Con lleno total, el municipio supo interpretar y abrir una plaza que crece en su demanda
Bailar y disfrutar un cuarteto de Salón (de los Deportes)
Con el paso de los meses, y superando algunas resistencias, el municipio -en tareas compartidas con un privado- supo generar un espacio para el esparcimiento, el reconocimiento y la atracción regionalCon el paso de los meses, el Salón de los Deportes de nuestra ciudad, ubicado en el Campus de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), ha ido creciendo y afianzándose como una de las plazas bailables más grandes del interior de la provincia.
La ciudad vio la oportunidad y supo capitalizarla.
Los grupos cuarteteros Q’ Lokura (30 de mayo de este año y 12 de octubre de 2024), La Konga (18 de abril de este año), La Banda de Carlitos y Euge Quevedo (19 de junio y 15 de noviembre de 2024) -y el anuncio de Cristian “el Loco” Amato para esta noche- fueron generando un lleno total en cada una de sus presentaciones.
Aquello que parecía extraño, raro o impensado se destaca en la ciudad por ser una oferta necesaria para una demanda ya existente.
Si bien existen otros salones de gran porte, los mismos fueron mermando en su oferta frente al coloso que explota el municipio. Al mismo tiempo, es importante mencionar que solamente una productora es la encargada del nexo con los artistas, y la misma es la que elige la mejor locación a su parecer.
Lo que en otras localidades se realiza en clubes, aquí se hace en un lugar que, hasta por algunos fans, es exigido: “El próximo baile hacelo en el Salón de los Deportes, que es más grande”, dijo una bailarina en las redes sociales.
Semejanzas
Así como el Estadio del Centro, el antiguo estadio techado de General Paz Juniors o el Súper Deportivo -cerca de barrio Patricios- en Córdoba, la ciudad también sabe explotar y volver masivos los eventos que siguen creciendo y convocando a cada vez más personas de las Villas y la región.
El Salón de los Deportes es de fácil acceso -ya que queda a metros de Ruta Nacional Nº 9-; de rápida evacuación y posee “campo” y “plateas” (aunque en el cuarteto priman las entradas generales).
Pero no solamente hay baile en cada velada, sino que el municipio local capitalizó bien cada evento; se los puede ver a los titulares de las carteras locales o al presidente del Ente Deporte y Turismo, Alejandro Mana, presentes en cada velada, aprovechando las pausas -entre selección y selección musical- para que los artistas dialoguen con actores locales. Así, los integrantes de Q’ Lokura, Nicolás Sattler -nacido en Etruria- y Facu Herrera, le realizaron un merecido homenaje a las jugadoras del fútbol femenino de Asociación Española (aunque ellas recibieron la salutación, fue para toda la disciplina local); lo mismo sucedió con La Banda de Carlitos, donde los cantantes se fotografiaron con otro grupo relacionado con la tarea deportiva.
En este caso, se trató de los referentes del baby fútbol masculino y femenino “Deportivo Las Playas” y “Las dos Villas”.
“(En el encuentro) visibilizaron no solamente el gran trabajo deportivo que vienen realizando, sino también la importante labor social que llevan a cabo, integrando, conteniendo y desarrollando las potencialidades de cada niña y niño que allí asisten”, refirieron en el sector de Deporte al momento de compartir la publicación.
“Primeramente, hablamos con los músicos, le preguntamos si quieren o están dispuestos a dar un reconocimiento, y luego lo hacemos en algún momento”, destacaron desde el espacio.
Ecosistema
En las inmediaciones también se activa otro sector: los clubes de baby fútbol -o diferentes asociaciones de la ciudad- se encargan del cobro del estacionamiento y muchos vendedores aprovechan para comercializar las tradicionales Paty’s o choripanes, de los más demandados al final de cada show.
“Cada estrella tiene su contra”, solía decir Calabró hace un par de años en la vieja televisión nacional; y muchos vecinos pusieron el grito en el cielo (o no tanto), quejándose de la utilización del Salón para tales alternativas, pero lejos de eso, desde el municipio aseguran que el espacio está siendo cuidado y es de utilidad. Por eso mismo, en el mismo terreno también se realiza patín, competencias de Powerchair (fútbol adaptado a silla de ruedas) y demás.
Solo resta mirar hacia atrás en el tiempo para ver sobre el hombro el recuerdo de Sandro de América cantando en el viejo Salón, ubicado en la esquina de Corrientes y Carlos Pellegrini.
La estructura es colosal, porque es grande el despliegue en escena de una banda de cuarteto: se habla de 15 músicos en promedio, más pantalla led y toda la técnica de sonido necesaria, incluidas las vallas que separan un par de metros el escenario del público -por cuestiones de seguridad-.
Y?hablando de Campus, aún queda en el recuerdo aquel mítico baile de Sabroso que colmó el espacio. La misma había sido una gran apuesta del productor musical -y conocedor de la materia- Daniel Romero.
Y hasta se habló del interés de muchos artistas de diversos géneros de habitar tal escenario.
¿Cuántos grandes más habrá en el Salón?
Solo el tiempo podrá decirlo, porque la pista ya fue abierta y la gente lo celebra con entradas agotadas.
