Club Atlético y Biblioteca Sarmiento: sus inicios
Los clubes son espacios colectivos porque parten de un grupo de personas con intereses comunes que deciden trabajar juntas en pos de algo que consideran importante, lo que puede ser recreativo, deportivo o cultural. Esto estuvo presente en el inicio, que aquí se recuerda, del Club Sarmiento, donde se fue construyendo un sentimiento de pertenencia y definiendo una identidad, un "nosotros" que no deviene de intereses comerciales o de mercado.
Lo social en 1926
El martes 14 de septiembre de 1926, en el diario cordobés "La Voz del Interior" se publicó una nota, en la sección "Vida Deportiva", bajo el título "Villa María en la cultura de los deportes" donde se aportan datos acerca del Club Sarmiento, organización que el periodista consideraba “... una de las más poderosas de Villa María...” y que por entonces había “cumplido 19 años de vida”.
Más allá de los datos deportivos acerca del club, se describe la escena que se vivía, a las 13 horas, el día que el periodista estuvo en la sede social del Sarmiento: “La monotonía del ambiente en la calle, contrasta con el alegre reír del optimismo que reina en el interior...”. Se pinta un paisaje que bien podría ser actual, continúa diciendo: “Es la hora de la agradable tertulia, diríase el momento de sobremesa de una gran familia de hombres cultos. En las mesas del bufé, atendido por personal del club, charlan alegremente grupos de asociados que habitualmente se reúnen después del almuerzo, a cambiar ideas, a estrechar vínculos, a consolidar más esa hermandad eterna que siempre perdura en el alma generosa de los deportistas de verdad”. También describe la existencia de un “salón de lectura repleto de revistas y diarios”.
La institucionalización de lo colectivo
La actual sede social del club fue inaugurada en 1973, oportunidad en la cual se realizó una publicación oficial aportando muchos datos acerca de la institución. En relación del inicio del club, allí se señala que “... un grupo de estudiantes bulliciosos, llenos de entusiasmos juveniles y optimismo, forjaron la idea de fundar un nuevo club en nuestra ciudad, con el deseo de agruparse para la práctica del deporte”.
Aquellos alumnos cursaban sus estudios en el Instituto Sarmiento, dirigido por profesor Alfredo C. Vitulo. En la Asamblea Constitutiva, el 9 de septiembre de 1909, estuvieron presentes: Antonio Silvano, Carmelo Pignatelli, Ángel Silvano, Ramón Iserm, Pedro Iserm, Miguel Silvano, Alberto Osler y Hedelberto Correa quien asumiría como primer presidente del club. Los fundadores resolvieron que, en homenaje a Sarmiento, sería reconocida como fecha de fundación del club, el 11 de septiembre. También adquirieron el celeste y blanco de la bandera argentina como los colores del club. Todos estos datos figuran en el documento oficial realizado por la organización, cuya Comisión Directiva de entonces estaba presidida por Iván Pozzerle. Pero, en el artículo de 1926, publicado por La Voz del Interior, se vuelcan otros datos, proporcionados en el mismo club. Allí se dice que el mismo fue fundado en 1907, con el mismo nombre y la misma fecha adoptada por la comisión, y se nombra como integrantes del grupo fundador al propio Alfredo C. Vitulo, Edelmiro y Alfredo Correa, Leandro y Santiago Maine, Jacobo Tapiero, Pascual Morelli, Dante Pellegrini, Alberto y Enrique Osler. El diario aclara que existen otras personas, pero que el informante no recordaba. Es claro que estos datos, que no contradicen en todo la versión oficial de 1973, entre otras cosas tienen la virtud de aportar nombres que deben haber sido fundamentales en el inicio de la institución. No debe perderse de vista que estas declaraciones se hicieron antes de que el club cumpliera 20 años de vida.
Señalando recuerdos, miremos un largo listado de socios vitalicios publicado en 1973 donde figuran, entre muchos otros, Rodolfo Demaría, César Manelli, Francisco Domenech, Antonio Vargas, José Arese, Aldo Bertorello, Antonio Corigliano, Elvecio López, Domingo Mata, Jesús Mariño, Juan Maggi, Antonio Martín Iglesias, José Nonis, Fernando Repetto, Aldo Vieyra, Alba M. de Vieyra, Arturo Becerra, Ricardo Zayas, Julio Morelli, Bartolo Destéfanis, Juan Gamachio, Arturo Becerra, Raúl Campos y Josefina M. de Ortiz.
Deportes y recuerdos
Regresando al documento de 1926, cuando la Comisión Directiva la presidía José Innocenti, se informó que el club tenía sede propia con bufé, sala de lectura, biblioteca, sala de ajedrez, administración, etcétera. También contaba con terreno propio por su cancha de fútbol, en este deporte tenía equipo desde la quinta a la primera división, todos inscriptos en la liga local. En fútbol el primer campeonato local ganado en la división mayor fue en 1913, en lo regional en 1921. En la división Intermedia, Sarmiento tuvo su primer campeonato en 1915 y continuó siendo campeón, por lo menos, hasta 1925.
También tuvo una gran participación en automovilismo, práctica que inició en 1919 cuando se corrió la primera carrera de 160 kilómetros y que ganó Alfonso Cattini. Al año siguiente comenzó a disputarse el Campeonato de Carretera de la provincia de Córdoba donde Sarmiento tuvo representantes de fuste. En sus primeros años, el club se destacó en el ciclismo, afiliado a la Federación Ciclista Argentina, organizando varias carreras al año. De aquellos tiempos, se recuerda la participación, en representación del club, de Bautista Fiorano en el Campeonato Argentino desarrollado en la ciudad de Buenos Aires en 1925 “habiendo obtenido una honrosa clasificación”. Resulta imposible no recordar el “velódromo de las calles Sarmiento y bulevar Alvear”, donde pasaron los mejores del ciclismo nacional e internacional.
En 1923, el club comenzó a fomentar el juego de ajedrez. En esta disciplina, aquellos años, destacaron los nombres de Mario Coen y Enrique Kube (hijo). La institución, desde sus inicios, se destacó por un decidido trabajo incentivando la práctica de diferentes deportes.
En la nota de “La Voz...” se refleja una charla con José Farías, recordando una carrera automovilística en la cual participó, junto a Ramón R. Muñoz en 1924, disputando el Campeonato de Carretera de la provincia, terminando en el primer puesto. Farías señaló: “Tuvimos conocimiento de esta prueba a pocos días de su realización y nos aprontamos para intervenir en ella. Debíamos tripular un Lincoln, en el que Ramón R. Muñoz debía ser el piloto. Nos anotamos conduciéndonos el mismo día de la realización de la prueba; no conocíamos el camino y ello contribuyó a que se nos tornara más difícil. El primer inconveniente fue pasarnos de largo en un viraje volviendo nuevamente a la carretera, tomamos un pantano, al que debido a la velocidad con que lo agarramos, 100 km por hora, el coche coleó yéndose sobre un alambrado y volcándose”. Farías contó que luego de salvar esa situación, siguieron la carrera, pero se les presentó otro inconveniente “fue al pasar un paso a nivel en el bulevar España” el auto “corrió como 20 metros de costado. Muñoz largó el volante dando un grito. El público, en una voz dijo: ¡Se mataron!, pero no sé qué fue lo que nos salvó. Tuve yo la sangre fría o el mismo instinto de conservación hizo que en ese trance tomara el volante dando orientación al coche que caía sobre un poste de teléfono”. Farías recordó que supo tener otro inconveniente “casi análogo”, donde “también Muñoz, que es muy nervioso, largó el volante, teniendo que tomar yo la dirección del coche”.
Es larga y muy rica la historia del Club Sarmiento, faltó mencionar sus bailes, el teatro, el partido Boca Juniors versus River Plate que se jugó en su cancha, sus figuras deportivas más destacadas y, también, otras disciplinas deportivas que no estuvieron en sus inicios, pero que el club fue sumando. Pero estas notas tienen sus límites. Quizás sirva para que los más memoriosos recuerden más datos del Sarmiento en la historia de la ciudad y región. También puede ser un disparador para pensar lo colectivo de los clubes, su importancia en la vida social, frente a otras visiones que habilitan el avance de la búsqueda del lucro privado a partir de sociedades comerciales que pretenden remplazar la figura de club.
