de la intervención inicial, generalmente se pusieron civiles colaboracionistas.
En Villa María, la dictadura designó a las siguientes personas para que usurparan el cargo de intendente de la ciudad:
José Luis Cayetano Torres: Mayor del Ejército que el 24 de marzo de 1976 ingresó, empuñando una pistola, al despacho del intendente municipal Carlos Pizzorno para destituirlo. Torres fue puesto al frente de la administración del Estado local, en calidad de interventor y comisionado municipal. Fue subdirector de la Fábrica Militar.
Adolfo Jaca: la dictadura desaparecedora de personas lo nombró Comisionado municipal desde el 28 de septiembre de 1976 y se mantuvo en ese cargo hasta el 25 de septiembre de 1980.
Enrique Quevedo Paiva: asumió como Comisionado, representando la dictadura en el municipio, el 26 de septiembre de 1980, hasta el 14 de junio de 1981 cuando dejó el cargo.
Silvio Mandrile: usurpó la Intendencia municipal desde el 15 de junio de 1981, hasta el 23 de agosto de 1983. Había sido vocal en Vialidad provincial.
César Guzmán: representó la dictadura a nivel local, como Comisionado municipal, desde el 26 de agosto de 1983, hasta el 11 de diciembre de 1983.
Funcionarios municipales destacados
René Alberto Rodríguez: habiendo sido funcionario del gobierno encabezado por Pizzorno, durante un tiempo continuó bajo la dictadura y, entre otros documentos, firmó, como secretario de Gobierno, tanto la Ordenanza 1.952 que derogó el escalafón y el encasillamiento municipal, como el Decreto 29 “A”, fechado el 8 de abril de 1976, que prohibió “la actividad gremial sin excepción alguna” dentro del municipio.
Daniel Pedraza: ejerció como secretario de Gobierno del gobierno local impuesto por la dictadura. En numerosas normas legales locales figura su firma. Ese cargo también fue ocupado por Roberto Domingo Oliva.
Pilar Monesterolo: fue secretario de gobierno, por largos años, y tuvo a su cargo mucho del diseño del accionar del poder municipal dictatorial. Incluso, en 1981, puso en práctica proyectos como el de seis grupos de trabajo que dependían de la Dirección de Cultura, entonces ejercida por Olga Dominici. En estos grupos participaron activamente numerosos actores de la cultura local. Monesterolo, destacado funcionario dentro de la dictadura, luego tuvo importante desempeño en cargos de gobierno en democracia y participó de la redacción de la Carta Orgánica Municipal.
Vecinalistas
No fueron pocos los vecinalistas, muchos de ellos autodenominados “apolíticos”, que apoyaron públicamente a comisionados de la dictadura. Tenemos el caso de aquellos nombres que aparecieron brindando su apoyo a Quevedo Paiva. Se trata de los vecinalistas Oscar Martín Ochoa, Marco Altamirano, Arsenio Pérez, Juan Alda entre muchos otros.
Autoridades Militares
Mario Norberto Fornari: director de la Fábrica Militar en el momento del golpe, cargo que ejerció hasta 1979. En oportunidad de despedirse de la ciudad, tanto Fornari como José Cayetano Torres, fueron agasajados mediante un ágape organizado por el Centro Comercial e Industrial, la Sociedad Rural y otras instituciones de la ciudad. Hasta la Dirección Municipal de Cultura, creada ese año, le dirigió una nota diciendo que fue un “celoso guardián de los valores morales de la ciudad y alrededores”.
Carlos Antonio Castagna: asumió como director de la Fábrica Militar el 24 de diciembre de 1979. En el acto de asunción a este cargo se leyó la Resolución 450 del Comando en Jefe del Ejército que lo nombraba, también al frente del área militar. En la ocasión concurrieron representantes de diversas instituciones civiles de la ciudad.
Héctor Manuel García: en diciembre de 1979 remplazó a José Cayetano Torres en el cargo de subdirector de la Fábrica Militar.
Este breve listado de autoridades durante la dictadura es incompleto, pero valga para recordar que ese período nefasto de la historia contó con muchos colaboradores civiles. A algunos de ellos no les gusta recordar que estuvieron en esa posición, pero tampoco manifiestan públicamente algún arrepentimiento de haber sido parte o apoyado la dictadura.
