Villa María, visita de Marcelo Torcuato de Alvear

domingo, 4 de octubre de 2026 · 09:11

“Una multitud saludó a Alvear en Villa María” tituló un diario capitalino el 22 de octubre de 1935. El medio de prensa cordobés se refiere a la llegada a esta ciudad del expresidente Marcelo Torcuato de  Alvear, quien ocupó la titularidad del Poder Ejecutivo Nacional entre el 12 de octubre de 1922 y el 12 del mismo mes en 1928

Sabattini liderando un radicalismo popular y antifascista

El político radical realizaba una extensa gira por la provincia apoyando las candidaturas de los hombres de su partido, que incluía la de Amadeo Sabattini a la Gobernación. Aquella lucha electoral entre la Unión Cívica Radical y los conservadores del Partido Demócrata adquirió ribetes muy duros. Existieron, en diferentes puntos de la geografía provincial,  ataques a sedes partidarias del radicalismo, incluso con muertos.

Luego del golpe de Estado de 1930, mediante el cual se derrocó  al presidente Hipólito Yrigoyen, el conservadurismo no tuvo miramiento alguno a la hora de aplicar fraude en las contiendas electorales que se fueron habilitando. A nivel nacional, el radicalismo, como protesta contra las trampas electorales, eligió el camino de la abstención. Es decir la no concurrencia a los comicios negándose a convalidar el fraude que el conservadurismo usaba como herramienta para mantenerse en el poder. 

A inicios del año 35, el partido levantó esa medida y Córdoba innovó, pues en esta provincia, por primera vez, un partido implementó el voto directo de sus afiliados para elegir candidatos. Así surgió la fórmula encabezada por Amadeo Sabattini, vecino de Villa María que representaba el ala yrigoyenista del radicalismo de entonces. El villamariense lideraba una posición política reformista, con fuerte contenido social, antifascista, que mereció el apoyo del Partido Comunista cordobés. Para los villamarienses este es un dato importante, pues facilita entender una categoría usada en la justificación de la intervención que se realizó a la Biblioteca Rivadavia y sus anexos en el año 1952. En esa intervención a “la escuela de Sobral” se acusaba, a las autoridades y profesores, de ser “radicales comunizantes”.

 

Enfrentar el fraude que se hacía con la Patria como excusa

La campaña electoral de 1935 fue, como dije, muy dura. Cuando se contaron los votos del acto electoral del 3 de noviembre, los resultados fueron parejos. Por las viejas prácticas de fraudes del oficialismo, ejercidas con el uso de la policía, en diferentes lugares de la provincia, tuvieron que ser anuladas varias mesas electorales del interior. Por ello, el Tribunal Electoral convocó a elecciones complementarias para el 17 de noviembre. En esta fecha, en la localidad de Plaza de Mercedes, departamento Río Primero, se produjo uno de los acontecimientos de mayor violencia en esa campaña.

Hasta el lugar había viajado un grupo de radicales para custodiar las urnas. Los conservadores veían la posibilidad concreta de que su candidato a gobernador, José Aguirre Cámara, del Partido Demócrata, perdiera, y no estaban listos para aceptar ese resultado. Defendiendo las transparencias del comicio, los radicales tuvieron que enfrentar a un grupo de policías y dirigentes conservadores. El encontronazo fue, literalmente, un tiroteo sangriento en el cual ocho personas perdieron la vida. Por un lado, cayeron muertos siete agentes policiales; y, corriendo la misma y lamentable suerte, el dirigente radical Carnero Agobar Anglada. Este fue el clima de aquellas elecciones en Córdoba, que era la “excepción democrática” en un país donde la práctica habitual era la trampa en lo electoral la cual definían como “fraude patriótico”. Los dirigentes conservadores del país, incluso el radicalismo antipersonalista (opuesto al yrigoyenismo) sostenían que burlaban la voluntad de las mayorías para salvar la Patria, pues, según ellos, el pueblo no estaba preparado para votar correctamente. Por eso, cuando la patria aparece en algunos discursos hay que ver si acaso no la están usando como escaparate para atraer votantes y, a la vez, esconder inmundicias.

 

Villa María tenía abierta la contienda electoral

La llegada de Alvear a Villa María fue posterior a la visita que realizara el candidato del Partido Demócrata, Aguirre Cámara, durante la primera quincena de ese mes de octubre. Los conservadores estaban convencidos de que sería el próximo gobernador.

El 11 de ese mismo mes, el intendente Eugenio Parajón Ortiz había convocado a elecciones municipales para el 17 de noviembre, fecha que terminó coincidiendo con las ya referidas elecciones complementarias a nivel provincial. Parajón Ortiz había llegado a la intendencia, en 1932, desobedeciendo la abstención fijada por la Unión Cívica Radical. Por ello, se fue de ese partido.

Los radicales estaban muy movilizados y también favorecían la participación femenina. Por esos días, en Villa María se había constituido el Comité Femenino Radical, que tendría a su cargo “la concentración femenina para el día de la visita” de Alvear.

 

De acto en acto

El periodista del diario Córdoba, enviado especial a Villa María, escribió: “… El acto  de San Francisco superó en mucho los cálculos más optimistas, dejando la sensación de que difícilmente pudiera  ser superado en Villa María. Pero ocurre que se va de sorpresa en sorpresa. La reunión realizada en Quebracho Herrado fue muy superior  a lo que correspondía a la colonia. Sí, parecía que se hubieran dado cita en la estación todos los agricultores de ella. Otro tanto ocurrió en  Colonia Prosperidad. Mas la asamblea de Laspiur se presentó superando a todas las realizadas en poblaciones de igual importancia. Aquí el pueblo parecía haberse dado cita “para dejar bien” a su candidato, el Dr. Alejandro Gallardo. Si hasta en Las Varas, que es un pueblito de  escasa importancia, era notable la cantidad de público que se había dado cita para saludar a los candidatos y a la delegación del Comité Nacional”. Según el mismo cronista, el acto en Las Varillas fue con mayor concurrencia y sorprendió la muchedumbre en Pozo del Molle. 

El tren que conducía a Alvear y a los candidatos radicales continuó avanzando, arribando a Villa María el martes 21 de octubre a las 20.30 hs. En la estación del  Ferrocarril Belgrano, donde actualmente se encuentra el Parque Pereira y Domínguez. El cronista del Córdoba señala que, a la llegada del tren, el lugar “… ofrecía  un espectáculo impresionante. Millares de personas  se apiñaban en el andén, en las playas y el racimo humano se extendía por árboles, galpones y vagones. En las calles próximas se notaba el estacionamiento de decenas de automóviles, camiones, chatas colonas,  sulkys, caballos”. El tren, que venía desde San Francisco, estaba todo cubierto de pancartas y escrituras propias de la campaña electoral. Apenas se detuvo el gentío, arrancó los candidatos del vagón. “Minutos después, se organizó la caravana hasta el Palace Hotel”, donde se alojó Alvear y la comitiva. El expresidente y Sabattini fueron conducidos en el automóvil que lideraba la larga caravana de vehículos.

 

Hablan los hombres y las mujeres, hacen sentir su presencia

Cuando arribaron al hotel, Sabattini hizo uso de la palabra excusando al expresidente que no habló y, desde un balcón del primer piso del Palace Hotel, saludaron al emocionado público que se encontraba en Plaza Independencia. Según escribió Horacio Cabezas, el candidato se trasladó a su casa en la calle Mariano Moreno, donde actualmente está el museo que lleva su nombre.

El cronista del Córdoba escribió que  “poco después de las 21 se inició el acto anunciado. Pero desde mucho antes de  esta hora la amplia avenida Alvear  estaba atestada de un público que en momento  alguno dejaba de expresar  su entusiasmo cívico, ya voceando a los hombres del radicalismo, ya coreando estribillos o agitando millares de banderitas radicales  o gritando delirantes  el clásico ‘pasaremos!’, ‘ya pasamos!’”. Se dijo que era la manifestación más grande dada en Villa María, superando las expectativas del propio candidato a gobernador. Los medios de entonces calcularon la presencia de entre 20 mil y 15 mil personas. En un gran escenario, de varias decenas de metros, habló Alvear. El diario Córdoba destacó la presencia y participación de mujeres en el acto. El Comité Femenino Radical, desde el momento de su creación, había coordinado acciones para esa jornada e hizo sentir su presencia.

Entre medio de vítores y aplausos, desarrolló su discurso Amadeo Sabattini, quien manifestó su compromiso a cumplir con el plan de gobierno que llevaba como plataforma electoral. Luego, hicieron uso de la palabra otras personalidades del partido radical, y pasada la medianoche la muchedumbre volvió al Palace Hotel, donde, de nuevo, habló Marcelo Torcuato de Alvear y se leyó un telegrama enviado por Elpidio González, quien había sido vicepresidente del país cuando la jefatura del Poder Ejecutivo estuvo a cargo de Alvear. Luego, hablaron Gallardo y Aguilera. Todo eso duró un poco más de una hora, entonces el público presente comenzó a retirarse, había varias delegaciones de pueblos vecinos. Al otro día, el expresidente continuaría su recorrido por otras vías férreas. Aún no sabía que algunos estaban preparándole una sorpresa poco grata en el tendido ferroviario, a pocos kilómetros de Villa María. Una historia que contaré en otra oportunidad.