El arte lo conecta todo
Yuyo Noé, los estímulos y las contradicciones
Se cumplió más de un mes del fallecimiento de Luis Felipe Noé, mejor conocido como Yuyo. Este prócer, que dejó de existir el pasado 9 de abril, fue artista plástico, crítico, docente y mucho más.
Pienso y medito. Pienso en los 70; la eclosión 70-75; el período trágico de 1976 y la muerte de la pintura.
El arte conceptual del Instituto Di Tella estuvo en el medio, con sus vanguardias históricas y el propósito de crear un arte alternativo.
Eran tiempos donde Oscar Masotta aclaró que “no se puede ser de vanguardia y de derecha”.
¿Será inversión del tiempo actual la broma del destino…, la lanza de Longuino? (N de la R, aquel que traspasó el costado de Jesús para certificar su muerte).
Noé había enfrentado una crisis estilística que lo llevó a dejar de pintar durante casi 9 años.
“No solo el espacio plano de la pintura no alcanza ya para simbolizar un mundo pleno de estímulos y contradicciones, sino que este ya no era un mundo simbolizable. Había que observar el aislamiento de la obra de arte en el mundo de entonces para entender el alcance de esta crisis”, dijo, y tenía razón.
Allí, y en ese panorama, Antonio Seguí comenzó a dibujar hombrecitos con anteojos negros y Bonino arrancó con "Bonino quiere actuar, pero no tanto".
Ítalo Winter
