Nota Nº 842
Mujeres locales en la política: candidaturas, electa y oradoras
Las mujeres, por muchos años, lucharon para que les fueran reconocidos sus derechos políticos. Antes de ese importante paso en el crecimiento de la sociedad no podían elegir ni ser elegidas en los comicios que se votaban las autoridades políticasLas mujeres, por muchos años, lucharon para que les fueran reconocidos sus derechos políticos. Antes de ese importante paso en el crecimiento de la sociedad no podían elegir ni ser elegidas en los comicios que se votaban las autoridades políticas. Resulta interesante recordar algunas de las primeras que se candidatearon y fueron elegidas en el ámbito local.
Mujeres en la reforma de la Constitución Nacional
En las propuestas electorales de 1957 y 1958 en Villa María se registran candidaturas de mujeres. Eran tiempos de la denominada “democracia incompleta”, con el peronismo proscripto, luego de ser derrocado por la dictadura iniciada en 1955. En febrero de 1957, el radicalismo se dividió conformando la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP) y la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI). La primera, conducida por Arturo Frondizi; y la segunda, por Ricardo Balbín.
Antes de ser sacado del poder, el peronismo logró sancionar la igualdad de derechos políticos entre mujeres y hombres. Incluso, en noviembre de 1951 se había realizado una elección en la que pudieron votar las mujeres. De esa manera, lograron plasmar, en la ley, un derecho por el cual venían luchando desde muchas décadas antes.
En Villa María, en la elección del 28 de julio de 1957, para elegir a quienes participarían de la reforma de la Carta Magna del país, se registraron candidaturas de mujeres locales. Fue la lista de la UCRP la que llevó a dos de ellas como candidatas, y ningún hombre local. Aquellas radicales, luego proclamadas convencionales para la reforma de la Constitución nacional, fueron Isolina P. de Fernández y Rosa L. Buconic de Caronni.
Al Concejo Deliberante
Al año siguiente se registra otro antecedente importante. Así quedó registrado en el libro de Actas Nº 16 del Concejo Deliberante, que cubre el período que va de junio de 1952 hasta el mismo mes de 1958. El acta Nº 672 de la “Sesión Preparatoria y Constitutiva”, desarrollada por ese cuerpo legislativo el día 25 de abril de 1958, da certeza del dato de la participación femenina.
El documento permite conocer que aquella noche la sesión dio inicio a las 21:30 y se hizo presente quien había reasumido la jefatura de la intendencia en 1955, el “comisionado municipal don Isidro Fernández Núñez”. Entre las personas elegidas para ejercer concejalías, por primera vez se encontraba una mujer.
El secretario de Acta del Concejo escribió que el mandatario local manifestó que “cumpliendo las instrucciones llegadas a Villa María y que la Dirección de la Intervención Federal me confió a mí, me complazco en comunicarles que son mis deseos que el cuerpo se constituya en la forma que lo prevén las reglamentaciones respectivas”.
Estaba llegando a su fin un período dictatorial y la ciudadanía había elegido autoridades sin poder votar a candidatos peronistas. En su alocución, el comisionado municipal continuó señalando: “Solo quiero decirles antes que entren en función, que el éxito acompañe vuestros actos, para bien de esta ciudad y ante todas las alternativas para que logren cumplir sus afanes. Esa es la misión que me confió el ministro de Gobierno de la Intervención Federal”.
Las autoridades del Legislativo local, que se preparaban por asumir, habían sido elegidas en el acto electoral desarrollado el 23 de febrero de 1958. En estos comicios participaron, a nivel local, la UCRP, la UCRI, el Partido Demócrata, el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Centro Vecinal Independiente, que ganó llevando a Salomón Deiver como candidato a la intendencia municipal.
Al principio de la sesión, en primera instancia ejerció la presidencia del cuerpo legislativo el concejal “deiverista” Juan Giuliano, por ser el de mayor edad. Luego ingresó al intendente electo. Iniciado el desarrollo de la actividad preparatoria, el dato más relevante es que, entre quienes figuran como legisladores locales electos, presentes en esa sesión, se encontraba Susana Lynch de Giménez.
La concejala, a la comisión de “Higiene, Educación y Obras Públicas”
Ella es la primera mujer que aparece en el listado de autoridades del Concejo Deliberante de la ciudad que realizó el profesor Bernardino Calvo en su libro “Historia de Villa María y de sus barrios” (que no destaca el particular). En aquella noche de abril del ´58, en el Concejo Deliberante se dio inició a la integración de las comisiones internas del cuerpo legislativo y Susana Lynch fue incorporada en la de “Higiene, Educación y Obras Públicas”. Un dato significativo es que tanto en el listado de los integrantes de esa comisión como en el que figura al margen del libro, donde se escriben todos los concejales presentes, Susana siempre era anotada en último lugar.
Ninguna mujer integró la lista de candidatos del ganador “Centro Vecinal Independiente”. El exintendente municipal e historiador local, Horacio Cabezas, en su obra “Villa María y su radicalismo” (Tomo II), reproduce algunas de las candidaturas en aquella elección y, en las boletas de otros partidos, aparecen nombres de mujeres que fueron propuestas como autoridades locales. Por el Partido Demócrata, figura la “Srta. Elva Prato” en el cuarto puesto de las candidaturas a concejales titulares. En tanto que el Partido Socialista propuso como concejalas a Edith L. Genovese, en el sexto puesto de los titulares, y Blanca Rosa Ferreyra de Campos y Elisabeta Irene Frezzi de Ansaldi como suplentes. También está Lydia Irma Cresta de Venosta, que, en calidad de suplente, aspiró a integrar el Tribunal de Cuentas.
En el Archivo Histórico Municipal se encuentra una boleta electoral de la Unión Cívica Radical del Pueblo, donada por Horacio Cabezas, en la cual este historiador la identificó como de las elecciones del 23 de febrero de 1958. Incluso anotó que era material para el tomo referido de su historia del radicalismo local. Es más, agrega el número de página que debería enriquecer esa información, la número 568, donde están los candidatos y candidatas de otros partidos políticos, pero falta esta boleta. Mencionadas las características y referencias de este documento se puede decir que en esa elección, según esa boleta electoral, la UCRP también presentó candidatas. Es así que Ana Pierina Bassi de Osler figura como cuarta candidata a concejala titular. En tanto que Iris Nélida Gina Albiero y Juana Marusich de Buljevich fueron candidatas a concejalas suplentes. En tanto que dentro de las candidaturas para ser parte del Tribunal de Cuentas, como suplente, figura Isabel Gauna de Aguilera.
Regresando al caso de la concejala Susana Lynch, no se la observa en ninguna de las listas de candidatos/as. Pero sí es conveniente recordar que en todo el país, desde la UCRP existieron impugnaciones en diferentes casos de candidatos electos a raíz de desafiliaciones partidarias y otras particularidades, ante lo cual el partido reclamaba la banca. Con la documentación existente no se puede afirmar por cuál partido fue candidata, pero sí que lo fue por algunos que pertenecían a la minoría. Esto se reafirma en el Acta de la sesión del 2 de mayo de 1958, donde se aclara que en esa oportunidad solo asistieron los concejales de la mayoría y entre los presentes no está su nombre. Es muy probable que perteneciera a la UCRP, que llevó varias mujeres entre sus candidatas y promocionaba la participación de mujeres. El mencionado Horacio Cabezas, que en esa elección fue candidato para integrar el Tribunal de Cuentas municipal, describe un acto proselitista de esa parcialidad política. El mismo tuvo lugar el 19 de febrero, en la esquina formada por las calles San Martín y Corrientes. En la oportunidad hicieron uso de la palabra varias personas, entre otras la “Sra. Dolores Díaz Altamira de Agüero”.
Claro que, por entonces, eran muchas más las villamarienses que participaban en la política local. Cada partido registra importantes dirigentes y “caminadoras” de los barrios de la ciudad tratando de convencer con las propuestas de su sector.
